septiembre 29, 2021
Las pequeñas cosas
Panorama post-apocalíptico
¿quiénes fuimos?,
en todos lados,
miseria que me alcanza,
¡estirpe de bárbaros sin nombre!,
¿por qué pisamos esa flor y
cubrimos la Tierra con ese líquido
nauseabundo creador de muerte y caos?
Aquel remedo de hombre se arrastra
septiembre 17, 2021
Ruido infernal
¡Ahh, crrrr, crrr!
Rechinar de dientes, el diablo cantando ópera y el eterno sonido de su limonada con hielos, que en su desfachatez siempre presume ante la fatigosa sed del pueblo.
¡Dejen de lanzarme piedras, bastardos!
Mis huesos truenan a cada momento, grito ¡ah, ah!, garganta seca... y apenas ha pasado un segundo de la eternidad.
Mindfulness
Cierro los ojos y los abro dentro de mí, existo, desaparezco para aparecer adentro, soy de sangre y fluyo en torrentes de lluvia que cae en cascadas de cristal.
Estoy aquí, respiro, respiro, respiro, estoy en la conciencia, transito despacio este universo que soy.
Las veo, son mujeres de agua que con sus palabras me erigen, mujeres puente que juntas conformamos un instante universal, para inventarnos planetas, para ser un mucho diosas.
Y ahora, ¿cómo me salgo de este instante?, ¿cómo destruyo este puente de palabras para hundirme de nuevo en el plano de lo mundano?, ¡no puedo!, la belleza se ha posado sobre mí y ahora soy otra, palabras nuevas me dibujan, palabras viejas me dicen adiós, y en un crisol de fuegos eternos me precipito para aparecer en la tierra del planeta tierra.
La metáfora vagabunda
ojos melifluos que me miran.
No hay salvación.
Un puente de madera cruje en reversa,
se construye después del abandono,
es un instante,
el fuego combativo de Gengis Khan
erige una civilización.
Te vi y encontré un paraíso perdido,
tus ojos brujos de ciénaga tranquila,
tus ojos de la primera tarde apacible después del big bang,
tus ojos que rebobinan el tiempo concentrando todos los siglos.
Viajo al infierno negro de tu pupila y ahí me quedo.
Epifanía sobre lo importante
Todas las veces de la vida iba corriendo, con el nudo en el alma y dando tumbos, iba corriendo. La urgencia me arrojaba a la insustancialidad irracional de vivir presa del tiempo.
Todo por hacer, una vida en cada estrella no me habría alcanzado.
Aquella tarde mi madre me invitó a ver a las tías y yo accedí gustosa, ella me preguntó con una ternura apenas imaginada: "Hija, ¿te presiono mucho?", y fue que comprendí y accedí con parsimonia. Entonces le dije:
"No, madre, creo que es urgente hacer lo importante y no lo urgente-urgente. Es importante jugar, estar contigo, fiestear con mis amigas... porque ¿te imaginas?, algún día no estarás y he de recordar que hoy hice con urgencia lo importante, y ya sabes, lo urgente-urgente lo haré en las madrugadas".
Orobroy
Hubo una vez la humanidad,
decían que había esperanza y la hubo,
decían que había poesía y aconteció,
hoy el viento trae más vida
y otras semillas se esparcen
en mundos otros,
milenios rebozantes
de apenas 10,000 años
que florecen
en ti y en mí.
Caída libre
¡Quiero amar!, ¡que recupere la salud!, ¡encontrar un trabajo!, ¡terminar la secundaria!, ¡que la vida sea larga!,...
¡Viví un milenio!, hoy caigo en el instante fugaz y la mirada del mundo me desnuda, caigo y con mi muerte renacen las historias, los amores se logran.
¡Valió la pena!, que la nada me acoja entre sus brazos.
Soy polvo de estrellas que es estrella que es polvo de estrellas que es estrella.
Sombra que no
Cansada de no dormir, de madrugar siempre, de ser perenne transparencia.
A veces quisiera esconderme tras la luna y eclipsarme más de un segundo, ante esta fatalidad que se esconde en esta terrible desnudez de ser diurna.
Soy de la noche, los infiernos me habitan, y yo..., yo muero al alba cada que la lacerante luz del sol me obliga a andar.
Soy del silencio, el eco disonante de aquella tumba triste me es música sagrada, y el vulgar claxon, los pasos sin rumbo de la gente, me someten a un purgatorio dantesco en el que estoy condenada.
