noviembre 24, 2021

Querido Santa

¡Quiero que sepas que te quiero mucho! 

Estoy muy agradecida contigo por aquella vez que me trajiste mi hornito mágico, ¡no sabes todos los pastelitos que horneé y vendí en mi jardín!

Como siempre has sido muy lindo conmigo, esta vez no quiero pedirte nada, sino agradecer tu bondad, y desear cosas bonitas para el mundo.

Seres bonitos y maravillosos del universo, que pasen una navidad rodeada de sus familiares, acogidos por la fogata y el chocolatito que caliente sus corazones, abrazados por la dulzura de los bombones quemados. 

Por otro lado, agradezco todos los privilegios que he tenido en mi dulce vida.

Un abrazo, Santa.

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Pobre ilusa Miriam, 

Yo aquí me encuentro en el infierno echándome un roncito con mi compadre el diablo, quiero que sepas que no te creo nada, nadie puede ser tan iluso al sentir esperanza y amor en un mundo tan oscuro como en el que vives. 

Aquella vez yo no te traje el hornito, tu papá se lo robó de la fábrica de juguetes donde trabajaba, y déjame decirte que haber vendido tus asquerosos pastelitos en el jardín contribuyó al sistema capitalista de mierda que está devastando esta tierra. 

¡Hipócrita!, te he visto, Miriam, te he visto sentir envidia, desear el mal, te leo y escucho la canción: "con flores, te llevaste la tristeza de colores"... y nada más siento asco.

Con odio, 

Santa.

Combatiendo clichés

I. La mejor venganza es vivir bien.

No hay placer más ferviente y destinado a la gloria que alcanzar una existencia que rebase la expectativa promedio, que ofrezca la bienaventuranza de un paraíso temporal que nos deleite, al vivir de esta manera, la revancha se hornea por sí sola.

2. Nadie se ha muerto de amor.

Y entonces ningún ser humano, por más abismado a la dulces mieles del fervor ardiente que implica sumergirse en el alma de otro ser viviente, feneció de aquella dulzura. No hay difunto que tenga la marca del desamor en la frente, Caín y toda su estirpe miserable no heredaron ningún estigma innecesario. Ya no es la oscura y triste época medieval, ni estamos en una tragedia shakesperiana, no somos la Ofelia que en un arrebato de locura, se lanza a las aguas fangosas de la inmolación.

3. ¡Me vuelves loco!

¡Oh, tu ser!, que anidado en mis entrañas, ha trastocado el ser que soy. La sinrazón se posó en mí como una mariposa inocente, diluyendo toda fibra de juicio, no sé lo que digo: la bugambilia se cocinó con salsa de canela, comí la corteza del señor árbol, las nubes me recibieron en su vientre tranquilo, el fuego viento extinguió mi memoria.

4. Todo ocurre por una razón.

¿Por qué hay algo en vez de nada?, se preguntaba Leibniz, después de la nada, algo. Entonces no hay accidentes, no hay azar, la rueda eterna se echó a andar y giró y giró sin detenerse jamás. Yo soy quien soy y ninguna de mis decisiones es en libertad, una cosa lleva a otra, un pensamiento no es una ocurrencia sinsentido, hay un previo que lo conectó con el inicio de los tiempos. Que yo piense hoy: "quiero chocolate", se relaciona con la ubicación y actividad del planeta más lejano del universo después del big bang.






noviembre 22, 2021

Afuera de la ventana

La tarde era un espectáculo iridiscente, los pájaros-gato danzaban extasiados en parvadas que sinuosas dibujaban colibríes. El sol no era fuego, era azul, por fin dejaba ver su majestuosa identidad.

La última página de mi novela

¡Oh, la humanidad!, ante esa historia de imperios fenecidos, de pérdidas y de caos, donde la confusa y convulsa especie humana nunca supo qué hacer.

Por fin, después de un desenlace casi trágico de enfermedad, se dio cuenta de algo, y no era un mito, no era un cuento, era un destino.

Entonces los economistas renunciaron a sus tristes saberes, los reyes fundieron sus coronas y pisotearon sus laureles.

Y fue así que de entre todas las preguntas filosóficas, ontológicas e incluso matemáticas, una sobresalió: "¿a quién amo?", y entonces de nuevo el mundo retomó su cauce.

No te olvidé

Traté, juro que traté, pero tu dulce humanidad y congruencia me hicieron recordarte cada que la estridencia del rock & roll raspaba mis oídos, cada que la ocasión de la belleza me recordaba que si no hay poesía, hay que hacerla. 

No lo logré, ni quiero, te recuerdo y me hace bien.

Si yo hubiera sabido

Habría gritado con todas mis fuerzas: "¡Asqueroso tú!". Le habría dicho con los ojos, con la piel y con las manos: "Te amo". Habría construido poesía en cada buenos días, y sobre todas las cosas, me habría visto más veces al espejo en mi completa desnudez.


noviembre 17, 2021

El génesis

Han sido universos de silencio, el motor inmóvil ha despertado debido a una falla del sistema, la clásica: "si hay un principio, debe haber un final". Despertar es un principio, así que despertar constituye el inminente final.

