abril 28, 2022

Beso materno

Esa noche Claudia esperaba la vida.
Después de varios lustros de intentarlo, de severas horas de intenso dolor, se abandonaba a su más afortunado sentido de existir.

Se llegó la hora, entregó la entraña, el fervor y la esperanza; entregó sudor, sangre y devoción.

Se asomaba la vida, una  lágrima rodaba, no hubo cansancio ni queja, gesto de amor inmediato.

¡Asomaba la vida!, ¡asomaba la vida!

Y todo el universo se alineó: estrellas, luna en capricornio, paz por un momento, un llanto que es poesía.

Una madre que anhela, que sostiene, que da ese primer beso de amor para siempre, corazón que rebosa, en la vida hay sentido.

Cuando sea grande

Cuando era pequeña quería ser "químicafarmacobióloga", nada más porque me gustaba la palabra y se escuchaba rimbombante; además, lo decía con tal certeza que la gente me miraba con admiración y respeto, como si ya supiera inyectar o sacar muestras. 

Pero fui filósofa, como un pitufo preguntó y curioso que va por la vida observando. 

Guilty pleasure

Puede estar mal moralmente, lo sé, pero me quedo con que Hume decía que la razón es esclava de las pasiones y un enunciado descriptivo no se puede conectar jamás con un enunciado normativo. 

Cuando voy a bibliotecas antiguas y leo libros que nadie lee o leerá porque hasta están pegados, me los robo sin ninguna moral, los leo y luego los regalo para darles vida y que su corazón vuelva a latir en manos de un extraño.

No me arrepiento, no me disculpo.

Sí te entiendo

¡Ay, mija!, sí te entiendo, tú vives en mundos antiguos, por eso este siglo XXI no es para ti, por eso la pasas en el cine mudo, en el cine de oro, escribiendo cartas antiguas para personajes que murieron hace siglos, admirando objetos entelarañados que hoy son obsoletos. 

Sí te entiendo, eres materia de estrellas de viejos siglos.

abril 26, 2022

La caja de pandora

En un pueblo lejano -que de tan lejano no tiene nombre- todos los días, a las 8:43 de la noche, la gente sale a la calle y comienza a dar marometas. Ellos creen que toda mala energía y espíritus demoníacos, al marearse, salen huyendo y entonces el pueblo puede dormir en paz. Son gente pacífica, lo que no saben es que el mundo está lleno de esos demonios porque ese pueblo es la caja de pandora que debería haberlos contenido. 



I have a dream

I have a dream that one day our spirits will travel free through the universe; there is no death upon us; there is no hell or heaven; we just float around in peace.

I have a dream that we some day forget that we had bodies, and the shapes of our souls do not disturb one another, because we are just the breath of God, and freely, we live among us in a huge hug.

I have a dream that to thousands of different songs we dance, that there is no genres, and that nothing stops our final purpose: to be a butterfly that sings in different notes and with all the colours that have ever existed, she dances around in eternity.


Autobiografía de un globo

Entonces, puedo afirmar que he volado, que el sentido de la vida se completó de frente a ese sol que caía en aquel atardecer del horizonte, donde los rayos naranja y violáceos me decían con claridad que el ocaso había llegado, que todo lo que vieron mis ojos hizo que este viaje sinsentido valiera la pena.

 Gracias, cielos del atardecer, vida, nada me debes, vida, estamos en paz.


Rábano

Mi rechazo inexorable hacia el rábano tiene que ver con que la r me provoca sarna mental, pienso que es una letra fodonga que se cree superior porque su sonido es fuerte y arrasa con las demás. Es narcisista por supuesto, y cada palabra que la contiene, me hace desconfiar, me provoca repulsión.

No sé, pero rábano combinó las palabras y vocales perfectas para ser la más fea del lenguaje.


Nariz de bolita

El payaso de avergonzaba de su nariz de payaso, así, en forma de bolita, pues porque nunca se la pudo operar, entonces no le quedó más remedio que hacerse payaso para corresponder con su nariz. 

