diciembre 21, 2021

Con frío (en honor a Sol-Ho) y a ese viaje intergaláctico desde el que nos sigue inspirando

Náufraga de la tierra,
despierta a otros equinoccios,
mujer del reloj de rotas manecillas,
¿sabrá quién fue?,
¿la certeza que nos dio?

Hombros,
gitanerías
en pies siempre descalzos,
ya no hay hombros,
pero queda el decibel de su voz
de filósofa maga
que sabía jugar,
que entendía
de ese
          deber
                  profundo
                                de jugar,
a jugar, jugar a jugar a jugar.


A veces hay tristeza
y dejo caer la quijada,
cierro un poco los ojos,
frunzo el ceño y
camino sin escuchar
ni ver nada,
camino soñando otros mundos,
camino flotando
y en dimensión gelatinosa
me la encuentro
con un abrazo de la frialdad
previa al Big Bang.

Ella tiene frío que va más allá del cuerpo,
más allá del cuerpo ella tiene frío;
en capas de epidermis desaparece,
exhala y vuelve a aparecer.

Se da cuenta que pudo
haber muerto con ropa,
sin revelar la sustancia desnuda,
sin abrir los ojos jamás,

p-e-r-o     
n-o,

se fue ligera
como una llama que se apaga
como una ola que eclosiona
y arrasa con el altar
en una última danza.

diciembre 11, 2021

La radio y su frufrú

La calle atronadora, dedos sangrantes, de la Colina era Candy, dulces skittles que reniegan de sus colores, piano ardiente, no sucumbir a la tragedia, puntillizo es el tiempo y la efigie se lanza al acantilado, la panza reboza feliz, de una estela del sur, invoca la emoción, duerme la naranja, amarillea el domingo, pirámide de Egipto, que transita la navidad doliente, un rayo de justicia al rojo amanecer de luna vieja. Soy de sangre, escurriente, la radio y su frufú, suculenta melodía. Algo nos aplasta con sus gotas de mar de la fosa de las Marianas de la sombra más sombra de la vida de ultraoscuridad. 
No hay urgencia, nacho sin barreras de quererte, el instante que se desbarata en sustancias delirantes y azules bomboneras.

Sombra de la loca

Hemos llegado, no sé en qué momento se le ocurrió decir que sí, hasta ahora lo había bloqueado, y de algún modo podíamos dormir. Esto es surreal, no es adrenalina bonita, ¡me va a dar!, estamos al punto del desmayo, necesitamos una Coca-Cola, ¡ahh!

Nos han llamado, arnés puesto, la entraña en la garganta, ella se siente feliz, yo no, vamos hacia la avioneta, hemos firmado riesgo de muerte, 3,2,1, ¡ahhh!, segundos eternos, la cámara grabando, va cantando, ¡está loca!, ¡uf!, el paracaídas sí abrió, ¡la odio un poco!

Vamos aterrizando, hemos caído estrepitosamente.

¡Miriam está loca!, insisto, ¡está loca!

Ojalá pudiera ponerme en huelga cuando suceden estas cosas.

¡A veces no la soporto!

¿En dónde está todo lo sido?

Hay un árbol gigantesco y milenario en una isla cósmica abrazada por el plasma originario que proviene de la primera explosión. Ese árbol tiene vientre, en él se guardan los secretos más profundos del tiempo, sus fórmulas para viajar al pasado, al futuro, los vórtices, las fallas en la línea temporal, aquella noche fría en que Sócrates fue condenado, los tétricos sonidos de la hoguera, del cadalso, de la guillotina, el grito de júbilo del triunfo revolucionario, la profunda melancolía del día lluvioso de la post crucifixión, cuando la fiesta de los curiosos se disolvió




Poesía post-apocalíptica

¿Quiénes somos?,
¿quiénes fuimos?

En todos lados,
miseria que me alcanza,
estirpe de bárbaros sin nombre,
¿por qué pisamos esa flor
y cubrimos la tierra con ese
líquido nauseabundo creador de muerte y caos?

Aquel remedo de hombre se arrastra
por un pedazo de pan acedo,
anquilosado,
mirada perdida,
no recuerda que sus manos pueden arar la tierra,
que sus pies pueden trasladarse y viajar,
sin necesidad de Walmart, aviones,
autos, combustibles.

homo Walmart,
homo pretroleus
homo facebook

Ojalá despertaras y quemaras
ese falso mundo erigido
y entender que somos tierra,
igual que aquel zenzontle,
igual que aquella estrella.

Tú en el todo,
tú eres todo.

Bardo

Un frío seco recorre mis contornos, ¡espera!, no tengo contornos, soy una masa amorfa y danzante de agua que brilla, plasma fluorescente que viaja a velocidades que no entiendo.