¡Pobre Dios!, condenado desde el primer suspiro.

Lo veo temblando, mares de sudor y miedo escurren por su ahora existencia, se sabe el elegido y como creador creado él tiembla, porque entiende el efecto mariposa que aguarda la hecatombe.

Un Dios condenado al sinsentido de la florida y estrepitosa destrucción, millones de años, ¿para qué?...

....pero, y ¿quién soy yo?, ¿quién me narra a mí y quién narra a ese narrador?, un abismo de espejos, han sido universos, dice que han sido universos, dice que dice que han sido universos.

Entonces Miriam comenzaría a escribir: "Han sido universos"

¿Y yo quién soy?

La pobrecita señora X

¡Tan pequeña que eres!,
tan ínfima muñeca de trapo,
un diente del diente de león,
desgarrada por dentro,
¿hay un adentro?
yo diría que un hueco.

Y ¿cuántas historias no vividas?,
por tu absurda timidez,
por tu absurda facultad
                                        de ser                                                      nadie,
de ser ninguna,
transparente.

noviembre 10, 2021

Poema conectado

El amor no existe,
existe la profunda y anhelante necesidad de mirarte a los ojos,
tus ojos no existen,
existe la luz que plasmas en esta tierra siniestra y hostil,
la hostilidad no existe,
existe tu ser y ese deber moral de traducir el mundo,
el mundo no existe,
existe una tarde templada y colorina bajo tus brazos árbol,
los colores no existen,
existimos tú y yo que dibujados estamos en el tiempo,
el tiempo no existe,
existe tu risa, el roce de tu mano,
el beso que me has dado, el compartido canto,
el canto no existe,
existen nuestras almas que no conocen el silencio,
el silencio no existe,
existe ese eco milenario y la memoria de otra vida,
la vida no existe,
existe este amor que no sé cómo nombrar,
existe esta historia sin final.

Inspirado en: "Inexistencia" de Mauriio Ramírez.

octubre 25, 2021

The Beatles


“I declare that The Beatles are mutants. Prototype of evolutionary agents sent by God, endowed with a mysterious power to create a new human species, a young race of laughing freemen.”


Yo no sería Eleanor Miriam Rigby sin The Beatles, toda la vida me han acompañado en las tristezas más profundas, y recurro a ellos cuando mi alma está derrotada. Siempre surte el mismo efecto: me levantan el espíritu porque de nuevo sus canciones vuelven a mostrarme que hay belleza, y que es posible crearla, recrearla y luchar por ella. La belleza que me transmiten no es otra que la de la rebeldía, la libertad y la esperanza abrazada por acordes que me llevan en un caballito de mar a recorrer el jardín del cosmos.


Desde niña, cuando descubrí esos discos debajo de la cama de mi padre, conecté con él y con su espíritu, entendí que The Beatles era el tesoro que me acompañaría toda la vida, que pintó mi alma de arcoíris y no la soltó jamás.


Cualquier canción de The Beatles, por más rara o underground que sea, ha pasado por mi voz y mi canto. Gracias, The Beatles, por trazar el sendero que he seguido. Un día escuché obsesivamente todos sus discos y descubrí que el White Album era mi favorito, pero hice un disco de mi top de tops, fueron 53 canciones favoritas que han ido cambiando de orden dependiendo de mi ánimo.


Si algún consejo pudiera dar al mundo sería que escuche con detenimiento y el corazón abierto a The Beatles, hay algo de místico y mágico en la estructura de sus canciones, quizá comprendieron la matemática perfecta y, como sus canciones lo dicen, música y amor, el verdadero sentido de la vida.

El amor

Nacemos y somos profundas soledades, despertamos de la nada arrojados a este valle de miseria y muerte sin pedirlo. 

El amor es algo real, tangible, duele en el pecho y se siente en el corazón. El amor es un privilegio de pocos, es crear un puente de palabras y leer el alma de una soledad. 

Amar es combinar dos soledades y negar el martirio del silencio al que nos sometemos si vamos por el mundo sin escuchar al otro, sin conocer la música de sus entrañas.

Todo vale la pena en este mundo, desde un llorar, desde un reír, comer una manzana, bailar un vals, andar los caminos, oler una naranja, despertar y sentir que todavía te quedan dos horas; pero, si compartes estas pequeñas pasiones cotidianas con la personas que saben de tu alma, que comprenden el yo que has creado, entonces habrás trascendido al saber que los ojos de alguien reconocieron y dieron forma a lo invisible que solemos ser si vamos en silencio.

octubre 20, 2021

¡No te olvidé!, padre

No te olvidé, traté, te juro que traté, pero tu dulce humanidad me hizo recordarte cada que la estridencia del rock & roll raspaba mis oídos, cada que la ocasión de la belleza me decía con la sabiduría de un niño que si no hay poesía, hay que hacerla. No lo logré ni quiero, te recuerdo, padre, y me hace bien.

Habría gritado con todas mis fuerzas...

