julio 04, 2007

Ab Aeterno


Estamos creciendo juntos, nos vamos conociendo y sé que no ha sido fácil, empero ha sido hermoso, sé que naciste para mí y jamás dejaré de luchar por este amor que me impulsa a crecer y a madurar, tanto como ser una mejor persona.

¡Sí!, ¡hemos vivido más de tres semanas juntos!, este año y seis meses se me ha hecho tan maravilloso y lleno de todo que siento que la primera piedra de nuestro castillito de chocolate ha quedado bien anclada, no necesito más para saberte mío, saber confiadamente y con los ojos vendados que viviremos muy felices para siempre, te adoro y me completas, estoy ilusionada con nuestros muchos proyectos, nuestra organización, lo que me enseñas, tu persona me encanta y te apoyaré siempre en todo, ya sabes… si decides que estudiemos en Ghana o en Mozambike yo me jalo pa ya a emprender nuestro viaje por las estrellas juntitos y de la mano para siempre.

Solía ser una persona muy indecisa, imprecisa, volátil, confusa, temerosa, egoísta, irrespetuosa, egocéntrica, solitaria a pesar de la muchedumbre, ensimismada, me importaba poco el mundo, no cabía en mí el sentido común : ), no miraba claro, no sabía cuál era mi misión en esta tierra, me sentía incomprendida, aturdida y atraída por el ruido y el silencio, pero no quería escuchar la bella sonoridad de lo humano.

He crecido, ahora que el sol atraviesa las nubes negras que alguna vez ensombrecieron mi espíritu, la luz me ha alcanzado y dicen por ahí que sólo el tiempo lo dirá… (¿sabes?… me paso al tiempo por mis… “·%$/($%/) yo lo sé, me encanta tener esa certeza de saberte empalmado a mi alma, de conocer a alguien que me comprende (del verbo comprender, abrazar), que apuesto mi corazón y todas sus arterias, toda mi sangre, mis riñones y mis dos pulmones, pongo sobre la mesa estas manos que siempre han trabajado y no se rajan, aviento de una vez esta piel y doy mis ojos que brillarán en la perennidad si dejas que sean a ti a quien saboreen descubriéndote poco a poco, paso a paso en nuestra vida.

Sé que hay tanto en ti mi David, que me emocionas hasta las lágrimas, escucho tus composiciones y descubro y redescubro un espíritu tan noble que me inclino y hago una reverencia a tan solemne brillo.

Estoy tan feliz, me siento tan bonita en tus brazos, soy tu princesa… pero tolteca, no puedo pedirle otra cosa a la vida, me lo ha dado todo con tus sonrisas, tus bromas que no tienen comparación, nuestra gran puerta de amor, nuestras fotos interminables…, de sucesos impresionantes, casa vieja, teatro degollado, caminando ahí nomás, nuestra aventura en bicicleta hacia el infinito, la mirada de amor hacia un mar frío y tijuanense, nuestros besos, nuestro pingo, de la mano, en el civil, abriendo la champaña imposible, nuestra historia es el regalo de mi vida, no quiero imaginar que hubiese sido de mi espíritu de no habernos encontrado, agradezco tanto a todo aquello que te trajo a mis brazos.

Llego a nuestro hogar y me encuentro con la chispeante dicotomía de la serenidad y la pasión, eres todo en todo, el nous, la epogé, el ser-en-sí, cuanto te amo mi amor, que me robas el sueño de las ansias que me da el postrar mi aposento en ese valle tan hermoso y bendito por su calorcito y su frillazo.

Escucho la lambada y te recuerdo, escucho a Belanova, a Oingo Boingo, Ramones y vienes a mí.

Tengo ganas de agarrar el mundo y pegarle una mordida con un poco de salsa chipotle, tengo ganas de hacerte tan feliz que te seguiré por siempre a donde gires el globo terráqueo y a ciegas señales un punto, inclusive (la UNAM) si no existen las mascarillas de aguacate y barro que me unto pa verme bonita pa ti.

La euforia me ha invadido y estoy tan segura de que te conozco ab aeterno que mis miedos, paranoias, inseguridades, egoísmos, soledad y falta de sentido común se han ido… (bueno, lo del sentido a veces me falla), se ha disipado porque te tengo y pongo mi ser-para-sí en tu nous, sé de antemano que me pudiera aventar a un abismo y tu estarías allá, en lo más distante y oscuro esperándome con una sonrisa y tus brazos bien abiertos, ¡ah! y unas empanadas de la sonrisa.

No escucho a nadie, nadie existe, nadie sabe nada, nadie ha dicho nada, nadie ha tenido esta experiencia, nadie nos puede decir como sería lo nuestro pues no tienen idea de la trascendencia y la vitalidad que me da este amor del que participa la fuerza del universo.

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