¿Por qué pienso?, ¿dónde se depositan estas palabras y esta voz que resuena en el agua que soy?

No puedo estar completamente muerto si en mi pensamiento todavía resuena la palabra pensamiento.

Soy de agua, caigo en un vórtice de plasma, ¿qué es esto?, ¿por qué me sumerjo en este óvalo cálido?
Nazco.

Dentro del vientre

Ella estaba ahí, en posición fetal, avanzó el tiempo y dejó de ser feto, comenzó a abrir los ojos de un modo exorbitante, a tratar de comprender todo aquello que era nuevo.

Entre líquidos cálidos y piel blanda se encontraba, en un silencio profundo y cósmico se acurrucaba.

Comenzó a pensar y aún con ojos desorbitados y toda la adrenalina de sentir, creía firmemente que ese vientre oscuro y tibio era el paraíso.

Avanzó la vida, se sentía incómoda, algo le decía que ya no estaba bien estar ahí. A lo lejos escuchaba ruiditos urgentes, escándalos que no iban con la ligera y apacible vida de hamaca que había planeado.

De súbito, sintió que un esfuerzo del universo en el que estaba la expulsaba con violencia de ese entorno paradisíaco. 

Vio la luz.

Emergió en una explosión de sangre y placenta para abrir los ojos aún más.

Ahora su paraíso era otro, era un olor, el olor de mamá.


(QUÉ CURSI SOY)

 

diciembre 04, 2021

¿Cuál es el último sentir antes de la extinción?

Decía Nietzsche que no había sentimiento más noble que irte de este mundo en el momento más glorioso, frente en alto, cuando exudaras vida en cada poro.

Enfrentarse a la autoaniquilación debe sentirse frío, como una oleada de adrenalina inyectada directo al corazón, quizá un momento de frenesí orgiástico, porque como decía Camus, ese es el único problema verdaderamente filosófico: decidir o no el día y la hora.

Si es el sí, un grito sordo que lanzado al vacío nadie escucha, un último llanto de soledad doliente, un abrazo absoluto de valentía ardiente, caer en el instante, incendio palpitante, el después, el presente, el antes.

Si es el no, decía Camus, de cualquier modo, todos estamos condenados a muerte.

En algún lugar del mundo, se escucha el crack, el bang, el gasp.

Y el universo está más solo esta noche.

A una pasajera

La calle ruidosa troqueleaba de frío, 
larga, minuciosa, grandes piernas, 
dolía su majestuosidad luctuosa,
una mujer pasaba, de una cintura fastuosa.

Balanceábase en la fiesta y la gloria, 
mirada al viento que desnudaba, 
pálida la danza solitaria,
quintaesencia del placer que anidaba.

En un instante pasó la noche,
belleza efímera que no quiero perder,
no quiero no verte hoy, no quiero perder la fe.

ya es tarde, el jamás ha penetrado el tiempo,
ignoro a dónde fuiste, tú no sabes a dónde vas,
¡Oh tú, amada mía, oh tú, que te esfumáis!

¿Por qué hay algo en vez de nada?

La segunda ley de la termodinámica sostiene que todos los procesos que ocurren en el universo se realizan de manera que siempre aumenta el desorden. 

El silencio se niega a sí mismo, la calma se autoaniquila, la nada se trastoca, y allá, cada cientos de siglos, el universo exhala y hay un segundo de silencio, calma y nada.

Secret hunch

He visto las viejas tumbas olvidadas, y las de flores frescas, pero hay otras, término medio, que he encontrado con mi fecha de nacimiento: 1982, y un vuelco se desplaza por mi estómago recordándome que esa pude haber sido yo, o puedo ser en cualquier instante.

No es corazonada, es la terrible y a la vez, dulce certeza de saberme etérea cual mota de polvo viejo de algún cajón de monasterio.

El tiempo cura todas las heridas

El constante río de instantes que se diluye a cada suspiro, la impostergable marejada de momentos que se suceden unos a otros, llega y se posa como fomento, solución, cataplasma, ungüento, en un espíritu abatido, apesadumbrado y mutilado ante la impermanencia que es urgente abrazar para no sentirse avasallado por la nada..

Una confesión, secreto, y a la vez, algo vergonzoso

Una confesión, secreto y, a la vez, algo vergonzoso es que desde muy joven y hasta hace unos tres años me iba de raite de ciudad en ciudad.

Lo disfrutaba, me encantaba sentir que mi corazón todavía guardaba confianza en el ser humano. Aunque amaría seguir haciéndolo, sé que no es prudente y hasta es irresponsable hacia mí y mis seres queridos. Entiendo las condiciones violentas del país y la alta posibilidad de un feminicidio. 