Si yo hubiera sabido en aquel entonces lo que sé ahora, haría gritado con todas mis fuerza: "¡asqueroso tú!"; le habría dicho con los ojos, con la piel y con las manos: "te amo"; hubiera creído en algún dios con total ceguera que mis filtros racionales se habrían derrumbado como una vieja ruina.

También, y como un gesto cotidiano, me habría visto más veces al espejo en mi completa desnudez.

Escribo por...

Porque la palabra es puente entre la gente, porque mi destino jamás escrito lo erijo entre los laberintos de posibilidad que hay en las letras, y es en esa efigie o en esa muralla o en esa pirámide que este saco de huesos descansa, contemplando que en cada fonema, el mundo acontece.

¡Ay de ti, humanidad!, ¡ay de ti!

¡Ay de ti!, que ante la historia de imperios fenecidos, de pérdidas y caos, donde la convulsa especie humana nunca supo qué hacer, y por fin, después de un desenlace tan trágico como cómico, como en una epifanía, se dio cuenta de algo, y no era un mito, no era un cuento, era un destino.

Entonces los economistas renunciaron a sus tristes saberes, los reyes fundieron sus coronas y los emperadores pisotearon sus laureles.

Y fue así que, de entre todas las preguntas filosóficas y ontológicas e incluso matemáticas, una sobresalió: 

"¿a quién amo?"...

entonces de nuevo el mundo retomó su cauce.

Otro deseo de lo imposible

Quiero entrar a las tumbas faraónicas e impregnarme de polvos viejos, encontrar las cartas perdidas en botellas y llevarlas a la tumba que corresponda, dar los recados que no llegaron a ese ser que espera, decirle que sí a todos esos niños que imaginaron algo increíble y hacer que suceda, entrar al hoyo negro en donde nació el primer Dios y quedarme a vivir en sus aposentos.

No te olvidé

Porque al llegar me conecté con mi niña de tres años y me caí persiguiendo una burbuja, porque mi mirada infantil explotó en cascadas de colores, porque el jueguito de Pooh me abrió el espíritu a la belleza de la inocencia, porque en The Space Mountain sí viajé al oscuro y frío universo en donde me reconocí como un diminuto y a la vez grandioso espíritu que es tanto una diosa como un gusano, porque al estar frente a la magia de World of Colour, y presenciar ríos incesantes de arcoíris dirigiéndose hacia mí, Dios me dijo: "¡Hay que ser buenos!".

De haber sabido

Si yo hubiera sabido en aquel entonces lo que sé ahora, habría hecho lo mismo, porque mientras más avanzan las tardes de la vida, más me sorprenden lo inesperadas que son; y es que habría hecho lo mismo porque el corazón se me desborda de amor, porque es este aquí y ahora mi lugar en el mundo, donde abrazo estas ganas de vivir como una fuente de cinco sentidos que se derrama infinita sobre su olor, sus besos, su voz, sus brazos, su mirada.

octubre 18, 2021

Era una lápida

Esa lápida contenía logaritmos que emitían destellos de una luz neón, cada que iba al bosque de Bariloche se manifestaba un reflejo verde que me invitaba a tocar.
Por muchos años la visité y solo meditaba ante ella, algo me decía que había que ser solemne, pero mi humanidad me lanzó al abismo de buscarle cuatrocientos pies al gato, ¡oh, qué tremenda locura!, que aquel 3 de diciembre del 2026 pude ver mi futuro inmediato, mi nombre ya no sería Abel Rubén Romero, sino A-x-R-z.

Todos los elementos del universo terminan por caer sobre su propio peso. 

Aquel 3 de diciembre de 2026 ahí había quedado mi cuerpo físico, y de la lápida digital se había desplegado un armatoste que conectó mi cerebro a su unidad interna.

Venía del futuro, era yo, el primer cyborg renaciendo en el pasado para evitar la 5ta guerra de los mundos.

Al dulce Tlacoyo

¡Oh, divino Tlacoyo!

Manjar de Huitzilopochtlli, ¿cómo no imaginar tu ya destinado camino a Orión?, si tu influencia llegó hasta Odín, y los vikingos se pusieron a amasar.

Ostra deliciosa de los profundos mares del desierto de Shibalba, no dejes de tlacoyear, ese es tu arte. 

¡Brujita, cómo no!

Ella era una bruja unicornia que sí sabía de sus poderes mágicos, que entendía de la posibilidad alquímica de la imaginación, porque esta vida siempre fue una invención, y la clave radicaba en descifrar que cada día es un lienzo que puedes, o bien comenzar bajo las reglas ya escritas, o bien, destruir e inventarte los caminos.

Ella era una bruja unicornia comprometida con el deseo más profundo del corazón, que era encontrar o crear belleza.

Palabras mariposa

Las palabras son mariposas que atraviesan muros infranqueables, un sí abre la posibilidad de imperios, un no conduce a la nada profunda y sin retorno.

Un te amo te brinda la certeza y el sentido de saberte acompañada, porque sabes de cierto que alguien te piensa y te recuerda, que un espíritu prefigura un futuro contigo, y no estás abandonada al instante eterno del instante.