Que me transporta en alas de luciérnaga
septiembre 15, 2021
Peregrinatio vitae
Quién soy
¿Quién soy?, ¿es la resonancia de lo que digo lo que me hace ser?, ¿es mi nombre-destino un augurio de lo que seré?, ¿o soy una tabula rasa que descansa en la libertad de senderos infinitos?, ¿es la inextricable necesidad de la razón la que me confunde y me nubla el verdadero ser?, ¿debería pensarme en la levedad de ser parte del eco de dios?, ¿cuántas miriams he sido o seré?, ¿acaso Diotima de Mantinea me pensó y al erigir mi fonema aparecía cada inicio de los tiempos?, ¿algún día, siendo olvido, resurgiré en una sacerdotisa de aquel pasado glorioso de 2032, donde su imaginación dé lugar a lo que otra vez seré?, ¿he de ser un beat alguna vez?, ¿mis cualidades de persona evolucionarán a ser arena?, ¿en cuántos granos de polvo me convertiré?
La última página de tu novela
Entonces, entonces, la palabra, la p, la a, l, a, coma, a, r, b, a, l, a, p. Pa, Bra, LA, Ces, Ton, En, nació el fonema, el primero fue un grito hacia arriba, después un aullido de dolor ante la sed, luego el grito y el aullido dio lugar al ahhh guuuuuuuuuuuuu y otro grito más, aaaaah, agua.
Nació el agua, porque era necesaria, y aquel ente curioso se dio cuenta que podía combinar fonemas para nombrar las horas, los días, las estrellas, la muerte.
Así, desde una poesía onomatopéyica y ditirámbica, hablé yo.
El deseo de lo imposible
¡No te olvidé!
Epístola al ayer
El tiempo es un fósforo que nació oliendo a cenizas.
La ignorancia es el filtro con el que me enfrento al mundo, y bajo ese lente voy entendiendo que hasta el ayer, lo que sabía me hizo actuar en proporción.
Nada de qué arrepentirme.
Volvería a caer cada una de las veces, abrazar cada dolor, sentir que el corazón reboza del mismo modo en que lo ha hecho. Voltearía a ver la lentitud sin tiempo con que la araña teje su tela... e insisto, mi lente ha sido la ignorancia, por lo que dedicaría un mes completo a jugar a las cartas con mi padre y le vería a los ojos, y me repetiría que los abriera muy bien, para que ese último mes no se me escapara de la memoria ni un suspiro.
Soy quien soy porque mi voz y mis palabras son ecos distantes de aquel padre, y a la vez, en una sutil paradoja, no jugaría ese mes a la baraja ni le vería a los ojos más de lo que le vi, porque le recuerdo preciso, y esas cartas, esos ojos tristes, esa vida que vino a construirme, me alcanzará para dos mil vidas más.
Escribo por...
Escribo por la impetuosa necesidad de desdoblar las capas más recónditas de mí en fonemas que me preceden y formarán parte de mi olvido.
Escribo por ese terrible deseo de hacerme presente, de sentir que respiro, de extraer de mí esos dulces fantasmas de mis pensares que me permiten entender la materia de lo que soy.
Escribo porque con las letras puedo ser capaz de vestirme de anciana, de alacrana, de castillo que cae, de polvo que guarda ecos de lo que nadie dijo, y sentirme aquí, recordar que soy voz, que soy grito, y en ese clamor, existo.
Escribo porque mis manos son puente concreto que erige mundos abstractos sin preguntar la razón.
Escribo porque aunque sé que la nada me traga, las palabras son el lazo del que pendo en este precipicio en el que me suspendo desde que nací, porque vivir es estar cayendo, y morir también.
septiembre 04, 2021
Cartas a quien pretende amar
Amado Constantino
Te escribo desde esta morada oscura y vacía en donde a diario hay tormenta, pero ¡qué importa cualquier diluvio si mi remanso cálido se encuentra en la memoria de ti!, en ese brevísimo instante en que conecté con tu mirada, en ese dulce lapso perenne en el que al respirar cerca de ti, como un elixir, supe que eras tú y nadie más.
Y es que entre todas las vidas ya vividas nos volvíamos a encontrar.
¿Qué me importa estar en el exilio?, en donde no habrá nada por vivir más que la infinita contemplación del abismo en el que me hundí cuando te conocí.
¡Oh, Constantino!, mi dulce fonema cargado de sentido, quiero que sepas que te pienso, que vives en mí, y en esa promesa que en un beso se selló, de buscarnos entre las estrellas, de peregrinar en el tiempo hasta dar contigo.
¡La humanidad qué sabe de nuestra pasión!, si viven por esos deseos mundanos y frágiles que se abocan con vigor a construir imperios de polvo.
