julio 26, 2022

Sueño que este sueño fuera cierto

Ahí estaba, inerte, vacío, como una gélida osamenta de un ser que yo ya no reconocía. Todo era silencio y desolación, un cuarto lleno de gente y la soledad en medio, un abanico de techo que ambientaba el desierto que éramos. Después, sucedió, lo recuerdo bien, fue en cámara lenta, los blancos pétalos volaban por el aire enrarecido en un estruendo mudo que me dejó perpleja. Mi padre se erguía con desasosiego y confusión, respiraba como recién nacido y yo le decía: "¡Padre, entonces no estás muerto!, mi sueño es que estabas muerto, pero en realidad estás vivo. 

Así ha de ser, hija. - Me decías con parsimonia. 

Entonces ya nada era silencio ni desolación, ni había un cuarto lleno de gente con la soledad en medio ni un abanico de techo que ambientaba la soledad que parecía que éramos. Fue así que un aire frío de gratitud recorría mi ser por entender la verdadera realidad: mi padre estaba vivo, mi padre estaba vivo, el sueño era ese muerto irreconocible de masa gris. 

Mi padre estaba vivo.

La bondad de Juanito

Una vez llegué con dos pesos y kilos de desesperanza en la bolsa. También llegué con hambre y Juanito jardinero tenía un gran árbol de naranjas, por lo que le pedí naranjas para comer. Me dijo que sacara de la alacena los ingredientes para cocinar un espagueti, ¡todavía me saboreo a lo que me supo esa comida compartida! 

No solo es ese gesto, ha sido la confianza, estar en las buenas, en las malas, en las fiestas; su escucha atenta sin juicio. 

Juanito todos los días nos regala pensamientos lindos, imágenes inspiradoras que nos dan un respiro. Él se despierta y cada madrugada se toma el tiempo para lanzar un pensamiento bello a la mente caótica que a veces somos.

¡Gracias, Juanito!, por regalarme en ti a mi mejor amigo, el más punk, el más loquito, el más noble y el más sabio.

68 años de historias que jamás me cansaré de escuchar.

¡Gracias por tu sabiduría!

Eres mi familia.

julio 18, 2022

El beso no dado

Crecieron en la misma cuadra, hicieron pasteles de lodo juntos, fueron a la prepa y recorrían las calles bajo la lluvia, crecieron. Se llegó el momento decisivo, ella lo miraba a los ojos con la esperanza de sentirse amada, él sentía el lastre de la timidez en sus rodillas. No pudo, ella tampoco. Pasaron veinte años y se reencontraron en una cabina de tren, ella le confesó todo lo que lo amaba y a él le rodó una lágrima. Tampoco pudo.

Entonces ella, en un arrebato de desesperación, lo besó y besó hasta no poder más. Dicen que los han visto caminando por el parque y no han dejado de besarse, tienen 20 años atrasados de besos. 

julio 17, 2022

Amado Porfirio

Hoy es 24 de diciembre de 1900, un nuevo siglo se asoma y a las cinco de la tarde yo le espero, sigo esperando su llegada como me prometió. Los copos de nieve van cayendo en este invierno lánguido y tardío que llena de melancolía estas letras.

Usted no está, solo le contemplo en esta memoria que se arrastra cada día y lucha ferozmente ansiando frenar el olvido, porque no le quiero dejar ir, porque su rostro aparece cada noche en mi lecho, donde le beso plácidamente en la frente.

Amado Porfirio, sepa usted que me han querido casar con Don Hermenegildo, ¡qué nombre que me causa una náusea!, y a mis veinticinco años me resisto, aunque me digan soltero a con escarnio, aunque mi vientre se seque como flor marchita. Usted regresará, de eso estoy segura, no hay guerra que no acabe y aunque me encuentre avejentada, yo le esperaré rezando los misterios, siendo devota a ese amor que nos juramos en aquel camposanto frente a la tumba de mi abuelo. 