Bosque de estrellas

Hay un bosque de estrellas muertas en las que el tiempo se reproduce infinitamente en la pantalla de su brillo.

abril 17, 2022

Carta primaveral

Amado Narciso:

La luna llena me ha avisado que llegó la primavera, los girasoles se han girado al sol con la gracia de una libélula bailarina. ¡Quiero decirle que hoy, por primera vez, me siento muy viva!, y a usted, le siento, respiro la fragancia de la brisa en mi memoria, no necesito tocarle para sentirle en el recuerdo.

Todas las noches le pienso y celebro la primera vez que usted tocó mi mano en el jardín de azáleas de la abuela, ¡cómo no estremecerme ante ese rose tierno y a la vez, rudo como un mar en tormenta que atraviesa mi espíritu!

Fueron días aciagos los de su ausencia, pero ahora le espero con la esperanza que ha traído esta primera lluvia estival. He preparado ungüentos de azucena y miel para curarle si viene herido, he macerado hierbabuena y aceite para untarle en sus pies y que descanse, porque la vida aguarda, el futuro de este nuevo siglo nos espera y tengo fe. Todas las noches hablo con Dios en la capilla para agradecer su creación, y que en ella esté contenido usted.

Me despido, no sin antes proponerle que lo esperaré en roble ya conocido, donde tocó mis labios por primera vez.

Siempre suya, 

Eleonora.

La miel

La miel es un elixir cristalino en donde están contenidas las lágrimas de los dioses, sí, lágrimas de dioses masculinos que no fueron enseñados a llorar, lágrimas de dolor por haberse equivocado en la creación de mundos distópicos donde la falla más grande fue no enseñar a llorar a los niños vikingos de la guerra. No llorar ha sido causa bélica de conquistas sinsentido, de colonialismos falocéntricos ajenos a toda ternura.

La miel tiene la cualidad de ser eterna y es un secreto remedio de las abuelas para curar la masculinidad tóxica. La miel guardada en cantaritos de barro ayuda a bien llorar y a ser capaces de perdonar, amar, sentir. La miel con limón es diurético de venganzas y resentimientos. 

Una cucharadita de jarabito de miel en noches de luna creciente, expulsa las lágrimas reprimidas cuando te dijeron feo en el kínder y cuando te rechazó la primera niña a la que le declaraste tu amor.

Soliloquio primaveral psicodélico

Voy desnuda, el viento fresco me vuela a paraísos que todavía no comprendo, los pájaros no se enterarán jamás si una bomba es detonada por la irreverente y caótica miseria humana. Escucho, las gotas de lluvia que caen sobre los campos me despiertan, nacen flordeazáleas de las palmas de mis manos, una liana de frambuesas confecciona mi vestido morado, ese azul de cielo es todo lo que quiero respirar.

Se abre la tierra, adentro ríos secretos de aguas que jamás han visto el sol me dan de beber, el verdadero tesoro me baña con cristales verdaderos que se diluyen y a la vez son eternos. Me absorbo en esas venas de lava ardiente y siento el calorcito palpitante del corazón de mi hogar, me estremezco, quiero volar y en un salto me vuelvo raíz, nazco en robles de bosques que aún no crecen, soy casa de pájaro, soy miel milenaria, soy tormenta, soy lago, soy hielo, soy boreal.

Recuerdo de niñez primaveral

Mi padre regaba la calle para que no se levantara polvo, en un ritual de agua meditaba y pensaba en quiensabequé cada que las gotas en cascada brotaban para volver más fresca una tarde amarilla de cualquier viernes de cualquier año de la década de los noventa. 

Yo, descalza y pensando en el paraíso que emanaba de esa manguera, brincaba y saltaba para refrescarme mientras mi padre reía.

Tengo la certeza de que, al regar, él pensaba que no le pudo tocar una mejor vida.