No obstante, he tenido talento para esa tontería y -muchas más que esta vez no contaré-, he sabido escoger gente buena. Nunca voy a olvidar todas esas aventuras y las largas pláticas de carretera con gente desconocida pero genial.

¡Gracias, universo, y oraciones de mi madre, por haberme protegido y por haberme regalado buenos momentos!

Madre, ojalá nunca leas esto, porque si lo lees, sé que me espera un cachetadón.

Mi propia película de terror

Una chica es secuestrada por el asesino serial más buscado de Estados Unidos y más escondido que Jack the Ripper. Se sabe que las víctimas encontradas en un monasterio medieval abandonado donde se practicaba la tortura comandada por el Santo Oficio, más de trescientas, todas ellas en condiciones infrahumanas, se rodeaban de arañas Goliath y viudas negras. 

Una verdadera carnicería arácnida, serial y cristiana perturbadora.

La gran novela

Mi próxima novela se trata de una mujer que recorre cada uno de los lugares que históricamente transitaron Sócrates y Jesús, en específico el lugar donde el primero ingirió cicuta y donde el segundo fue crucificado, descubriendo una conexión cuántica que posteriormente daría como resultado la apertura de un portal en donde Sócrates dialoga con Jesús y Platón es el escribano.

No se preocupen, ya tengo planeados seis tomos, por si llego a morir, no sufran.

noviembre 24, 2021

Querido Santa

¡Quiero que sepas que te quiero mucho! 

Estoy muy agradecida contigo por aquella vez que me trajiste mi hornito mágico, ¡no sabes todos los pastelitos que horneé y vendí en mi jardín!

Como siempre has sido muy lindo conmigo, esta vez no quiero pedirte nada, sino agradecer tu bondad, y desear cosas bonitas para el mundo.

Seres bonitos y maravillosos del universo, que pasen una navidad rodeada de sus familiares, acogidos por la fogata y el chocolatito que caliente sus corazones, abrazados por la dulzura de los bombones quemados. 

Por otro lado, agradezco todos los privilegios que he tenido en mi dulce vida.

Un abrazo, Santa.

---

Pobre ilusa Miriam, 

Yo aquí me encuentro en el infierno echándome un roncito con mi compadre el diablo, quiero que sepas que no te creo nada, nadie puede ser tan iluso al sentir esperanza y amor en un mundo tan oscuro como en el que vives. 

Aquella vez yo no te traje el hornito, tu papá se lo robó de la fábrica de juguetes donde trabajaba, y déjame decirte que haber vendido tus asquerosos pastelitos en el jardín contribuyó al sistema capitalista de mierda que está devastando esta tierra. 

¡Hipócrita!, te he visto, Miriam, te he visto sentir envidia, desear el mal, te leo y escucho la canción: "con flores, te llevaste la tristeza de colores"... y nada más siento asco.

Con odio, 

Santa.

Combatiendo clichés

I. La mejor venganza es vivir bien.

No hay placer más ferviente y destinado a la gloria que alcanzar una existencia que rebase la expectativa promedio, que ofrezca la bienaventuranza de un paraíso temporal que nos deleite, al vivir de esta manera, la revancha se hornea por sí sola.

2. Nadie se ha muerto de amor.

Y entonces ningún ser humano, por más abismado a la dulces mieles del fervor ardiente que implica sumergirse en el alma de otro ser viviente, feneció de aquella dulzura. No hay difunto que tenga la marca del desamor en la frente, Caín y toda su estirpe miserable no heredaron ningún estigma innecesario. Ya no es la oscura y triste época medieval, ni estamos en una tragedia shakesperiana, no somos la Ofelia que en un arrebato de locura, se lanza a las aguas fangosas de la inmolación.

3. ¡Me vuelves loco!

¡Oh, tu ser!, que anidado en mis entrañas, ha trastocado el ser que soy. La sinrazón se posó en mí como una mariposa inocente, diluyendo toda fibra de juicio, no sé lo que digo: la bugambilia se cocinó con salsa de canela, comí la corteza del señor árbol, las nubes me recibieron en su vientre tranquilo, el fuego viento extinguió mi memoria.

4. Todo ocurre por una razón.

¿Por qué hay algo en vez de nada?, se preguntaba Leibniz, después de la nada, algo. Entonces no hay accidentes, no hay azar, la rueda eterna se echó a andar y giró y giró sin detenerse jamás. Yo soy quien soy y ninguna de mis decisiones es en libertad, una cosa lleva a otra, un pensamiento no es una ocurrencia sinsentido, hay un previo que lo conectó con el inicio de los tiempos. Que yo piense hoy: "quiero chocolate", se relaciona con la ubicación y actividad del planeta más lejano del universo después del big bang.






noviembre 22, 2021

Afuera de la ventana

La tarde era un espectáculo iridiscente, los pájaros-gato danzaban extasiados en parvadas que sinuosas dibujaban colibríes. El sol no era fuego, era azul, por fin dejaba ver su majestuosa identidad.