Duermo, amado mío, para derramar mi querer en el espacio de lo onírico, y que te llegue la vaga sombra de mi deseo vehemente.
Con fervor, Justina.
Año 1042.
septiembre 01, 2021
Evocaciones del agua
Soy la brizna de la tarde,
me diluyo en la montaña,
me sublimo en esa lágrima,
me vuelvo sal,
vuelo con el viento,
soy ave sin alas,
voy...
voy...
voy...
navego entre piedras,
del agua, la vida,
de la vida, el agua.
En las venas soy fuego,
perforo el tiempo,
capullo de cristal,
que alimento,
que florezco,
que reviento.
junio 23, 2021
A mi soleciñha, filósofa, gitana, punk
Amada Soleciñha:
A ti te encantaban las epístolas y los romances del siglo XIX, aquí te va la mía.
Un día 22, del 2021, tú que amabas combinar los números y encontrarles significado con toda tu brujez antigua.
Escribo esta carta a las estrellas porque sé que estás, y curiosamente, contigo tengo la certeza de que me escuchas, me lees.
Nada más quiero agradecer tu presencia en este mundo, porque aunque brevísima, me enseñó y reafirmó pensares que ya había creído un camino.
¡Gracias, Soleciñha del corazón!, por ser tan gitana, tan libre, tan amorosa del amor, por leerme las cartas y enseñarme a imaginar la vida que quiero, por invitarme a danzar, a cantar, a resistir y pintar este mundo de colores más bellos, por instruirme firmemente en seguir creyendo en el romance del siglo XIX, por echarme porras, por creer en mí, porque sé que cada palabra que se va formando en este tecleo, tú las recibes como en un puente seguro y confiado.
Tu presencia en esta tierra y todas las enseñanzas que dejaste confirman que de lo bueno, poco. Tu vida fue poesía, y como un verso y su brevedad, una vuelta completa, que permitió ver la totalidad.
¡Gracias por no tener miedo!, esa forma de ser dinamitó estructuras, abrió senderos.
Gracias por tus ganas de hacer, de vivir, de seguir, a pesar de la cuerpa.
Yo te creo, pero soy cabeza dura y me trabaja lento el ratón. Te creo y seguiré tu consejo cósmico de pedir con agradecimiento lo que he de tener.
Creo con entusiasmo y fe que todo ese espíritu tan libre que no te cabía en el cuerpo, ya vuela ligero y danza por los cosmos eternos.
"¡Bésame mucho!", me pediste un día que cantara, "creí que ibas a cantar", dijiste.
¡Gracias por confirmarme que ser cursi está bien, está re bien, "yo también amo el amor romántico", "wey, yo sé que te llegará un amor hermoso y de la calaña que te mereces", y yo te dije: "tus palabras son sabias, Sol".
-La neta, tú más que nadie se merece el mejor amor del mundo.
-44, la mejor edad.
-Ya sabes, mi mente siempre anda tramando historias.
-Solo respira, cree en ti, ve como toda una leo, a deslumbrar.
¡Gracias, mi gitana-ponk!, por vivir de esa manera tan tuya, y hasta en la enfermedad, abrazar la vida, la danza, el amor y la música del modo en que lo hiciste.
Te veo en el cosmos para el próximo baile.
¡Gracias por las castañuelas y los tenis! Un tesoro de verdad.
#enlagitaneríajuntas #enlafilosofíajuntas #enelamorysumagiajuntas #enelpunkbienjuntas
junio 21, 2021
El sobresueño




Terminé mi tesis :)






#mealcuerna #goodvibes #hidrátatemundo
abril 22, 2021
Viene del vientre
Nos he visto viajar hacia nosotras,
lejos de nosotras,
sin nosotras.
Un motor inmóvil
es causa de nuestra causa;
un motor inmóvil nos revienta
y afuera, como adentro, hay tormenta,
afuera, las gotas caen sagradas y violentas.
Hace frío.
Antes de nacer
sombra y silencio,
hoy, ave en fuego.
Ya no temblamos.
La luna cae
al abismo del mar,
el viento susurra
en el ónfalo;
Saturno guarda en sí mismo
brillo de siglos viejos.
Y nosotras,
nosotras cantamos.
En nuestra voz hay ecos
de aquelarres ancianos;
nuestro canto,
espejo de agua dulce,
nuestro canto,
infierno de agua turbia;
viene del vientre,
nace y expira en orgasmos
de viejas brujas que viven en nuestra vulva.