Un 4 de julio del 2001 se cerró la manguera para siempre.

Sinestesia del desierto

Camino y camino sin rumbo, escucho el calor de la tarde, toco las cálidas ondas que me envuelven en un sudor que hierve, saboreo la poesía que emiten los cactus y sus milenarias sombras verdes, escucho el blanco horizonte sin final y es un son que sabe a sandía fresca.

Camino sin rumbo y me pierdo en la espesura de ese mar de arena, navego sin amarres, naufrago en los confines de esa ventisca que raspa y me recuerda que en mí hay piel.

Isotopía marítima

Ella es Bo. 

Una sirena de mar que se equivocó y nació en una sirena de tierra.

Su nombre significa la brisa que despiden las olas cuando eclosionan, quizá por eso ella es del mar y del viento, porque en el fonema de su nombre se contienen las partículas de agua de los primeros mares de hace 6000 años. 

Va hacia el fondo, sus ojos son dos soles que deslumbran y van marcando el camino a pececitos de colores, sus ojos quieren engullir la sapiencia de nulibranquios milenarios que guardan secretos que jamás conoceremos, y con esos ojos abiertos en los que se derrama un poco el alma, ella respira pausado, abrazada por la espesa negrura del Pacífico un domingo a las 5:02 de la mañana.

Ella es Bo, y es una criatura de agua. 

Girasol - Soligira

El girasol despertó una mañana y engulló al Sol, ahora es un eterno girasol el que amanece, giramos alrededor de una faraónica flor que en un descuido destronó al rey de la galaxia.

Ahora el sol es una flor que perdió todo su poder y quema frío, los humanos le llaman Sol-gira porque gira alrededor del Girasol que ahora se llama ¡Gira!, con signos de admiración. 

Verle es una delicia, ahora ¡gira! se proyecta sobre el mundo en su poética forma fractal y los seres humanos han plantado Sol-giras sobre ese camino. 

Ya no hay eclipses, Luna y ¡Gira! han hecho tregua y se pasean alegres por la galaxia en un ritmo que nos colocó en otra vibración. 

Las guerras, una palabra olvidada. 

La primavera ganó, somos tierra paraíso.

Perturbado

Otro día más, no soporto a la gente, qué repulsivos me parecen, caminando a dos patas, como perros parados, con traje y perfume, qué mamíferos más idiotones, seguro si nos observa un extraterrestre se burlaría de nosotros y nuestra insensatez: la casita, el baby shower, los pasteles, las navidades y darse intercambios de basuras, las bodas en las iglesias, un padre echando agua sucia, enterrar a los muertos y ponerles asquerosas flores, puros rituales ridículos, ¿por qué no se dedican a callarse la boca? ¡Déjenme en paz!, si vuelve el de Coopel le echaré polvo pica pica a los ojos.

Hoy he visto a la gente sonreír, qué hipocresía, van con sus caras de una manera y por dentro se detestan entre sí, no hay esperanza. ¡Me tocó, qué asco!, le pondré el pie, jaja, estúpido. ¿Cuándo me dejarán en paz?, cállate, cállate, déjenme dormir monstruos, ustedes son los monstruos, no yo. Los mataré, los mataré, algún día, mañana, quizás.


MONSTRUOS

Es que no existen,
pobres apátridas
déjenlos vivir.

OJOS

Son respuestas
tus ventanas,
te veo y te encuentro.

Los ojos de un t-rex

Siempre he pensado en ese último aliento, último instante de toda tu estirpe, el sol de frente brillando con todo el fulgor que da la vida, los helechos frescos esperando amanecer el siguiente día. Una raza de gigantes que fue dueña del mundo, que se les respetaba y se les temía, ahora, pequeñas cucarachas para el cielo, ¡quiero abrazarte, T-rex! y mirarte a los ojos para que sepas que alguien te contempla, que alguien llora contigo tu absoluta retirada de esta vida, pero no de la historia. 