La última página de mi novela

¡Oh, la humanidad!, ante esa historia de imperios fenecidos, de pérdidas y de caos, donde la confusa y convulsa especie humana nunca supo qué hacer.

Por fin, después de un desenlace casi trágico de enfermedad, se dio cuenta de algo, y no era un mito, no era un cuento, era un destino.

Entonces los economistas renunciaron a sus tristes saberes, los reyes fundieron sus coronas y pisotearon sus laureles.

Y fue así que de entre todas las preguntas filosóficas, ontológicas e incluso matemáticas, una sobresalió: "¿a quién amo?", y entonces de nuevo el mundo retomó su cauce.

No te olvidé

Traté, juro que traté, pero tu dulce humanidad y congruencia me hicieron recordarte cada que la estridencia del rock & roll raspaba mis oídos, cada que la ocasión de la belleza me recordaba que si no hay poesía, hay que hacerla. 

No lo logré, ni quiero, te recuerdo y me hace bien.

Si yo hubiera sabido

Habría gritado con todas mis fuerzas: "¡Asqueroso tú!". Le habría dicho con los ojos, con la piel y con las manos: "Te amo". Habría construido poesía en cada buenos días, y sobre todas las cosas, me habría visto más veces al espejo en mi completa desnudez.


noviembre 17, 2021

El génesis

Han sido universos de silencio, el motor inmóvil ha despertado debido a una falla del sistema, la clásica: "si hay un principio, debe haber un final". Despertar es un principio, así que despertar constituye el inminente final.

¡Pobre Dios!, condenado desde el primer suspiro.

Lo veo temblando, mares de sudor y miedo escurren por su ahora existencia, se sabe el elegido y como creador creado él tiembla, porque entiende el efecto mariposa que aguarda la hecatombe.

Un Dios condenado al sinsentido de la florida y estrepitosa destrucción, millones de años, ¿para qué?...

....pero, y ¿quién soy yo?, ¿quién me narra a mí y quién narra a ese narrador?, un abismo de espejos, han sido universos, dice que han sido universos, dice que dice que han sido universos.

Entonces Miriam comenzaría a escribir: "Han sido universos"

¿Y yo quién soy?

La pobrecita señora X

¡Tan pequeña que eres!,
tan ínfima muñeca de trapo,
un diente del diente de león,
desgarrada por dentro,
¿hay un adentro?
yo diría que un hueco.

Y ¿cuántas historias no vividas?,
por tu absurda timidez,
por tu absurda facultad
                                        de ser                                                      nadie,
de ser ninguna,
transparente.

noviembre 10, 2021

Poema conectado

El amor no existe,
existe la profunda y anhelante necesidad de mirarte a los ojos,
tus ojos no existen,
existe la luz que plasmas en esta tierra siniestra y hostil,
la hostilidad no existe,
existe tu ser y ese deber moral de traducir el mundo,
el mundo no existe,
existe una tarde templada y colorina bajo tus brazos árbol,
los colores no existen,
existimos tú y yo que dibujados estamos en el tiempo,
el tiempo no existe,
existe tu risa, el roce de tu mano,
el beso que me has dado, el compartido canto,
el canto no existe,
existen nuestras almas que no conocen el silencio,
el silencio no existe,
existe ese eco milenario y la memoria de otra vida,
la vida no existe,
existe este amor que no sé cómo nombrar,
existe esta historia sin final.

Inspirado en: "Inexistencia" de Mauriio Ramírez.

octubre 25, 2021

The Beatles


“I declare that The Beatles are mutants. Prototype of evolutionary agents sent by God, endowed with a mysterious power to create a new human species, a young race of laughing freemen.”


Yo no sería Eleanor Miriam Rigby sin The Beatles, toda la vida me han acompañado en las tristezas más profundas, y recurro a ellos cuando mi alma está derrotada. Siempre surte el mismo efecto: me levantan el espíritu porque de nuevo sus canciones vuelven a mostrarme que hay belleza, y que es posible crearla, recrearla y luchar por ella. La belleza que me transmiten no es otra que la de la rebeldía, la libertad y la esperanza abrazada por acordes que me llevan en un caballito de mar a recorrer el jardín del cosmos.


Desde niña, cuando descubrí esos discos debajo de la cama de mi padre, conecté con él y con su espíritu, entendí que The Beatles era el tesoro que me acompañaría toda la vida, que pintó mi alma de arcoíris y no la soltó jamás.