Tengo esperanza, mi bienamado, de su regreso, de que este frío y cruel invierno se diluya. 

He de escuchar el canto de los pájaros de nuevo, he de escuchar el dulce y férreo tintineo de sus botas de soldado fiel. 

Yo le espero, Porfirio.

Mientras tanto, rezo.

Siempre suya, Martina.

Es un milagro

La noche estrellada y cándida que es vientre materno para el generoso o el facineroso, es un milagro. 

Las manos de un hombre que pica la piedra y edifica sueños de futuros posibles, es un milagro.

Los ojos profundos del gato que ignora su poder faraónico y demiurgo, es un milagro.

La música de las estrellas que clamó Pitágoras bajo aquel árbol, y que esta tierra gire en clave de Sol, es un milagro.

Amar como una desquiciada que se tira al abismo con ojos cerrados, silenciar el mundo al mirar sus ojos, es un milagro.

Encontrar sentidos en fonemas hechos por mis coterráneos, aquellos fenicios o mesopotamios, y sentir que en cada letra deposito historias, encuentros, memoria, es un milagro.

Compartir estas palabras con mis contemporáneas, sabernos efímeras como una mota de polvo en el desierto, dulce mortalidad compartida de ser agua que cae en el tiempo, es un milagro. 


 

Amado amante

Mi amado amante,

Hoy te has disuelto en el recuerdo, y no puedo quitarme la sombra de tus manos en mi vientre, donde el fuego de dos mundos explotaba cada que tu mirada edificaba un puente sostenido en esa nada entre la esquina del cosmos y las esquinas de mí, que se borraban cuando tus manos me tocaban, porque ese dulce camino que seguían me moldeaba a tu antojo construyendo cada madrugada emanaciones de las diosas que tú querías edificar. 

Mi amado amante, tú eres el único ser en esta vida que al leer estas letras sabría a quién van dirigidas; sin dudarlo, no hay mayor intimidad que la de dos amantes, me decías, en esas lianas suspendidas del milagro continuo de haberte conocido, lianas que penden de las decisiones de todas las cosas y entes divinos, de todos las lluvias, de todos los vientos, de todas las tardes de cualquier desierto, de todas las muertes, de todos los versos, de todas las rutas que recorriste para darme un beso.

Yo agradezco esa sombra de tus manos en mi vientre. Todavía escucho embelesada el eco de esa voz taciturna, melancólica, que yo sabía, al conocer, que habría de desaparecer. 

Yo agradezco, esa sombra de tus manos en mi vientre.

De vez en cuando esa sombra de tus manos en mi vientre se asoma y me dice lo viva que estuve, y cómo un instante alcanza para doscientas vidas, de vez en cuando tu memoria le regresa el brillo a mis ojos, algún día, en otra vida, quizá.

No hay fin de ciclo

Eres libre, no te ancles, no sucumbas ante la linealidad, no hay un para siempre, no existe el nunca.

Si te quieres ir a otro lugar a vivir y comenzar de nuevo, regala todo, tira la vida y comienza de nuevo. 

Eso pesado que sientes en el corazón es porque tú te has puesto anclas en el corazón, solo libéralas y camina ligero hacia donde el viento vuele. 

El hogar no es una ciudad, el hogar ya lo llevas dentro, el hogar son personas. 

Somos nómadxs, vamos y venimos en la vida con la certeza de que aquella luz al final de túnel es el único fin de ciclo, mientras tanto anda, recorre, regresa, vete, camina lento, salta, despierta, duerme, hiberna, lánzate del alto cielo, y no le cuentes a nadie tus planes. 

Si te arrepientes en el camino, solo da la vuelta en aquella esquina y regresa al lecho donde tu sueño descanse en el silencio. 

Eres libre, que no se te olvide.


Salvador Allende

Es muy sencillo, no enaltezcas las cosas, viaja ligero, por las cosas hemos matado, torturado. Las cosas que te dan poder de tener más cosas.

