septiembre 07, 2025
Aquella noche sí
agosto 11, 2023
Cicatriz
agosto 03, 2023
Después de la muerte
Si después de la muerte mi letargo se desvanece y la memoria de mi vida aún perdura, volvería a aquella tarde de 2001, en la que mi padre con un cáncer terminal me preguntó si quería jugar baraja con él, y le diría mil veces que sí, beberíamos ponche de café y sería una larga noche de risas y apuestas tontas para ver quién es el mejor. Entonces, aquella noche rebozaría en mis recuerdos como una flor de nomeolvides, tan azul como él era.
julio 26, 2022
Sueño que este sueño fuera cierto
Ahí estaba, inerte, vacío, como una gélida osamenta de un ser que yo ya no reconocía. Todo era silencio y desolación, un cuarto lleno de gente y la soledad en medio, un abanico de techo que ambientaba el desierto que éramos. Después, sucedió, lo recuerdo bien, fue en cámara lenta, los blancos pétalos volaban por el aire enrarecido en un estruendo mudo que me dejó perpleja. Mi padre se erguía con desasosiego y confusión, respiraba como recién nacido y yo le decía: "¡Padre, entonces no estás muerto!, mi sueño es que estabas muerto, pero en realidad estás vivo.
Así ha de ser, hija. - Me decías con parsimonia.
Entonces ya nada era silencio ni desolación, ni había un cuarto lleno de gente con la soledad en medio ni un abanico de techo que ambientaba la soledad que parecía que éramos. Fue así que un aire frío de gratitud recorría mi ser por entender la verdadera realidad: mi padre estaba vivo, mi padre estaba vivo, el sueño era ese muerto irreconocible de masa gris.
Mi padre estaba vivo.
mayo 31, 2022
Recuento
Y después, desapareciste para siempre.
Al Biliki de 74 años
abril 17, 2022
Recuerdo de niñez primaveral
Mi padre regaba la calle para que no se levantara polvo, en un ritual de agua meditaba y pensaba en quiensabequé cada que las gotas en cascada brotaban para volver más fresca una tarde amarilla de cualquier viernes de cualquier año de la década de los noventa.
Yo, descalza y pensando en el paraíso que emanaba de esa manguera, brincaba y saltaba para refrescarme mientras mi padre reía.
Tengo la certeza de que, al regar, él pensaba que no le pudo tocar una mejor vida.
Un 4 de julio del 2001 se cerró la manguera para siempre.
abril 06, 2022
Titanic y su carga de palomitas de maíz
Heme aquí resignificando el recuerdo:
febrero 25, 2022
A ti, Padre, por siempre (poesía fúnebre)
Querido padre,
Hace 21 años de tu ausencia, y el consuelo jamás llegó, habría querido tener más sabiduría para abrazarte desde que nací, pero no, te fuiste a las estrellas como un ave encendida que no soporta la jaula de este mundo transitorio y absurdo, tejiste puentes etéreos y gráciles de la tierra a aquel remanso de paz en soledad, donde te encuentras extasiado sintiendo la música, ¡mi melómano favorito! y sembraste un hilo fino por donde yo sí puedo cruzar.
A veces, en mis sueños, te visito, no te hablo ni te molesto de esa eterna contemplación en que mueres feliz, solo te observo, cruzo mis brazos y veo tu alma palpitar en comunión con los cantos de los ángeles, y sonrío, después regreso en calma y con consuelo a este mundo terrenal, para sentir que sí hay esperanza, que las flores y la luna siguen siendo la pantalla cósmica por la cual vale la pena respirar y entonces agradezco ser tu hija, que tus raíces de roble viejo sean mis pies, y continuar con esta vida terriblemente hermosa.
octubre 20, 2021
¡No te olvidé!, padre
No te olvidé, traté, te juro que traté, pero tu dulce humanidad me hizo recordarte cada que la estridencia del rock & roll raspaba mis oídos, cada que la ocasión de la belleza me decía con la sabiduría de un niño que si no hay poesía, hay que hacerla. No lo logré ni quiero, te recuerdo, padre, y me hace bien.
septiembre 29, 2021
31 de mayo de 1948
septiembre 15, 2021
Peregrinatio vitae
Epístola al ayer
El tiempo es un fósforo que nació oliendo a cenizas.
La ignorancia es el filtro con el que me enfrento al mundo, y bajo ese lente voy entendiendo que hasta el ayer, lo que sabía me hizo actuar en proporción.
Nada de qué arrepentirme.
Volvería a caer cada una de las veces, abrazar cada dolor, sentir que el corazón reboza del mismo modo en que lo ha hecho. Voltearía a ver la lentitud sin tiempo con que la araña teje su tela... e insisto, mi lente ha sido la ignorancia, por lo que dedicaría un mes completo a jugar a las cartas con mi padre y le vería a los ojos, y me repetiría que los abriera muy bien, para que ese último mes no se me escapara de la memoria ni un suspiro.