Cualquier canción de The Beatles, por más rara o underground que sea, ha pasado por mi voz y mi canto. Gracias, The Beatles, por trazar el sendero que he seguido. Un día escuché obsesivamente todos sus discos y descubrí que el White Album era mi favorito, pero hice un disco de mi top de tops, fueron 53 canciones favoritas que han ido cambiando de orden dependiendo de mi ánimo.


Si algún consejo pudiera dar al mundo sería que escuche con detenimiento y el corazón abierto a The Beatles, hay algo de místico y mágico en la estructura de sus canciones, quizá comprendieron la matemática perfecta y, como sus canciones lo dicen, música y amor, el verdadero sentido de la vida.

El amor

Nacemos y somos profundas soledades, despertamos de la nada arrojados a este valle de miseria y muerte sin pedirlo. 

El amor es algo real, tangible, duele en el pecho y se siente en el corazón. El amor es un privilegio de pocos, es crear un puente de palabras y leer el alma de una soledad. 

Amar es combinar dos soledades y negar el martirio del silencio al que nos sometemos si vamos por el mundo sin escuchar al otro, sin conocer la música de sus entrañas.

Todo vale la pena en este mundo, desde un llorar, desde un reír, comer una manzana, bailar un vals, andar los caminos, oler una naranja, despertar y sentir que todavía te quedan dos horas; pero, si compartes estas pequeñas pasiones cotidianas con la personas que saben de tu alma, que comprenden el yo que has creado, entonces habrás trascendido al saber que los ojos de alguien reconocieron y dieron forma a lo invisible que solemos ser si vamos en silencio.

octubre 20, 2021

¡No te olvidé!, padre

No te olvidé, traté, te juro que traté, pero tu dulce humanidad me hizo recordarte cada que la estridencia del rock & roll raspaba mis oídos, cada que la ocasión de la belleza me decía con la sabiduría de un niño que si no hay poesía, hay que hacerla. No lo logré ni quiero, te recuerdo, padre, y me hace bien.

Habría gritado con todas mis fuerzas...

Si yo hubiera sabido en aquel entonces lo que sé ahora, haría gritado con todas mis fuerza: "¡asqueroso tú!"; le habría dicho con los ojos, con la piel y con las manos: "te amo"; hubiera creído en algún dios con total ceguera que mis filtros racionales se habrían derrumbado como una vieja ruina.

También, y como un gesto cotidiano, me habría visto más veces al espejo en mi completa desnudez.

Escribo por...

Porque la palabra es puente entre la gente, porque mi destino jamás escrito lo erijo entre los laberintos de posibilidad que hay en las letras, y es en esa efigie o en esa muralla o en esa pirámide que este saco de huesos descansa, contemplando que en cada fonema, el mundo acontece.

¡Ay de ti, humanidad!, ¡ay de ti!

¡Ay de ti!, que ante la historia de imperios fenecidos, de pérdidas y caos, donde la convulsa especie humana nunca supo qué hacer, y por fin, después de un desenlace tan trágico como cómico, como en una epifanía, se dio cuenta de algo, y no era un mito, no era un cuento, era un destino.

Entonces los economistas renunciaron a sus tristes saberes, los reyes fundieron sus coronas y los emperadores pisotearon sus laureles.

Y fue así que, de entre todas las preguntas filosóficas y ontológicas e incluso matemáticas, una sobresalió: 

"¿a quién amo?"...

entonces de nuevo el mundo retomó su cauce.

Otro deseo de lo imposible

Quiero entrar a las tumbas faraónicas e impregnarme de polvos viejos, encontrar las cartas perdidas en botellas y llevarlas a la tumba que corresponda, dar los recados que no llegaron a ese ser que espera, decirle que sí a todos esos niños que imaginaron algo increíble y hacer que suceda, entrar al hoyo negro en donde nació el primer Dios y quedarme a vivir en sus aposentos.

No te olvidé

Porque al llegar me conecté con mi niña de tres años y me caí persiguiendo una burbuja, porque mi mirada infantil explotó en cascadas de colores, porque el jueguito de Pooh me abrió el espíritu a la belleza de la inocencia, porque en The Space Mountain sí viajé al oscuro y frío universo en donde me reconocí como un diminuto y a la vez grandioso espíritu que es tanto una diosa como un gusano, porque al estar frente a la magia de World of Colour, y presenciar ríos incesantes de arcoíris dirigiéndose hacia mí, Dios me dijo: "¡Hay que ser buenos!".