Fue tan majestuosa tu presencia, que los niños siempre quieren saber de ti, que yo misma hago poesía sobre tu belleza.

¡Gracias por existir!, dejaste un gran vacío.  

abril 06, 2022

Titanic y su carga de palomitas de maíz

Mi primer acercamiento con la muerte fue cuando tenía aproximadamente 7 a 8 años. Recuerdo que mi padre me contó sobre la terrible tragedia del Titanic, y al final, cuando le dije: "¿ah, ok, pero entonces, fueron por todas las personas y las ayudaron?, mi padre me dijo: "No, más de mil murió ahogado". Y lloré y lloré con un sufrir que se guardó en mi alma de niña.

Heme aquí resignificando el recuerdo:

El Titanic fue un viejo barco carguero de palomitas de maíz que iba y venía de polo a polo. Se creía el "muy-muy" porque era grandote y fuerte; también era bello el condenado, pero..., ¿saben qué?, era distraído como una hormiga que se separa de su flotilla para perseguir una paleta. Nada más veía aventura y cambiaba el rumbo.

El Titanic no seguía órdenes, nunca aprendió las reglas básicas marítimas. En una ocasión quiso probar sus propios límites y como todo joven intrépido ¡no fue a dar contra aquel iceberg, el muy socarrón!, que para probar sus músculos.

Al hundirse, el Titanic regó palomitas de maíz por todos lados, así, infladitas. Las pobres palomitas de tan asustadas, revertían su pancita y se volvían de nuevo maíz duro. Unas se quedaban en el barco cantando y tocando dixieland, otras saltaban para salvarse de la hecatombe, pero al tocar lo frío del mar, se cubrían de hielo y se hundían hasta tocar el silencio absoluto. Hoy son las perlas más cotizadas y extrañas. A esos hielos-palomita nunca se les quitó el gélido brillo de aquellos inviernos de 1912.

Somos monstruos culturales

¿Quién inventa las reglas?, ¿a quién convienen los discursos culturales?, que si puedes o no puedes hacer esto o aquello, trepar árboles por ser niña, maquillarte por ser varón, ser el amo de casa, ser la presidenta del mundo.
Ia stoi arta!, no nos enseñan que todo discurso es contextual, que a las palabras como a las hojas, sí se las lleva el viento y tienen un significado que ha sido delineado para ciertos tiempos, y no hay nada inamovible bajo el sol, ayer fuimos unos, hoy seremos otros. 

¡Invéntate la vida que desees!, no le debemos nada a ningún discurso, y si te sales de él, inventa nuevas reglas para tu propio mundo, pero sé libre y feliz.

¡Que no se te olvide!, el lenguaje fue hecho para comunicar que no se puede cruzar dos veces por el mismo río, ¿por qué tendrían que ser los mismos significados hoy que hace veinte siglos?

No mi amor, cuestiona los usos culturales del lenguaje y deconstrúyelos. 

"Todo documento de cultura es un documento de barbarie", decía Walter Benjamin. 

Somos monstruos culturales.

abril 02, 2022

La semblanza de un Dios

Dios nació no porque quisiera, sino porque fue obligado a existir, la nada se cansó de ser nada y se concentró tanto que nació la conciencia. 

Cuando Dios fue niño le gustaba comer palomitas mientras disfrutaba del caos absoluto. Jugaba a las pelotitas con los planetas. Fue creciendo y se compró un carro último modelo de la Ford motor company y se vestía de traje para ir a dar el rol por las avenidas principales de la galaxia.

En ese momento se sintió solo porque pitaba y, según él, a la vez se iba lento para hacer tráfico, pero no había nadie a quien molestar, entonces se le ocurrió una idea y sacó su vieja caja de Play Do para crear un mundo en siete días, ¡y zas!, ahora sí tuvo con quien pelear, con quien armar guerras y de quien burlarse cuando moría de la manera más absurda. 