La caracola se arrastra,
va al estanque,
sin tiempo,
sin miedo.
Ir desnudas,
ser la que busca,
sí sabemos qué,
sí sabemos cómo,
ojos bien abiertos,
ser la que busca,
ser la que busca,
ser la que busca.
Encontrar.
marzo 23, 2021
A las pinturitas acuarela de Linares
¿Cómo no amar el color con eterna devoción?, mundo infinito que me ha dado puente al cosmos, alas con qué paralizar el tiempo, como un colibrí.
Ser la tiniebla del negro, la inocencia de ojos nuevos del azul, la humana pasión del carmesí.
Ser el mango reventando en el naranja, la tibieza del sol que amarillea la tarde y la esperanza.
Ser arena y montaña en esa tierra que pinta el sendero de la mañana.
Ser el pino que florece bajo cero y la sombra blanca del pensamiento.
¿Cómo no amar esta elección que recrea universos?
Regalo de mí, para mí, para mis mundos.
marzo 16, 2021
El Mono y la tía Lupita, viaje en el tiempo
En ocasiones la vida es siempre "Cien años de soledad", idas y venidas, sueños que se marchitan, errores que crean vórtices donde hay un antes y un después, esperanzas que se disuelven, dolores indisolubles con los que se tiene que llorar cada noche para dormir poquito más o menos, finales medio felices, decisiones que nos marcan, y así es la vida, una constante azarosa sin una narrativa que nos ampare con un poco de sentido.
Quiero profundamente viajar en el tiempo y entender los amores de la bisabuela María, el porqué de la dureza de la tía abuela Isabel, la belleza del amor incondicional y absoluto del Mono y la tía Lupita, estar de cerca viendo a través de ese ojo brujo que alcanza a comprenderlo todo cuando mi madre sintió que mi padre sería su compañero, y de repente, en ese instante fugaz pero certero, mi hermano y yo aparecimos en la curiosa ecuación de la posibilidad de nacer algún día.
Hay amores que se viven diferente. La siguiente es una historia de amor.
La tía Lupita conoció al Mono cuando eran unos niños-grandes. Se encontró con él a través de su hermano Manuelito, quien fue un niño travieso toda la vida. No voy a contar los detalles que sucedieron entre 1958 y 1988, pero sí lo que mi tía me hizo sentir al contarme su vida.
Ella es -a la par que mi madre- una de las mujeres más generosas y graciosas que conozco. Su vida ha sido dedicada al cuidado de otros, no por obligación, no por mandato, sino porque ella es la personificación del amor. En su trayectoria como ser humano ha dado sin cansarse, se ha preocupado por el sufrimiento de los demás porque no lo soporta, se ha ido aligerando de lo material porque le pesa mucho ese costal de amor a la humanidad que lleva cargando, y es o lo uno o lo otro, por supuesto ella eligió lo otro.
Es bella, en todos los sentidos es bella. Algunos pensarán que la vida no ha sido justa, pero yo creo que sí y vengo a este espacio virtual a defender tal idea.
Tía Lupita posee dos tesoros que solo ella conoce a profundidad. Los he de nombrar:
1. Narradora de buen humor
Tiene la capacidad de la resiliencia, una memoria y un sentido del humor que hace que me olvide de todo y nada más quiera estar preguntando, escuchando; y mi mente viaja, porque cuando narra lo hace como si ella fuera contemporánea de la abuela María que nació en 1895, del papá Polín que vivió a inicios del siglo XX. Sus historias me dicen que sus ojos de luna presenciaron la cantina, el cuchillo, al tío güero, al linchado, a la familia destruida, y entonces aquel dolor fue su dolor, porque esa tía Lupita tiene toda la empatía del mundo.
Y es así que con sus palabras me voy al exilio a Mexicali, me encuentro con la tía Tencha y esa negación al amor en una sala humedecida, un hombre huyendo. 1926 y veo la banqueta de la casa de enfrente donde mi abuelo se sentaba a platicar con mi abuela, porque se conocieron desde siempre. Viajo a los viejos bailes de Puerta de Canoas y voy en ese desfile de señoritas cuidadas por dos tropeladas de caballos.
En sus historias todas las tragedias son tragicomedias, no hay gota de amargura en su decir ni en su hacer, la vida sigue siendo bella, de ella siguen emanando los elíxires hermosos porque es buena.