Me he encontrado

Me sentía perdida, como ante la sensación de un mar abierto, sin límites, frente a horizontes monstruosos que me hundían aún más en mi propio abismo.

Después, como en una epifanía, tiré la toalla y me dije con certeza: "no hay futuro, no hay sentido", y comprendí que en mis manos solo existe el presente del presente, como un regalo sabio y amoroso de todas las ocasiones en que mi madre ha orado por mí, con todo el poder acumulado de los deseos de las estrellas... y ¡zas!, heme aquí, viviendo en la más absoluta austeridad y, a la vez, en la más inconcebible riqueza, por tener el privileio de estar frente al mar de Titla, por tener la gracia de ver a los ojos a una tortuga milenaria al llorar, por saludar a un señor cocodrilo. ¡Gracias, vida, por tanto!



octubre 13, 2021

El ojo que todo lo ve

Qué es esto, es demasiada luz, las carnes se tocan displicentes, no hay dios, nunca lo hubo, el motor inmóvil fue encendido por nadie, por eso el tiempo se desliza entre incendios. Ha desaparecido todo, voy sola, mares de personas que van ciegas, subo un peldaño, espera, ¿ya lo subí?, ¿es que voy bajando o subiendo?, es otro piso, quizá otra dimensión, rostros congelados de la gente, como si gritaran con los ojos, todo es falso, todo es falso, ríos de plata y sangre se acumulan en las calles, la noche y su inminente muerte, los callejones y su bien trazada decadencia. Un gato que pasa y se arrastra frente a esta realidad inasequible. Debe de ser negro, con una cuenca en el ojo derecho, ojo restante de doscientas mil reencarnaciones, se pregunta por qué sigue aquí si alguna vez fue un dios.

Vuelvo a aparecer, ¿dónde estaba?, ya no se trataba de mí, ya era una sombra, un olvido, no se ha acabado, sigo caminando, mis pies responden y corro, corro sin mirar atrás porque la muerte acecha al que voltee y si muero, que sea cuando lo decida yo. 

El tiempo aparece de nuevo, me da lecciones, me recuerda que estoy sometida a un saco de huesos y carne que moquea, también hay destellos de mi tumba vieja y olvidada.

Puente de lianas por el que transito, puente que va cayendo y el siguiente peldaño va en el aire mientras mi pie descansa sobre realidades transitorias. 

Vuelvo a ser piel, los poros se encienden y el agua se derrama en litros de lo que soy, no hay ley, voy hacia atrás, camino en la pared, entro en un hoyo negro, aparezco en el elevador. 

Cansada de la vida, con un corazón explotado que ya no responde, revienta, revienta, corazón, no hay nada qué hacer.

Los ecos de gritos ahogados en el pozo de un bosque medieval que ya nadie recuerda llegan hacia mí y entre susurros me dicen que cante, porque solo el canto cruzará los ríos, los mares, las zarzas, y con el viento lanzado por la boca de la luna, sus almas sentirán descanso.

Y entonces, canto.

Retruécano

Por fin logré verle a los ojos, ojos que guardaban la memoria de los siglos, y ante su mirada impasible, escuché las únicas palabras que emitiría ese viejo retruécano: "Shomp, shomp", dijo con un sonido gelatinoso y crujiente, y yo, yo entendí todo, el retruécano era ese viejo sabio y caprichoso, era el tiempo y lo que quería decirme era: "no te olvides de ser cuerpo".

Lo que más anhelo

Lo que más anhelo hoy es no perder ningún momento en la banalidad de la caducidad de lo material, quiero lanzarme al abismo de la búsqueda de la belleza, confiar en el ser humano otra vez, regalar todo lo que poseo y ser ligera como una pluma al aire, y cuando muera, me quiero ir de este plano solo con un saco de sueños cumplidos y unas ojeras de fiesta que sí se sepa que fueron de fiesta.

A mí me dio risa

El salón estaba callado, el profe de mate nos daba su cátedra de los números primos, cuando de repente, la botella de agua se derramó y como en cámara lenta, el líquido vital sonaba drop, drop, y mi única y lenta reacción fue juntar mis manos en señal de "dame", a modo de cuenco, para atrapar el agua y esta no tocara el suelo.

Después de varios segundos que fueron siglos, entendí que había que tomar la botella y colocarla en forma vertical. Hasta el día de hoy río y río de suculenta burrada.

Qué fue primero, ¿el huevo o la gallina?

Por obvias y científicas razones acorde con algunos estudios de Princeton y basados en teorías cuánticas, fue el huevo, porque antes de que el universo aconteciera, todo estaba contenido en un huevo: el mar, los girasoles, las tortugas galápagos, el tiempo; entonces, sucedió, una a una la catarinita bailó y bailó día y noche hasta que se unió la ligereza del elefante y sus danzas crearon tremendo caos, que fue imposible no hacer big-bang.

10 segundos

Veo la luna, 
respiro profundo,
me abrazo fuerte,
me desplazo.