Recuerda, dictadores han venido y se han ido, el mal no puede ganar, siempre se disuelve.

No hay imperio que no caiga por su propio peso y que al final sobreviva una sombra, una mala sombra de una pobre ventana a la arrogancia de un mal corazón. 

No me cansaré de repetir y de recordar a qué hemos venido al mundo, sencillas las palabras, sencilla la instrucción: amar.

Es un instante, que no se te olvide, es un instante. 

Y después, la nada.

Tengo un secreto

Dirán ustedes, ¡qué mujer loca!, pero hasta hace un año aproximadamente me di cuenta que tengo ciertos poderes mágicos de brujita del bosque. 
A veces deseo algo con tal nitidez y claridad del corazón, que se asoma impecable, como extraído de una película que yo misma escribí, y me siento tan protegida de los ángeles, tan amada por Dios, que no me queda más que tratar de buscar la verdad, la bondad y la belleza para compartir con mis hermanas.

El secreto es que mi alma va desnuda, y se derrama por los ojos, como una cascada fría y brumosa. 

Mi secreto es ojos bien abiertos, gracias, diosas, por darme el poder de inventarme la vida que quiero.

julio 05, 2022

Falla en la mátrix

Lo explico así, una noche resulta que por pura casualidad más del 50% de la población dejó de soñar, por lo que las sombras aprovecharon y se escondieron en la hoja en blanco del cerebro, y tras, por la mañana ya habían tomado el mundo.

Los seres humanos dejaron de soñar porque ya todo estaba escrito, porque su imaginación ya lo había planteado todo, y estando tan malgastada, se sobrecalentó y tronó. 

Sin imaginación no se sueña.

La sombra es fresca como lechuga, tiene todo por decir, todo por imaginar, todo por hacer.

Ahora les toca a ellas.

El Renacimiento

El Renacimiento comprende del año 1 P. A. (post-apocalipsis) al año 12. Es una etapa en la que después de la bomba atómica solo quedaron los restos de humanos deformes y mutantes: renacieron con un tercer ojo, con un cuerno, con una cola de lagarto. 

Resulta que cuando se fusionaron los átomos de ese aparato nuclear, también se fusionó toda la información del ADN de los seres vivos de la tierra.

Así es, justo como lo imaginas, una Señora Cucaracha nació con cerebro humano y ahora es ella la dictadora de la galaxia. No es tan cruel, solo quiere que tiremos la basura en la calle, justo como antes lo hacíamos. Multa a la gente limpia y le gusta escuchar a Bad Bunny a todo lo que da mientras maneja su thunderbird 56. Esto ya no es secreto, le dio la llave de la ciudad a ese mequetrefe tan genio musical, por lo que ha colocado grandes bocinas por todas las esquinas de la colonia para honrar al plebe.

A mí me cae bien, yo soy una cucaracha voladora y me respeta, tengo el puesto de policía intergaláctica del cochinero y hago muy bien mi trabajo.

El Renacimiento ha quedado en los anales de la historia.

El sueño de Khalessi

La dulce Khalessi sueña con estar en un planeta en silencio, donde pueda dormir y soñar que sueña que sueña que sueña que sueña que sueña. 

Khalessi está reconciliada con la inexistencia, no quiere reencarnar ni en libélula ni en águila ni en humana, solo quiere paz.

Soy un zombie

Podredumbre, ácido sabor entre mis labios, quisiera correr a darle una mordida a ese cerebro, pero no coordino, soy torpe.

¡Qué hambre tengo!, ni modo, o ellos o yo, diría que al comer sus dulces cerebros estaré a salvo, pero ya estoy muerto. 

Soy un animal, mi único destino es tragar cerebros de gente tonta, mediocre, destinada a vidas aburridas, ¿será que eso afecte mi inteligencia?, solo soy torpe, no dije que tonto.