2. Encontró al amor de su vida
Hay historias de amor que se viven a destiempo. A veces un año es una vida. A veces una vida es un instante. A veces un día es un desierto que no lleva a ningún lado. A veces 13 años es para siempre. Mi tía Lupita amó, fue amada, la luna descendió a sus ojos y se quedó a vivir ahí. Fue una reina y no necesitó más. Después, la corona se hizo polvo ante la inminencia de la muerte, pero el eterno triunfo de haber tocado la eternidad al comprender un poco de la divinidad que se posa en los seres que se aman, fue de ella. Esa suerte de la gente generosa que recibe el guiño de Dios, que recibe el regalo real, que aunque breve, se hace perenne en el recuerdo.
Aquellas manos se tomaron, aquellos pasos anduvieron, aquella historia fue, se perdonaron todo, y de ellos nació un ser de ojos de luna que fue dotado con los mismos dones: la generosidad y el buen humor.
Ese Manuelito te habrá hecho mil travesuras, mi querida tía, pero lo pagó con creces al darte involuntariamente la ocasión de conocer a Mono, porque esa conexión tan rara es casi ajena a esta tierra, pocos logramos ver a Dios a los ojos, y aquellos años de magia, de ser comprendida por otro ser en total transparencia de alma, es un presente que sigue presente.
Seguro Mono y tú ya se conocían de antes, y se seguirán encontrando en cada vida.
He aprendido, a través de los viajes en el tiempo de la tía Lupita, que ante esta brevedad de la juventud y la vejez como un instante que se confunde, no somos conscientes de ese efímero fósforo que se apaga desde que nacimos.
Si cuando viejos, algo en nuestras almas se enciende, entonces logramos aprender algo, entendimos, quizá, que de lo que se trataba simplemente era de acumular ligereza en nuestros pies; pero ante todo, de pisar esta tierra y asomarnos al alma de los otros.
marzo 08, 2021
Me gusta mucho mi vida...
Ruego a las diosas que mis palabras, mis letras, mis decisiones, sean también sendero para que haya más mujeres sin miedo a ser, vivir y sentir -desde sus ovarios-, como se les dé su re-bonita/chingada gana ser.
marzo 04, 2021
A la espera de tu like en instagram de modo obsesivo :)
y tu rostro en mi memoria,
roja rueda mecánica,
yo a la espera de tu historia.
Se despliega el instante
en abrupta continuidad,
te conozco desde antes,
¡oh, la inevitabilidad!
Cuando siento tu mirada
el corazón me has tocado,
de mi brotan alas de hada.
Sé que sabes que eres tú,
el ojo brujo te avisa,
¡un montón de veces tú!
marzo 01, 2021
Traiba
A veces me llegan ecos de las palabras que usaba mi abuelo Carlos, una de ellas es la hermosa: "traiba".
febrero 18, 2021
El amor
El amor es una revelación, una escalera que nos hace sustraernos de este cuerpo finito y comprender desde la manifestación más alta de la poesía, que nuestra narrativa humana tiene sentido, y que no vamos a ciegas caminando hacia la nada en una linealidad fúnebre y vacía.
🦄🌸😍
Festejo y bendigo al amor.
Festejo y bendigo al amor.
noviembre 11, 2020
LA TRIPLE MIMESIS – Paul Ricoeur
Poiesis,
ser un poco diosa,
el revés de la realidad
acontece,
erigiendo otros mundos posibles.
En la letra hay cosmos,
el tiempo es un ojo brujo-humano,
el tiempo es al agua,
como yo soy a la tierra.
El tiempo de la espera,
El tiempo del click,
El tiempo de la memoria,
El tiempo que resbala
y cae a la alcantarilla,
la gente que en su ingenuidad
sigue existiendo.
¡Inmóvil episodio del presente,
constante gota que no cae!
¡Oh, la muerte!,
¡dulce anfitriona del destino humano!
La vida gira despacio
y aun así no la alcanzo,
y esa vida se pierde
entre semáforos,
y un disco rayado
que suena incesante,
repetido, brutal.
La identidad es un cuento
al que le he creído.
He de morir,
así como fenecen los imperios,
así como revientan los gusanos.
Y los fonemas que fui
serán decibel de viento,
eco profundo de abismo de mar.
Cada día es una despedida
de cada día.
Cada trama guarda en sí misma
todos los ayeres.
Añoro una tarde amarilla de hace veinte años.
noviembre 03, 2020
¿YA TE ACORDASTE DE MÍ? – Por Keyla Keylish (en taller de escritura creativa)
Después de tantos años recorriendo calles y montañas, luego de tantos momentos bellos y tristes juntas (suspiro), ¡por favor, intenta recordarme!, ¡haz un pequeño esfuerzo!