Muerdo una uva,
floreo manos flamencas,
veo mi sombra, 
me reconozco.

Canto en susurro,
vuelvo a mí,
lo recuerdo,
duele el pecho.

Veo adelante,
no hay de otra,
el tiempo avienta,
ojalá sea lejos.

Camino lento,
desaparezco.

Mi muy amado amante...

Últimamente he sido un torbellino intenso de pensamientos, también de lágrimas.

No recordaba de qué manera el amor se posa sobre ti y te arrastra, porque es inmediato y una certeza que llega como un ave que sí sabe cuál es su nido.

No he logrado conciliar el sentido de la vida y este vacío que deja tu presencia; es decir, ¿por qué tú?, ¿en qué momento tus ojos conectaron con mi alma y la vieron al desnudo?, ¿de dónde viene esta nostalgia por el humo del cigarro y el aroma de café que despide tu boca?, ¿cómo enfrento la vida sin el olor a roble de tu cuello tibio que como estela se sigue paseando en lo profundo de mis entrañas?

Te has ido, y aunque la esperanza de volverte a ver la puedo reconocer en tu voz, y en ese instante decisivo en el que me plasmas como queriendo asir el volátil tiempo y transgredir el orden cósmico, aun así este pedazo de plano del mundo está contenido de la melancolía del final de una película, donde la noche ya no es escenario, donde la música ha caído al abismo, donde la narrativa se ha detenido.

Mi muy amado, tú me preguntas en qué momento me enamoré de ti, creo haberlo comprendido todo, fue en ese segundo en que tiré tu copa y desde lo más grotesco de mi ser, entendí la posibilidad de volver a verte jamás.

Hoy no estás, pero estás a través del puente que tejo con cada letra, entonces toda esta pesadumbre se diluye, porque puedo sentir que estos fonemas en tu oído te transmiten mi incontenible amor por ti.

No estás, amado, no estoy. Si algún día te vuelvo a ver, los pedazos de mí se volverán a unir como cuando la noche estrellada promete grandes historias bajo el halo de una luna completamente llena.

Siempre tuya, 

Justina

octubre 08, 2021

Querida brujita que no sabe que es bruja:

¿Te has preguntado qué hay detrás de ese corazón que palpita y se conecta con el latir de la tierra?, ¿has pensado en esos ciclos lunares que aterrizan en tu vientre cada mes y toda esa calidez que te abisma en ti misma?, ¿crees que ese incendio que eres no es parte de la lava ardiente del mismo cosmos?, ¿por qué tienes ojos profundos para ver el color del alma?, ¿cómo es que respiras y vibras en este latir constante de estar viva?, ¡no estás muerta, brujita!, ¡no estás muerta!

¡Qué alegría que no acumules chatarra ni reproduzcas basura en tu andar!, ¡qué fortuna que des besos y calor!

Mira hacia ti, escucha la música que emana de tus adentros y gira con ella en un vórtice que te engulla para renacer.


Gata negra

Ojos ennegrecidos
bajo abismos de otros ojos,
se desliza entre sus carnes,
se desplaza entre su piel.

Ella dice que está muerta,
yo no veo más que soles que renacen
en esos ojos fijos de felina famélica.

En cascadas de agua tibia cae la tarde,
enciende su motor al llegar la noche.

Entonces, otra vez, la mirada gatuna
que se atreve a mirar más de lo debido,
y justifica el contacto con invenciones míticas,
que se transportan al abismo de ti.

Ante tu cuerpo no soy cuerpo,
sombra dolorosa de mí,
ante tu cuello, saco de huesos,
vestigio de lo que alguna vez fui.

Manifiesto bruja (contra el patriarcado)

No retirarnos jamás: no somos cuerpos al servicio de los demás, nadie tiene derecho a retirarnos de la vida.

Hermanas, ¡hay que hacer ruido!: ¿que calladita nos vemos más bonitas?, ¡espérate a que saque mi cuenta de tik tok! y me haga viral, ¡para que te dé más vergüenza!

Nos vestimos como nos da la gana: si quiero raparme, me rapo, si quiero un piercing, me lo pongo, si quiero mostrar mis carnes viejas y arrugadas, lo hago. No tengo que ser para los otros, no le debo belleza a nadie más que a mí, y si no te gusta mi piel, ¡pues voltéate que me embarras de mala vibra!

Somos abuelas en nuestros tiempo libre: tengo mucho qué hacer, aprender a bailar, aprender guitarra, comenzar mi 5ta banda de punk, ¡no es nuestra obligación ser abuelas de tiempo completo!, ser abuela es solo un panorama de todo lo que soy.

Somos sensuales y el erotismo sigue vigente en nuestra piel: nuestras carnes siguen vibrantes, deseamos besar, ser acariciadas, deseamos amar, estamos vivas. 