Y si me como el cerebro de Einstein, ¿será que me dará súper poderes?

El suero de la verdad

Me estoy tragando un plátano frío, ¡qué pinche calorón!, me doy cuenta de que el 90% del día ando descalza.

No me gusta la gente a la que le interesa el dinero, siento que comer y tener dónde dormir es suficiente, ¡hay que regalarlo todo!, ir ligeros, de todos modos nos vamos a morir.

¡Soy muy orgullosa!, en este próximo viaje iba a trasladar basura en la maleta nada más para demostrar un punto! Hasta preferí tirar mis cosas para que la basura tuviera lugar. Ya no lo haré porque alguien me ofreció una disculpa y reconoció que me gritó.

Quisiera trabajar solo imaginando, dando talleres, nada más, así, en jardincito donde haya mariposas de colores, limonada en frappé para todxs y que me pagaran con chocolates.

Hoy comí espinacas con tomate, cilantro y champiñones, me di cuenta que el cilantro es mi ramita favorita.

Me gusta mucho la personalidad de Soap, pienso que es valiente para decir lo que piensa, me anima a mí a decir lo que yo pienso.

Fui

 ¿Qué soy?, ¿por qué voy arrastrando esta cadena interminable?, ¿a qué conecta?, ¿soy una palabra?, ¿soy un verbo conjugado en pasado?, floto en un ambiente bajo cero, planeta desconocido de sombras de dos soles, ¿qué es esto?, ¿a dónde me dirijo?

¡Respira!, ¿qué soy? que me disperso, hay un ruido seco, voy cayendo en un vórtice sin tiempo, gránulos de arena autoconscientes que se unen y desunen, voy de bajada subiendo.

Es que ya no respiro, solo siento, fui.

Frases filosóficas (aforismos)

1. Bienaventurado aquel que vive la amistad como el amor verdadero, ese sí es inmutable, eterno e imperecedero.
2. A la hora de la verdad, la muerte es un sendero de tránsito a otro espacio o ser, la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. ¡Qué curioso!, al final de todo sí somos eternos.

3. La vejez debería ser la graduación de la vida, ese lapso en que ya vas desnudo de todo: de juicios y prejuicios contra ti mismo, de temores, de pesares, de anclas y de dolores. La vejez debería se el estado infantil, pero con una pensión para viajar.

4. Afortunado aquel que sí nació, vio, olió, sintió, caminó, tocó, escuchó, amó. Nacer es ya triunfar.

julio 04, 2022

Oráculo de Delfos (2022)

¡Cultiva la amistad!: es la familia elegida y el amor verdadero.

Viaja ligero: que lo que acumules sea la sabiduría y experiencia, te irás sin nada.

Come sabroso: la buena comida y bebida es poesía sólida y líquida.

Sé benevolente: haber transitado este mundo y ser más humano, esa es la misión.

Tira la vida: de vez en cuando regala todo lo que tienes y camina desnuda, libre.

Sé libre de tu propio látigo: no seas la peor jueza contra ti misma, ya hay muchos que te juzgan.

Avanza lento, pero avanza: la disciplina es un jarrito que se llena a gotas.

Despídete todos los días: abraza tu mortalidad y agradece que hoy, otra vez, respiras.

julio 03, 2022

Los dioses de su propia calle

Mi corazón descansa, la fresca lluvia de la mañana me dice que por la tarde me puedo ir a tomar un helado con mis comadres, las diosas de otros universos, creo que me he ganado el pan de cada día al edificar poesía, en estas almas que saben el verdadero propósito de esta fugaz caminata: sentir, contemplar, jugar, ser los dioses de su propia calle, saberse poderosos para crear universos de sentido y de memoria, pero también saberse un pequeño gusanito cósmico que desaparecerá para ser olvidado. He ahí la verdadera sabiduría, la de un niño rey que sabe de su magia, y la de un niño polvo, que sabe de su nada.