Soy aquella con la que compartías
música, risas, secretos y consejos.
A quien salvaron en varias ocasiones de
las rejas.
Quien ha defendido siempre sus derechos,
sin pena ni consciencia de las consecuencias.
Quien escupe y rompe la autoridad con
sus propias uñas.
Con la que amaneciste en Santa Cecilia
bailando rock y cumbias mientras la gente pasaba ebria rumbo a sus hogares o
barriendo sus puestos para iniciar su jornada de trabajo.
Quien tiene un concepto de vivir como si
de repente hubiera explotado un frasco enorme de vidrio construido por su padre,
repleto de normas sociales, y ahora los pedazos y partículas vuelan disipándose
en la nada, ¡porque me dan flojera, y ya ni pienso en ellas!, porque, ¿cuánto
tiempo estaré aquí como para vivir la vida como me dicen otros?
Miriam… ¿ya me recordaste?
octubre 29, 2020
El retorno de la ficción a la vida
Camino y camino y nada encuentro,
mundos de palabras en
que me sumerjo,
¿qué historias me
componen?,
¿qué de ese vasto
océano de memoria
he elegido como
narrativa precisa de un
recuerdo que me ha
inventado?
Perpetua dialéctica
entre los pasos que doy
y los que sigo en
esos ecos de voces aún presentes.
Un caleidoscopio de
Diógenes
aparece frente a distintos
Magnos,
desde cada mirada, en
cada siglo,
en cada nacimiento y
así mismo,
desaparece en cada disolución
del yo.
“Yo no sé,
atenienses, la impresión que habrá hecho
en vosotros el
discurso de mis acusadores”.
Y es así que Sócrates
encarna la vida,
el ágora se
reconstruye en un instante,
y es que el eco de
las palabras erigidas,
como eternos imperios
virtuales,
vuelve a resonar en
el presente.
Distintos siglos,
distintos lectores,
distintas apologías,
y Sócrates,
lentamente,
se transfigura en un
campesino medieval,
en un rey déspota,
en un dictador,
en un Nietzsche,
en una flapper,
en un flaneur,
en un milenial,
en María,
en Bo,
en el profe Borunda,
en mí.
Inspirado en "Para una teoría del discurso narrativo" de Paul Ricoeur, en clase del Dr. Ismael Borunda, Arte y literatura (MEAL) :)
octubre 09, 2020
Sin puente
Otra vez en mí el puente roto,
el eterno drama de la soledad,
despertar en el vacío y el silencio,
olvidar cómo se toca un corazón,
cómo se alcanza ese fuego
en un mundo desolado,
sin cartas, sin velas, sin espera,
sin la noche donde el calor de dos cuerpos lo incendie todo,
hasta la sombra de lo que fuimos,
hasta el eco de estas palabras
escuchadas por nadie.
septiembre 24, 2020
¿A quién le canta Whitman cuando canta?
No hay, no existe, y griega, io, iu, fonema, yo-yo-yo, un aliento que la lengua y el paladar exclamando un rumor que al expirar se va con el viento. ¿Cuál es el hilo que nos teje?, ¿soy yo en el nos?, ¿hay tú en el mí?, ¿yo soy el que soy?, ¿qué aliento puso en marcha al motor inmóvil?, somos ecos de nada flotando en un vacío de tiempo y fuego, que nos consume, que nos avienta al abismo de nacer para ser en la nada.
El habla es mía, el lenguaje es nuestro, A y B para ser, para entender. Escribir, la fotografía Saussuriana de la palabra hablada. Un libro escrito para nadie no hay, si es para nadie, ¡entonces quémalo y que nadie escuche! La nada no es el abismo absoluto en el texto, solo es un par de sílabas que significan. La idea precede al habla, el habla precede a la escritura.
¿A quién le canta Whitman cuando canta?:
He oído a unos juglares que hablaban del comienzo y del fin.
Pero yo no hablo del comienzo y del fin.
Nunca ha habido otro comienzo que este de ahora,
ni más juventud que esta ni mas vejez que esta;
y nunca habrá más perfección que la que tenemos
ni más cielo ni más infierno que este de ahora.
¿Es a este io que soy?, ¿a estos 38 años de presencia en este valle de carcajadas en que he transitado?, ¿es el azul de aquel cielo de 1879 igual de brillante que el de este atropellado y divertido siglo XXI?, ¿qué entiendo yo por juventud?, ¿qué vacíos se asoman en tu poesía y mi constante celebración de la vida?, ¿puedo acaso leerte y añadir una fiesta en aquel infierno de tu 1800?