Amarre de amor propio

  • Una pizca de uña de gato sabio para desaparecer cuando no se me da la gana estar.
  • Dos gritos de bruja vieja para devolver la voz cuando me quedo callada.
  • 4 kg de hoja otoñal caída para hacer escándalo y aprender a decir sí.
  • Agua cristalina de las montañas de Marte para transparentar mi espíritu y aligerarlo.
  • Tres kg de nube nimbo para recuperar el sentido cuando me pierdo de mí misma.
  • Un gramo de granos de la tierra media para devolver la libertad a mis pies.
  • Los sonidos de un corazón palpitante de amor por primera vez para reafirmar la fe en la humanidad.
  • Dos gotas de lluvia de la luna para no perder la hermosa capacidad de llorar cuando es necesario.
  • El primer rayo de sol sobre las montañas y desde la carretera para no dejar de andar los caminos.


El lugar ameno

Todo el tiempo he ido de la mano de la razón, por lo que la paranoia, la vergüenza y el control han hecho de mí un robot. Este año me he hundido en el lugar ameno de la espiritualidad, he reconocido que soy nada, he amado flotando en las aguas tranquilas del abismo, donde ya no hay nada qué perder.

También, he aprendido a ver con los ojos del corazón y no de la limitante racionalidad, y es un remanso donde puedo recostarme en el pecho de la tierra y gritarle te amo en un susurro que se lo lleva el viento.

He tenido la inmensa fortuna de despertar de este letargo en el que los deseos más profundos estaban dormidos, para abrir, como una flor, una vida con intención, ¿de qué?, ¡sí sé!, de buscar la poesía, de buscar la belleza. 

Gracias, Solecita mía, por permitirme ver, con tu partida, estos destellos de lo real. Tú decías "de tu calaña", y sé que ahí estás para mí, ¡te extraño tanto, amiga!, solo contigo se podía hablar de ciertas cosas. Y también te necesito.

¡Sea lo cotidiano el lienzo donde pinte de colores este mundo¡


Carta abrazo

Mi pequeña Miri, 

Yo te abrazo, y abrazo contigo toda esa innecesaria vergüenza que sentiste, porque en tu soledad no sabías dónde meterte, así como no sabías dónde esconder tus toallas ensangrentadas escondidas bajo la cama como si fuera un delito. 

Yo te abrazo en esa inocencia y te digo que hoy todo está bien, porque tienes el lenguaje para nombrar lo que debe ser nombrado, entonces, ¡mi amora!, si algo te duele, no se te atora como fango pegajoso entre los pliegues de tu entraña, sino que puedes transitar en esos puentes colgantes y correr y gritar y encontrarte con amigas al otro lado del camino. 

¡Tranquila!, tú puedes con toda la pesadumbre, porque tienes en tus manos el mortero para pulverizarla.

Recuerda, ser mujer ha sido una invención curiosa de la que antes renegabas, pero hoy, sabes que hoy te ha dado la más profunda sensibilidad ante el recogimiento en el que el corazón se ensancha por todo lo alto y por todo lo bajo, donde el sentimiento más puro se vuelve carne, en absoluta rendición.

Mi pequeña Miri, hoy tienes las palabras y la fuerza para llorar sin miedo, para amar con un cuerpo de mujer que sabe, acepta y valora la palabra corazón, porque hoy ya significa, porque hoy está vibrante de emoción, y la razón ha perdido el sentido para ser un cuerpo-corazón que en su ligereza despliega alas que sí vuelan, y, sin duda alguna, hoy eres capaz de amar.


septiembre 29, 2021

31 de mayo de 1948

Hace 26,430 días de ese lunes 
en que tú naciste.
¿cuántas noches han quedado 
en el vacío desde que te fuiste?

53 años, 
un suspiro suspendido en el susurro 
                                                          de un ángel.

Niño siempre, 
niño que corre hacia la muerte, 
niño padre, padre hijo,
niño toda la vida.
no tuviste tiempo de ver las estrellas,
pero sí de ser un santo que me enseñó la grandeza.

39 años, 
un puente de 14 me separa de ti,
yo a los 14 arrullada entre tus brazos, 
arrullada en tu exquisita pasión musical,
arrullada en tu dulce frenesí matinal,
¡qué daría por ese 1996 en que restaban
5 años para tu partida.

¡No te habría dado muchos besos porque te los di!,
¡no habría hablado extasiada del Titanic porque sílloré!,
pero sí me habría fundido en ese arrullo de tu ser, 
padre-hijo,
para no olvidar tus ojos,
para no sentir este puente roto
para no clausurar esa palabra-padre 
que en contadas ocasiones puedo decir.

A mis 18, 35 años me separaban de ti,
estoy cerca de cruzar ese 53, padre,
y cuando llegue, honraré ese año 
entre el rock y el fútbol, 
entre los tacos y la playa,
entre manejar en carretera 
y echar mecánica.

¡Qué ganas de verte, padre, 
de cruzar una sola palabra!

¡Ojalá la luna y su fulgor sean puente no roto 
para que estos fonemas acaricien tu ser, 
donde quiera que no estés!

Las pequeñas cosas

RESPIRAR: Todo el viento del mundo en mis entrañas, todos los huracanes de fatales tormentas alimentan la bóveda interior de lo que soy. Respiro, recuerdo que respiro, recuerdo que respiro y respiro, respiro y recuerdo que recuerdo, recuerdo que recuerdo y respiro, entonces todo mi ser late como si dentro de mí se contuviera el incendio primigenio.