De haber sabido

Si yo hubiera sabido en aquel entonces lo que sé ahora, habría hecho lo mismo, porque mientras más avanzan las tardes de la vida, más me sorprenden lo inesperadas que son; y es que habría hecho lo mismo porque el corazón se me desborda de amor, porque es este aquí y ahora mi lugar en el mundo, donde abrazo estas ganas de vivir como una fuente de cinco sentidos que se derrama infinita sobre su olor, sus besos, su voz, sus brazos, su mirada.

octubre 18, 2021

Era una lápida

Esa lápida contenía logaritmos que emitían destellos de una luz neón, cada que iba al bosque de Bariloche se manifestaba un reflejo verde que me invitaba a tocar.
Por muchos años la visité y solo meditaba ante ella, algo me decía que había que ser solemne, pero mi humanidad me lanzó al abismo de buscarle cuatrocientos pies al gato, ¡oh, qué tremenda locura!, que aquel 3 de diciembre del 2026 pude ver mi futuro inmediato, mi nombre ya no sería Abel Rubén Romero, sino A-x-R-z.

Todos los elementos del universo terminan por caer sobre su propio peso. 

Aquel 3 de diciembre de 2026 ahí había quedado mi cuerpo físico, y de la lápida digital se había desplegado un armatoste que conectó mi cerebro a su unidad interna.

Venía del futuro, era yo, el primer cyborg renaciendo en el pasado para evitar la 5ta guerra de los mundos.

Al dulce Tlacoyo

¡Oh, divino Tlacoyo!

Manjar de Huitzilopochtlli, ¿cómo no imaginar tu ya destinado camino a Orión?, si tu influencia llegó hasta Odín, y los vikingos se pusieron a amasar.

Ostra deliciosa de los profundos mares del desierto de Shibalba, no dejes de tlacoyear, ese es tu arte. 

¡Brujita, cómo no!

Ella era una bruja unicornia que sí sabía de sus poderes mágicos, que entendía de la posibilidad alquímica de la imaginación, porque esta vida siempre fue una invención, y la clave radicaba en descifrar que cada día es un lienzo que puedes, o bien comenzar bajo las reglas ya escritas, o bien, destruir e inventarte los caminos.

Ella era una bruja unicornia comprometida con el deseo más profundo del corazón, que era encontrar o crear belleza.

Palabras mariposa

Las palabras son mariposas que atraviesan muros infranqueables, un sí abre la posibilidad de imperios, un no conduce a la nada profunda y sin retorno.

Un te amo te brinda la certeza y el sentido de saberte acompañada, porque sabes de cierto que alguien te piensa y te recuerda, que un espíritu prefigura un futuro contigo, y no estás abandonada al instante eterno del instante.

Me he encontrado

Me sentía perdida, como ante la sensación de un mar abierto, sin límites, frente a horizontes monstruosos que me hundían aún más en mi propio abismo.

Después, como en una epifanía, tiré la toalla y me dije con certeza: "no hay futuro, no hay sentido", y comprendí que en mis manos solo existe el presente del presente, como un regalo sabio y amoroso de todas las ocasiones en que mi madre ha orado por mí, con todo el poder acumulado de los deseos de las estrellas... y ¡zas!, heme aquí, viviendo en la más absoluta austeridad y, a la vez, en la más inconcebible riqueza, por tener el privileio de estar frente al mar de Titla, por tener la gracia de ver a los ojos a una tortuga milenaria al llorar, por saludar a un señor cocodrilo. ¡Gracias, vida, por tanto!



octubre 13, 2021

El ojo que todo lo ve

Qué es esto, es demasiada luz, las carnes se tocan displicentes, no hay dios, nunca lo hubo, el motor inmóvil fue encendido por nadie, por eso el tiempo se desliza entre incendios. Ha desaparecido todo, voy sola, mares de personas que van ciegas, subo un peldaño, espera, ¿ya lo subí?, ¿es que voy bajando o subiendo?, es otro piso, quizá otra dimensión, rostros congelados de la gente, como si gritaran con los ojos, todo es falso, todo es falso, ríos de plata y sangre se acumulan en las calles, la noche y su inminente muerte, los callejones y su bien trazada decadencia. Un gato que pasa y se arrastra frente a esta realidad inasequible. Debe de ser negro, con una cuenca en el ojo derecho, ojo restante de doscientas mil reencarnaciones, se pregunta por qué sigue aquí si alguna vez fue un dios.

Vuelvo a aparecer, ¿dónde estaba?, ya no se trataba de mí, ya era una sombra, un olvido, no se ha acabado, sigo caminando, mis pies responden y corro, corro sin mirar atrás porque la muerte acecha al que voltee y si muero, que sea cuando lo decida yo. 

El tiempo aparece de nuevo, me da lecciones, me recuerda que estoy sometida a un saco de huesos y carne que moquea, también hay destellos de mi tumba vieja y olvidada.

Puente de lianas por el que transito, puente que va cayendo y el siguiente peldaño va en el aire mientras mi pie descansa sobre realidades transitorias. 