Soy quien soy porque mi voz y mis palabras son ecos distantes de aquel padre, y a la vez, en una sutil paradoja, no jugaría ese mes a la baraja ni le vería a los ojos más de lo que le vi, porque le recuerdo preciso, y esas cartas, esos ojos tristes, esa vida que vino a construirme, me alcanzará para dos mil vidas más.
junio 13, 2020
De mis padres
- Es una excelente amante de la cocina: pastel de queso, asado mazatleco, gallina pinta, sopitas con huevo, nopales asados, ¡lo que haga!, pero sobre todo, los domingueros y ya clásicos de mi infancia: los jotkeis.
- Le gustan las telenovelas y tiene una capacidad narrativa oral que siempre me tiene al tanto de la trama de cada una de ellas. Cuando se ríe, es a carcajada abierta, porque si no... ¡pa qué!
- Es una mujer trabajadora y organizada que ha vivido la vida que le ha dado la gana.
- También le sé que es una mujer que se mantiene incólume ante el entierro de todos sus muertos, resolviendo, encontrando papeles que ya están ordenados, haciendo llamadas, y que se guarda sus dolores para sí misma. Pocas veces la he visto llorar, porque es muy fuerte, pero cuando he sido testigo de esas lágrimas, no lo puedo soportar. Nada más quiero que sea feliz y dichosa.
- También sé de ella que es fan de los bebés, que siempre quiso ser abuela y ahora lo es con nuestro dulce Emilio.
- Sé que le encanta Mazatlán, lugar donde nació, y que en cuanto escucha banda sinaloense se pone a bailar.
- Sé que cuento con ella y que siempre que estoy en problemas, de todo el mundo entero, solo ella no soltará mi mano.
- Era un hombre justo, mesurado, que no le gustaba pelear; él nada más quería la concordia, descansar y disfrutar.
- Cuando llegábamos a su colonia -la Pancho Villa- en Tijuana, saludaba con un chiflido y un "keobo" a quien le pasara por enfrente, y yo le preguntaba: "¿quién es, papá?" y él contestaba: "Un camarada". ¡Qué palabra tan pre-cio-sa!; entonces me daba cuenta de cuántos amigos tenía el apodado "Biliki" por aquí y por allá.
- También fue un hombre muy apuesto, que disfrutaba quitarse la camisa y andar así, mostrando los no-cuadritos en el sobreruedas.
- Le gustaban las carnitas en los puestos de la calle, era un hedonista de primera -eso también lo heredé de él-.
- Era fan de las Chivas del Guadalajara porque mi abuelo era oriundo de aquella ciudad; le gustaba escuchar al "Perro" Bermúdez.
- Le encantaba ver "Miss Universo" y decir de las señoritas participantes: "¡Está fea la hija de la chingada!" -frase que mi madre reprendía contestándole: "Ni que tú estuvieras tan guapo" y yo reía.
- También era fan de manejar de la peor manera, acelerando y maniobrando en tono de broma como si fueran curvas, lo que me hacía reír -también me mareaba- y a mi madre hacía enojar por lo peligroso del asunto. Después, en ese mismo trayecto, pasábamos por una mansión grafiteada y abandonada por la Col. Altamira, y la historia era la misma cada domingo, me decía: "Hija, allí grabaron la película de Camelia la Texana, y por las noches se aparecen fantasmas y caballos con alas". ¡Y yo, por supuesto, le creía y sentía un miedo!
- También le gustaba juntar a todos los primitos y aventar "bolo".
- Era un maestrazo del "Conquián" -lo que también heredé- : ).
- Recuerdo que una vez me llevó a recorrer la Col. Agua Caliente ante mi petición de ver de cerca las mansiones que solo veía en películas.
enero 06, 2020
De su voz y de sus pasos
junio 22, 2019
Encuentro y despedida
abril 10, 2019
Recado
septiembre 25, 2015
Antielegía
Porque la casa donde crecí perdió sentido sin ustedes,
y ya no volveré jamás, ¿para qué?
ir al zaguán no me da nostalgia,
me invade el terror,
ahí los vi por última vez,
fue en ese patio que el espacio-tiempo
me hizo un recodo para tocarlos,
olerlos, besarlos, cantarles, amarlos
en una casa que hoy es fantasma.
!Mis muertos!
¿dónde andas Justina?
¿dónde andas Manuel?
¿dónde andas Carlos?
Su presencia anega mis sentidos,
el olor de tus manos abuela,
tus vestidos, tus cariños,
tus arrugas tan tiernas,
tu pequeñez y tus bailes.
Y abuelo...
¿dónde tu explosión, tu chispa?
tus historias tantas veces repetidas
y tantas veces tu canto,
y tantas veces tu abrazo.
Y padre...
cuánto quisiera tus canas,
tus pocos pero tan honestos besos,
a mis treintas me sigues haciendo falta
¿a quién le pregunto?
¿a quién le menciono a Buddy Holly?