IMAGINAR: Cuando hago pausa y hago nada suelo ser muy feliz, porque en la contemplación imagino, me voy y me sumerjo en el espacio de lo imposible, donde invento todas las formas de mí, donde nacen mundos en una caída en abismo que no tiene fin. 

LLORAR: Últimamente la marea de la luna ha eclosionado en mis esquinas, me siento conmovida, me duele la música, me conecta la gente, me siento rendida ante algo que no comprendo, como si hubiera entendido por fin cuál es el sentido. Es hermoso inventarse una vida, renegar de los lineamientos, decir que no a la estructura y pintar de colores absurdos y hermosos mis días. ¡No vuelvo a ser esclava de nadie!

Panorama post-apocalíptico

¿Quiénes somos?,
¿quiénes fuimos?,
en todos lados,
miseria que me alcanza,
¡estirpe de bárbaros sin nombre!,
¿por qué pisamos esa flor y
cubrimos la Tierra con ese líquido
nauseabundo creador de muerte y caos?

Aquel remedo de hombre se arrastra
por un pedazo de pan acedo.

Mirada perdida, anquilosado,
no recuerda que sus manos 
pueden arar la tierra,
que sus pies pueden trasladarse y viajar 
sin necesidad de aviones o autos combustibles.

¡Homo-Walmart!
        ¡Homo-Petroleus!
                ¡Homo-facebook!

¡Ojalá despertaras e incendiaras ese falso mundo 
erigido para entender que somos tierra!,
igual que aquel zenzontle,
igual que aquella estrella.

Tú en el todo.... tú eres todo.

¡Ojalá te dieras cuenta que también fuiste flor,
que también eres sauce y viento y marea y un sol!

¡Oh, humanidad, que, 
perdida entre edificios y anuncios,
nunca entendiste! 

La hormiga sabe que es hormiga,
y tiene claro a lo que viene,
el ave sabe que es libre,
y entiende del sentido de estar viva,
¿a qué vienes tú?

septiembre 17, 2021

Ruido infernal

 ¡Ahh, crrrr, crrr!

Rechinar de dientes, el diablo cantando ópera y el eterno sonido de su limonada con hielos, que en su desfachatez siempre presume ante la fatigosa sed del pueblo.

¡Dejen de lanzarme piedras, bastardos!

Mis huesos truenan a cada momento, grito ¡ah, ah!, garganta seca... y apenas ha pasado un segundo de la eternidad.

Mindfulness

Cierro los ojos y los abro dentro de mí, existo, desaparezco para aparecer adentro, soy de sangre y fluyo en torrentes de lluvia que cae en cascadas de cristal.

Estoy aquí, respiro, respiro, respiro, estoy en la conciencia, transito despacio este universo que soy.

Las veo, son mujeres de agua que con sus palabras me erigen, mujeres puente que juntas conformamos un instante universal, para inventarnos planetas, para ser un mucho diosas. 

Y ahora, ¿cómo me salgo de este instante?, ¿cómo destruyo este puente de palabras para hundirme de nuevo en el plano de lo mundano?, ¡no puedo!, la belleza se ha posado sobre mí y ahora soy otra, palabras nuevas me dibujan, palabras viejas me dicen adiós, y en un crisol de fuegos eternos me precipito para aparecer en la tierra del planeta tierra.

La metáfora vagabunda

Ojos de agua tibia,
ojos melifluos que me miran.

No hay salvación.

Un puente de madera cruje en reversa,
se construye después del abandono,
es un instante,
el fuego combativo de Gengis Khan
erige una civilización.

Te vi y encontré un paraíso perdido,
tus ojos brujos de ciénaga tranquila,
tus ojos de la primera tarde apacible después del big bang,
tus ojos que rebobinan el tiempo concentrando todos los siglos.

Viajo al infierno negro de tu pupila y ahí me quedo.

Epifanía sobre lo importante

Todas las veces de la vida iba corriendo, con el nudo en el alma y dando tumbos, iba corriendo. La urgencia me arrojaba a la insustancialidad irracional de vivir presa del tiempo.

Todo por hacer, una vida en cada estrella no me habría alcanzado.

Aquella tarde mi madre me invitó a ver a las tías y yo accedí gustosa, ella me preguntó con una ternura apenas imaginada: "Hija, ¿te presiono mucho?", y fue que comprendí y accedí con parsimonia. Entonces le dije: 

"No, madre, creo que es urgente hacer lo importante y no lo urgente-urgente. Es importante jugar, estar contigo, fiestear con mis amigas... porque ¿te imaginas?, algún día no estarás y he de recordar que hoy hice con urgencia lo importante, y ya sabes, lo urgente-urgente lo haré en las madrugadas".


Orobroy

Hubo una vez la humanidad, 

decían que había esperanza y la hubo,

decían que había poesía y aconteció,

hoy el viento trae más vida 

y otras semillas se esparcen 

en mundos otros,

milenios rebozantes 

de apenas 10,000 años 

que florecen

en ti y en mí.