Aquel hombre luchando a muerte con aquel niño, nieve en mano, no fusil, mirada del viejo oeste, y yo, lágrimas en los ojos por aquel encuentro de padre e hijo, nieve en mano, amor en el corazón, esfuerzo nivel MCDonalds: espacio vacío, relevancia estética, experiencia estética.
Una nueva palabra que cuestiona mis creencias, palabras performativas, performanceras, actrices, saltinbanquis, que me llevan al funambulismo aéreo donde si doy un paso atrás, 1879, o si doy un paso al frente, me voy al 231 a.C. Después, montón de fonemas que se vuelven ruido astral o ancestral, y que no conectan con esto que he sido, negación y vacío.
julio 12, 2020
Camposanto - por Eleanor Miriam Rigby
A7
cae el universo.
D
Entre oasis y desiertos,
nadie sabe ... nadie miraaaaaaa.
D A7
Vuelve la noche a los brazos de la lluvia,
Hoy te pensé como a todos los muertos
junio 22, 2020
A Jorge Negrete
junio 13, 2020
De mis padres
- Es una excelente amante de la cocina: pastel de queso, asado mazatleco, gallina pinta, sopitas con huevo, nopales asados, ¡lo que haga!, pero sobre todo, los domingueros y ya clásicos de mi infancia: los jotkeis.
- Le gustan las telenovelas y tiene una capacidad narrativa oral que siempre me tiene al tanto de la trama de cada una de ellas. Cuando se ríe, es a carcajada abierta, porque si no... ¡pa qué!
- Es una mujer trabajadora y organizada que ha vivido la vida que le ha dado la gana.
- También le sé que es una mujer que se mantiene incólume ante el entierro de todos sus muertos, resolviendo, encontrando papeles que ya están ordenados, haciendo llamadas, y que se guarda sus dolores para sí misma. Pocas veces la he visto llorar, porque es muy fuerte, pero cuando he sido testigo de esas lágrimas, no lo puedo soportar. Nada más quiero que sea feliz y dichosa.
- También sé de ella que es fan de los bebés, que siempre quiso ser abuela y ahora lo es con nuestro dulce Emilio.
- Sé que le encanta Mazatlán, lugar donde nació, y que en cuanto escucha banda sinaloense se pone a bailar.
- Sé que cuento con ella y que siempre que estoy en problemas, de todo el mundo entero, solo ella no soltará mi mano.
- Era un hombre justo, mesurado, que no le gustaba pelear; él nada más quería la concordia, descansar y disfrutar.
- Cuando llegábamos a su colonia -la Pancho Villa- en Tijuana, saludaba con un chiflido y un "keobo" a quien le pasara por enfrente, y yo le preguntaba: "¿quién es, papá?" y él contestaba: "Un camarada". ¡Qué palabra tan pre-cio-sa!; entonces me daba cuenta de cuántos amigos tenía el apodado "Biliki" por aquí y por allá.
- También fue un hombre muy apuesto, que disfrutaba quitarse la camisa y andar así, mostrando los no-cuadritos en el sobreruedas.
- Le gustaban las carnitas en los puestos de la calle, era un hedonista de primera -eso también lo heredé de él-.
- Era fan de las Chivas del Guadalajara porque mi abuelo era oriundo de aquella ciudad; le gustaba escuchar al "Perro" Bermúdez.
- Le encantaba ver "Miss Universo" y decir de las señoritas participantes: "¡Está fea la hija de la chingada!" -frase que mi madre reprendía contestándole: "Ni que tú estuvieras tan guapo" y yo reía.
- También era fan de manejar de la peor manera, acelerando y maniobrando en tono de broma como si fueran curvas, lo que me hacía reír -también me mareaba- y a mi madre hacía enojar por lo peligroso del asunto. Después, en ese mismo trayecto, pasábamos por una mansión grafiteada y abandonada por la Col. Altamira, y la historia era la misma cada domingo, me decía: "Hija, allí grabaron la película de Camelia la Texana, y por las noches se aparecen fantasmas y caballos con alas". ¡Y yo, por supuesto, le creía y sentía un miedo!
- También le gustaba juntar a todos los primitos y aventar "bolo".
- Era un maestrazo del "Conquián" -lo que también heredé- : ).
- Recuerdo que una vez me llevó a recorrer la Col. Agua Caliente ante mi petición de ver de cerca las mansiones que solo veía en películas.
mayo 05, 2020
El futuro
en el que no se vive,
en el que no se canta,
ni baila.