Hoy no los quiero recordar mis viejos...
hoy sólo quiero reclamarles que me hacen falta
y quise más de ustedes, !aunque tuve tanto!
abril 15, 2012
Algunas consideraciones en torno a tu muerte
junio 29, 2011
Carta a un viejo amigo
Querido Biliki, hace tiempo ya que llevas recorriendo este viaje, y siento que a pesar de que por un lado el tiempo se me ha ido volando, tu viaje ha sido largo, quizá sea porque te extraño. En casa todos lo hacemos, de vez en cuando sacamos tus cartas que traducidas en recuerdos son algunas canciones que llevan tu sello y tu esencia.
He aquí algunas.
Europa de Santana, pues siempre te ponías nostálgico cuando comenzaban a sonar los primeros acordes. Tu tu tu ru tu tu tuuuuuuuu… tu ru ru ru ru ru ru ru ru…
Motivos, de Vicente... siempre haciendo gala de tu buena voz, voz que decías y jurabas era parecidísima a la de chente. “Unos ojos bañados de luz, son un motivo.. unos labios queriendo besar, son un motivooooooo.. y me quedo mirándote así y encontrándote tantos motivos, yo concluyo que mi motivo mejor eres túuuuuuu”
O que tal ese Buddy Holly y todas las “oldies” como tú les llamabas.
Recuerdo mucho una ocasión en que viajamos en camión sólo tú y yo mientras platicábamos de cómo queríamos comernos el mundo a dos mordidas o los tatuajes que nos haríamos, el fondo musical era esta vieja canción: “Dicen que la distancia es el olvido, pero yo no concibo esa razón, porque yo seguiré siendo el cautivo de los caprichos de tu corazón”… y lo recuerdo bien porque fue largo el camino, era de las llamadas “burras” de Tijuana, parece que lo guardo como una foto, tú y yo sentados hasta el asiento del frente, tú y yo hablando de mil cosas.
Ha pasado largo tiempo querido Bily y tengo mucho que decirte.
Por ejemplo, algo que te alegrará saber es que mi madre es feliz y que te guarda un lugar muy especial, mi hermano es policía como tu padre, y aunque es policía en Tijuana te puedo asegurar que es un hombre de bien.
También quiero compartirte que contraje matrimonio con un hombre que al igual que tú, ama el baseball, el rock & roll y los carros viejitos, te encantaría conocerlo.
He concluido mis estudios y voy por más, terminé Filosofía y luego una maestría en docencia, ¿cómo la ves Bili? ¡Soy Profe en dos prepas!.
¿Te acuerdas que solía ser muy tímida?, pues estuve cantando por casi ocho años en una banda de rock de puras mujeres, te hubiera fascinado escucharnos.
¡También soy la futura ex presidenta de un club de oratoria que me ha dejado tantos amigos y que me ha dado tanto! Incluso participé en un concurso nacional (acá entre nos, cuando estaba en el escenario, frente a tantas personas casi me quise hacer chis, pero me aguanté porque antes de subir al escenario le canté mi proyecto al mar y las fuerzas no me abandonaron, ha sido una de las mejores experiencias que he vivido).
Todavía sigo leyendo selecciones cada vez que me las encuentro, todavía sigo con esa hambre de aprender que siempre vi en ti.
¿Sabes?, a pesar de vivir en un mundo tan caótico, injusto y a veces tan gris sigo creyendo en la magia, creo porque cuando estabas a punto de irte sucedió magia en el vasto universo de mi Tijuana, pues nadie sabía dónde estaba y tú ya te estabas despidiendo, de repente yo andaba por el centro y mi hermano se me atraviesa en su carro y me dice, ¡súbete hermana! el bily ya se va y quiere despedirse, … me subo, llego a donde estás, te miro a los ojos, me miras, te tomo de la mano y te prometo que seré una mujer de bien. ¡Qué hermoso regalo me diste, no sé qué sería de mí si te hubieras ido sin verme a los ojos, sin esperarme, sin ser la última que te vio y que con la mano y el corazón abiertos te dijo adiós!
Créeme que no me he cansado de luchar, no me he cansado de que cada uno de mis pasos siga la huella que dejaste para mí. Quizá muchas veces he fallado Bily, suelo ser un poco egoísta y caprichosa, a veces necia, soy un humano que pretende ser fuerte, pero con miles de defectos y debilidades, no obstante pienso en ti y no sé qué me pasa que mi camino se endereza, la esperanza renace y mi espíritu se enaltece.
Te extraño bily, son diez años, diez años en los que me ha faltado ese loco que manejaba como cafre, ese señor que andaba sin camiseta en donde sea y que se creía tan fuerte, y que lo era. Ese amigo que recorría el sobrerruedas por cuatro horas para comprar únicamente un casette, ese ávido lector y curioso personaje que fue mi padre.
Siento que fue tan corto el tiempo que nos acompañaste bily…; pero te haces presente en todo lo que hago y lo que soy. Te aseguro que ningún momento has dejado de estar tan presente.
¡Son diez años mi viejito, diez años sin ti! y hoy te abrazo con la palabra que es lo único que tengo! 