Caída libre

 ¡Quiero amar!, ¡que recupere la salud!, ¡encontrar un trabajo!, ¡terminar la secundaria!, ¡que la vida sea larga!,...

¡Viví un milenio!, hoy caigo en el instante fugaz y la mirada del mundo me desnuda, caigo y con mi muerte renacen las historias, los amores se logran.

¡Valió la pena!, que la nada me acoja entre sus brazos. 

Soy polvo de estrellas que es estrella que es polvo de estrellas que es estrella.

Sombra que no

Cansada de no dormir, de madrugar siempre, de ser perenne transparencia.

A veces quisiera esconderme tras la luna y eclipsarme más de un segundo, ante esta fatalidad que se esconde en esta terrible desnudez de ser diurna. 

Soy de la noche, los infiernos me habitan, y yo..., yo muero al alba cada que la lacerante luz del sol me obliga a andar. 

Soy del silencio, el eco disonante de aquella tumba triste me es música sagrada, y el vulgar claxon, los pasos sin rumbo de la gente, me someten a un purgatorio dantesco en el que estoy condenada.

Que me transporta en alas de luciérnaga

Un sentimiento punzante me atraviesa, soy vacío.

Afuera, el caos, la lluvia, todos huyendo, gente corriendo desesperada por contribuir a la devastación de este imperio que sembré y que no tendrá final. 

Un choque, dos cañones se arrastran lentos pero seguros, esquirlas que se acercan, pasos agigantados de dos naciones que no comprenden, que nunca entendieron mi profundo amor por la humanidad.

¡Oh, la lluvia, la lluvia!

Hoy es 30 de abril de 1945, y adentro, solo escucho el Nocturno en C Menor de Chopin, hay un vacío, estoy en paz, conexión que va de mi sangre al pecho, corazón exaltado, de la piel a mis pies. Miro a la gente temerosa y me pierdo en el silencio, todo el cosmos se ha alineado, algo va y viene de galaxia en galaxia, sin tiempo, hemos entrado a una dimensión de fuego, que me abraza, que me transporta en alas de luciérnaga.

Hoy es 30 de abril de 1945...

septiembre 15, 2021

Peregrinatio vitae

El tiempo no se va volando, hemos hecho, dicho y vivido un sinfín de aventuras que seguramente hemos volteado a ver, pero que hoy no reconocemos porque ya estamos de este lado. 

Tengo muy presente momentos que son balas de tiempo, en su historia contienen cascadas de emociones y experiencias que me hacen pensar que no duraron un día, sino dos años. 

Mi padre me daba vueltas en esa caja de cartón, mi madre planchaba y la tarde amarilla asomaba lenta, cruzábamos a otro país como si fuera un patio extraño, la marea de alcohol penetraba en mi cerebro, aquella biblioteca daba forma a mi espíritu, las estrellas sobre el techo de mi casa eran nuestro escenario, Tecate, The Beatles, el piano y él vestido de blanco hablando con certezas, la Coca-Cola, un futuro amplio y la juventud fueron eternos en ese instante. 

El desierto de Mexicali como un mundo nuevo, aquel amor que siempre será, la casita y el timbre que sonaba con clave. Luego un campo amplio de posibilidades que tuve que elegir, estar aquí, ser yo y todas las Miriams que he sido. 

La vida ha sido muy larga, la vida ha sido un viaje que sí he logrado apreciar. 

Quién soy

¿Quién soy?, ¿es la resonancia de lo que digo lo que me hace ser?, ¿es mi nombre-destino un augurio de lo que seré?, ¿o soy una tabula rasa que descansa en la libertad de senderos infinitos?, ¿es la inextricable necesidad de la razón la que me confunde y me nubla el verdadero ser?, ¿debería pensarme en la levedad de ser parte del eco de dios?, ¿cuántas miriams he sido o seré?, ¿acaso Diotima de Mantinea me pensó y al erigir mi fonema aparecía cada inicio de los tiempos?, ¿algún día, siendo olvido, resurgiré en una sacerdotisa de aquel pasado glorioso de 2032, donde su imaginación dé lugar a lo que otra vez seré?, ¿he de ser un beat alguna vez?, ¿mis cualidades de persona evolucionarán a ser arena?, ¿en cuántos granos de polvo me convertiré?  

La última página de tu novela

Entonces, entonces, la palabra, la p, la a, l, a, coma, a, r, b, a, l, a, p. Pa, Bra, LA, Ces, Ton, En, nació el fonema, el primero fue un grito hacia arriba, después un aullido de dolor ante la sed, luego el grito y el aullido dio lugar al ahhh guuuuuuuuuuuuu y otro grito más, aaaaah, agua. 

Nació el agua, porque era necesaria, y aquel ente curioso se dio cuenta que podía combinar fonemas para nombrar las horas, los días, las estrellas, la muerte. 

Así, desde una poesía onomatopéyica y ditirámbica, hablé yo.