Vuelvo a ser piel, los poros se encienden y el agua se derrama en litros de lo que soy, no hay ley, voy hacia atrás, camino en la pared, entro en un hoyo negro, aparezco en el elevador. 

Cansada de la vida, con un corazón explotado que ya no responde, revienta, revienta, corazón, no hay nada qué hacer.

Los ecos de gritos ahogados en el pozo de un bosque medieval que ya nadie recuerda llegan hacia mí y entre susurros me dicen que cante, porque solo el canto cruzará los ríos, los mares, las zarzas, y con el viento lanzado por la boca de la luna, sus almas sentirán descanso.

Y entonces, canto.

Retruécano

Por fin logré verle a los ojos, ojos que guardaban la memoria de los siglos, y ante su mirada impasible, escuché las únicas palabras que emitiría ese viejo retruécano: "Shomp, shomp", dijo con un sonido gelatinoso y crujiente, y yo, yo entendí todo, el retruécano era ese viejo sabio y caprichoso, era el tiempo y lo que quería decirme era: "no te olvides de ser cuerpo".

Lo que más anhelo

Lo que más anhelo hoy es no perder ningún momento en la banalidad de la caducidad de lo material, quiero lanzarme al abismo de la búsqueda de la belleza, confiar en el ser humano otra vez, regalar todo lo que poseo y ser ligera como una pluma al aire, y cuando muera, me quiero ir de este plano solo con un saco de sueños cumplidos y unas ojeras de fiesta que sí se sepa que fueron de fiesta.

A mí me dio risa

El salón estaba callado, el profe de mate nos daba su cátedra de los números primos, cuando de repente, la botella de agua se derramó y como en cámara lenta, el líquido vital sonaba drop, drop, y mi única y lenta reacción fue juntar mis manos en señal de "dame", a modo de cuenco, para atrapar el agua y esta no tocara el suelo.

Después de varios segundos que fueron siglos, entendí que había que tomar la botella y colocarla en forma vertical. Hasta el día de hoy río y río de suculenta burrada.

Qué fue primero, ¿el huevo o la gallina?

Por obvias y científicas razones acorde con algunos estudios de Princeton y basados en teorías cuánticas, fue el huevo, porque antes de que el universo aconteciera, todo estaba contenido en un huevo: el mar, los girasoles, las tortugas galápagos, el tiempo; entonces, sucedió, una a una la catarinita bailó y bailó día y noche hasta que se unió la ligereza del elefante y sus danzas crearon tremendo caos, que fue imposible no hacer big-bang.

10 segundos

Veo la luna, 
respiro profundo,
me abrazo fuerte,
me desplazo.

Muerdo una uva,
floreo manos flamencas,
veo mi sombra, 
me reconozco.

Canto en susurro,
vuelvo a mí,
lo recuerdo,
duele el pecho.

Veo adelante,
no hay de otra,
el tiempo avienta,
ojalá sea lejos.

Camino lento,
desaparezco.

Mi muy amado amante...

Últimamente he sido un torbellino intenso de pensamientos, también de lágrimas.

No recordaba de qué manera el amor se posa sobre ti y te arrastra, porque es inmediato y una certeza que llega como un ave que sí sabe cuál es su nido.

No he logrado conciliar el sentido de la vida y este vacío que deja tu presencia; es decir, ¿por qué tú?, ¿en qué momento tus ojos conectaron con mi alma y la vieron al desnudo?, ¿de dónde viene esta nostalgia por el humo del cigarro y el aroma de café que despide tu boca?, ¿cómo enfrento la vida sin el olor a roble de tu cuello tibio que como estela se sigue paseando en lo profundo de mis entrañas?

Te has ido, y aunque la esperanza de volverte a ver la puedo reconocer en tu voz, y en ese instante decisivo en el que me plasmas como queriendo asir el volátil tiempo y transgredir el orden cósmico, aun así este pedazo de plano del mundo está contenido de la melancolía del final de una película, donde la noche ya no es escenario, donde la música ha caído al abismo, donde la narrativa se ha detenido.

Mi muy amado, tú me preguntas en qué momento me enamoré de ti, creo haberlo comprendido todo, fue en ese segundo en que tiré tu copa y desde lo más grotesco de mi ser, entendí la posibilidad de volver a verte jamás.

Hoy no estás, pero estás a través del puente que tejo con cada letra, entonces toda esta pesadumbre se diluye, porque puedo sentir que estos fonemas en tu oído te transmiten mi incontenible amor por ti.

No estás, amado, no estoy. Si algún día te vuelvo a ver, los pedazos de mí se volverán a unir como cuando la noche estrellada promete grandes historias bajo el halo de una luna completamente llena.