Ante las prisas inventadas,
yendo a la nada,
acelerando,
desapreciendo.
Ante el olvido de sí mismo,
de olvidar el sueño,
ser sin voluntad,
sin elección, sin libertad.
Ante el vórtice de repetir,
donde todo está dicho,
donde somos algoritmo,
estadística y ya.
2020 y nada está escrito,
siglos de creencias en el abismo,
hoy somos carne, sentidos,
materia fugaz, fluidos.
En cada ojo un universo,
no hay vuelta atrás,
no hay vuelta atrás.
mayo 01, 2020
De la memoria cósmica
Los ojos brillantes de mi hermano al abrazar a su Emilio.
El cumpleaños en que mi hermano me llevó una sorpresa de payasos comediantes albureros.
Al Alex del Nelson y toda su magia en ese bar, su amistad perenne y las especiales perfectas.
A la Keylunchis y todo el rock & roll compartido, vivir juntas en una fiesta eterna.
A mi roomie Omar y sus bromas que parecen reales y que no sé distinguir si bromea o no, y toda su bondad.
A mi amigaza Karina Villalobos y esos chismaxos duraderos y profundos.
Las fiestotas del Vindi que perdurarán en la memoria colectiva chikalense.
Al bello Maresitos de la vida y esos roadtrips a Ensenada con la luna nada más.
abril 21, 2020
Los afters de los afters
la de todos los tiempos,
a todos los muertos,
a los que están vivos y nadie sabe de ellos,
a los que pronto morirán o moriremos,
a los que vienen y no saben de este mundo,
a los que han nacido en el encierro.
Hoy extrañé las cartas largas,
los abrazos cotidianos,
los besos profundos de alguien,
las miradas por primera vez,
amanecerme y ver el sol,
la fiesta eterna y los afters de los afters,
la embriaguez dionisiaca de los fines,
1999 y ese aroma cargado de futuro,
a mi padre y su grandeza,
a mi abuelo Carlos y sus ocurrencias,
la playa de Tijuana de 2006,
el Beer Garden de 2007,
saludar a la gente y que nadie me conteste,
las caritas de los niños con pelota a los pies,
los ladridos de los perros enfadosos,
la cosmicidad en los ojos de los gatos (y unicornios)
al elotero y su chisme (que yo le saco),
el gym y correr desenfrenada,
la casa de mi madre, paraíso del fin del mundo,
al Alex del Nelson y sus gestos de enojado,
a mi hermano y sus historias épicas,
al Emilio de mis ojos que no sabe de este mundo,
a toda la gente que he conocido y que no volveré a ver.
abril 16, 2020
Señor Don Salmón
La Ñ
abril 07, 2020
Letras y colores
Harta de cargar con esa cruz.
Nunca imaginó que su ser representara un símbolo de muerte. Sabe que le confieren poderes milagrosos, pero se rehúsa a ser en la que todos depositen sus miedos, su fe, sus reclamos.
A veces quisiera irse a un festival de metal, tatuarse una estrella de cinco picos y sacrificar una gallina en nombre de Satán.
***
Gris rata
No soy, no existo, no doy luz, soy opaco, aburrido, conduzco al hastío, a la derrota, al vacío.
Algún día me operaré y seré transcolor.
Siempre quise ser blanco o negro, pero la sociedad nos juzga y el prejuicio mata.
Una piedra mediana
marzo 23, 2020
Nubecita
El suceso
Perspectiva de un moco que no quiere salir de la nariz cuando un niño se está aprendiendo a sonar:
#disculpenlasmolestias #coronavirusimagination
marzo 09, 2020
8m/2020
febrero 08, 2020
Unum
y no hay eco que devuelva mi silencio,
puentes rotos entre nadie,
soy reflejo en la oquedad del abandono,
transparencia fútil y vacía.
He nacido la mitad,
algo en mí golpea desde dentro,
no respondo,
melancolía que me llueve con el viento.
Ebria desde el instante,
siempre sed,
siempre sed.
Soy la sombra que no encuentra,
soledad de camposanto,
huella en la arena
al saberme polvo y tiempo.
Soy lenguaje sin memoria,
naufrago en mi recuerdo fatigado,
no sé cómo emerger de ese crepúsculo,
me he olvidado de mi historia.
Hecha de fuego,
me asomo al destierro
llueve en mí,
todo rastro de mi rostro
se diluye, el frío
anquilosa este incendio.
No hay lenguaje,
palabras vacías,
silencio profundo
de las alcantarillas.
¿Quién soy?,
no me encuentro,
tristeza infinita
de ser a destiempo.

