septiembre 07, 2025
Mi amado Lisandro
Cartas a la noche
octubre 16, 2022
4 de enero de 1612
Amada Juana de Asbaje,
Le escribo esta epístola con la esperanza de que llegue a sus manos, con la aferrada fe en que este es el último puente que edifico entre nosotras, y que tal vez cuando me lea sean solo ecos de una muerta; así es, de una bruja acusada de follar con el diablo.
No gané la batalla, mi bella, hoy a las 7 voy a la hoguera, pero sepa que desde lo más oscuro de un abismo cualquiera, en donde habrán enviado mis cenizas, he de enviarle mi pasión y consuelo.
Y sí, reclúyase en las frías paredes y pasillos de un convento, lea, escriba poesía y deje constancia de que una mujer también piensa, que nuestras nietas sepan que en nosotras corrieron ríos de sangre para que ellas sean libres y vivan vidas dignas de ser vividas.
Le amaré con locura hasta en la eternidad.
Siempre suya,
Leonora Cienfuegos.
septiembre 04, 2021
Cartas a quien pretende amar
Amado Constantino
Te escribo desde esta morada oscura y vacía en donde a diario hay tormenta, pero ¡qué importa cualquier diluvio si mi remanso cálido se encuentra en la memoria de ti!, en ese brevísimo instante en que conecté con tu mirada, en ese dulce lapso perenne en el que al respirar cerca de ti, como un elixir, supe que eras tú y nadie más.
Y es que entre todas las vidas ya vividas nos volvíamos a encontrar.
¿Qué me importa estar en el exilio?, en donde no habrá nada por vivir más que la infinita contemplación del abismo en el que me hundí cuando te conocí.
¡Oh, Constantino!, mi dulce fonema cargado de sentido, quiero que sepas que te pienso, que vives en mí, y en esa promesa que en un beso se selló, de buscarnos entre las estrellas, de peregrinar en el tiempo hasta dar contigo.
¡La humanidad qué sabe de nuestra pasión!, si viven por esos deseos mundanos y frágiles que se abocan con vigor a construir imperios de polvo.
Duermo, amado mío, para derramar mi querer en el espacio de lo onírico, y que te llegue la vaga sombra de mi deseo vehemente.
Con fervor, Justina.
Año 1042.
noviembre 09, 2019
Recado (Abel)
Y es que vine y no estás, pero está tu recuerdo y estas ganas de estar viva sabiéndome no una muñeca ni una muerta, sino una mujer capaz de amar.
agosto 06, 2019
Amado Crisanto
Hoy es 1ro de enero de 1800, se asoma la luna de un nuevo siglo, abrupta, impía, y usted sigue lejano, sin que sus pasos sean las campanadas que como sinfonía me acompañaban. El perchero ha perdido la razón de existir, hoy yace sin su capa y su vetusto sombrero de copa alta que enmarcaba su rostro y que portaba con garbo; las tardes avanzan sin su fragancia que colmaba de notas de vainilla mis días.