Siempre tuya, 

Justina

octubre 08, 2021

Querida brujita que no sabe que es bruja:

¿Te has preguntado qué hay detrás de ese corazón que palpita y se conecta con el latir de la tierra?, ¿has pensado en esos ciclos lunares que aterrizan en tu vientre cada mes y toda esa calidez que te abisma en ti misma?, ¿crees que ese incendio que eres no es parte de la lava ardiente del mismo cosmos?, ¿por qué tienes ojos profundos para ver el color del alma?, ¿cómo es que respiras y vibras en este latir constante de estar viva?, ¡no estás muerta, brujita!, ¡no estás muerta!

¡Qué alegría que no acumules chatarra ni reproduzcas basura en tu andar!, ¡qué fortuna que des besos y calor!

Mira hacia ti, escucha la música que emana de tus adentros y gira con ella en un vórtice que te engulla para renacer.


Gata negra

Ojos ennegrecidos
bajo abismos de otros ojos,
se desliza entre sus carnes,
se desplaza entre su piel.

Ella dice que está muerta,
yo no veo más que soles que renacen
en esos ojos fijos de felina famélica.

En cascadas de agua tibia cae la tarde,
enciende su motor al llegar la noche.

Entonces, otra vez, la mirada gatuna
que se atreve a mirar más de lo debido,
y justifica el contacto con invenciones míticas,
que se transportan al abismo de ti.

Ante tu cuerpo no soy cuerpo,
sombra dolorosa de mí,
ante tu cuello, saco de huesos,
vestigio de lo que alguna vez fui.

Manifiesto bruja (contra el patriarcado)

No retirarnos jamás: no somos cuerpos al servicio de los demás, nadie tiene derecho a retirarnos de la vida.

Hermanas, ¡hay que hacer ruido!: ¿que calladita nos vemos más bonitas?, ¡espérate a que saque mi cuenta de tik tok! y me haga viral, ¡para que te dé más vergüenza!

Nos vestimos como nos da la gana: si quiero raparme, me rapo, si quiero un piercing, me lo pongo, si quiero mostrar mis carnes viejas y arrugadas, lo hago. No tengo que ser para los otros, no le debo belleza a nadie más que a mí, y si no te gusta mi piel, ¡pues voltéate que me embarras de mala vibra!

Somos abuelas en nuestros tiempo libre: tengo mucho qué hacer, aprender a bailar, aprender guitarra, comenzar mi 5ta banda de punk, ¡no es nuestra obligación ser abuelas de tiempo completo!, ser abuela es solo un panorama de todo lo que soy.

Somos sensuales y el erotismo sigue vigente en nuestra piel: nuestras carnes siguen vibrantes, deseamos besar, ser acariciadas, deseamos amar, estamos vivas. 





Amarre de amor propio

  • Una pizca de uña de gato sabio para desaparecer cuando no se me da la gana estar.
  • Dos gritos de bruja vieja para devolver la voz cuando me quedo callada.
  • 4 kg de hoja otoñal caída para hacer escándalo y aprender a decir sí.
  • Agua cristalina de las montañas de Marte para transparentar mi espíritu y aligerarlo.
  • Tres kg de nube nimbo para recuperar el sentido cuando me pierdo de mí misma.
  • Un gramo de granos de la tierra media para devolver la libertad a mis pies.
  • Los sonidos de un corazón palpitante de amor por primera vez para reafirmar la fe en la humanidad.
  • Dos gotas de lluvia de la luna para no perder la hermosa capacidad de llorar cuando es necesario.
  • El primer rayo de sol sobre las montañas y desde la carretera para no dejar de andar los caminos.


El lugar ameno

Todo el tiempo he ido de la mano de la razón, por lo que la paranoia, la vergüenza y el control han hecho de mí un robot. Este año me he hundido en el lugar ameno de la espiritualidad, he reconocido que soy nada, he amado flotando en las aguas tranquilas del abismo, donde ya no hay nada qué perder.

También, he aprendido a ver con los ojos del corazón y no de la limitante racionalidad, y es un remanso donde puedo recostarme en el pecho de la tierra y gritarle te amo en un susurro que se lo lleva el viento.

He tenido la inmensa fortuna de despertar de este letargo en el que los deseos más profundos estaban dormidos, para abrir, como una flor, una vida con intención, ¿de qué?, ¡sí sé!, de buscar la poesía, de buscar la belleza. 

Gracias, Solecita mía, por permitirme ver, con tu partida, estos destellos de lo real. Tú decías "de tu calaña", y sé que ahí estás para mí, ¡te extraño tanto, amiga!, solo contigo se podía hablar de ciertas cosas. Y también te necesito.

¡Sea lo cotidiano el lienzo donde pinte de colores este mundo¡