Nos hizo crear religiones por las que casi nos autodestruimos, y desde entonces ha sido muy feliz, vive retirado en un iglú, de vez en cuando baja al mundo a ver el coshinero que dejó.

Prefiero ser Cyborg

Amo a mi mamá, la admiro y la quiero, agradezco su forma de ser conmigo y mi hermano, la valoro y la adoro, no sabría qué hacer sin ella; no obstante, me causa repulsión la idea de ser madre, no soporto los vestiditos de embarazada, no soporto las panzas, me causa repulsión lo mamíferos que podemos llegar a ser. 

Tampoco estoy de acuerdo con el rol de género, todo el sacrificio que le toca por ser mujer, a todo lo que tiene que renunciar para ser la cuidadora, todo lo que se pierde de la vida.

Desde niña vivo con este sentimiento de asco, creo que una de las mejores decisiones que he tomado ha sido no ser madre. ¡Que conste!, no quiero ser madre, pero amo a mi sobrino y he sido maestra siempre, amo a las y los jóvenes con quienes he trabajado, la mayoría son mis amigos.

Ser madre me recuerda lo animales que somos, y yo me identifico más con el cyborg, con ese humano conectado con la matrix, con la máquina. 

Si existe la reencarnación, espero no nacer en una mujer-madre, prefiero disolverme en la nada.

Un cuento aburrido

Esta era una vez una tarde amarilla del primer lunes de un año nuevo, las calles solitarias brillaban con el mismo sol que salía cada día desde hace millones de años, una y otra vez, el mismo rotar, el mismo trasladar de la tierra. 

Pedro iba a su trabajo, donde ya llevaba más de veinte años, con corbata, zapatos incómodos, sudando entre la gentuza del elevador. Llegó a su oficina plagada de papeles sin firmar, de documentos sin resolver y se bebió la primera taza de ocho que se bebería durante el día para no quedarse dormido ante la fatiga que le provocaba la vida. 

¿Ilusiones?, ninguna, la misma gente que venía a reclamar prórrogas de pagos vencidos, el mismo discurso que no llevaba a ningún lado. 

Se llegó la noche, sale del trabajo y llega a Walmart por unas bolonias para el sandwich de mañana, hace una fila larguísima y nadie lo deja pasar. Tut, tut, tut, tut, tut, el infernal tut de las cajas, sube a su auto y el lento tráfico de la avenida principal le provoca un ataque de ansiedad.

Pedro llega a su casa afligido y cansado, se prepara su lonche aburrido: unas jícamas con tajín para estar en forma. Luego toma un baño a jicarazos porque no ha pagado el gas, después  coloca su oreja sobre la almohada, duerme y el pobre no sueña nada. 

Al siguiente día muere, no hay lección.

Manifiesto de la mala madre/

SEREMOS MADRES QUE LO DESEAN O NO LO SEREMOS: Somos libres, ninguna convención puede obligarnos a derramar nuestras entrañas en extraños seres no deseados. Si un día somos madres, que nuestra sangre y placenta vertida sobre las flores dé lugar a nuevos corazones, si es que nuestro vientre vibra con vida nuevas, que así sea.

SEREMOS MALAS MADRES: No somos para lxs otrxs, la naturaleza nos dio un vientre, pero también la palabra, para crear mundos nuevos, y también nos dio pies, para abrir senderos y establecer puentes entre planetas y en ellos, lanzarnos a abismos que contemplen el deseo más profundo del corazón.

SEREMOS ABUELAS LIBRES: Si somos abuelas, no es nuestra obligación cuidar del nieto, a esa edad tenemos la sabiduría y la libertad económica suficiente para recorrer el mundo. Queremos danzar, volar, andar la vida. 



POEMA NAHUAL

Ella es fuego contenido en agua de rosas,
cabellera de vieja bruja sabia,
en sus blancas hebras finas 
hay un siglo de aquelarres.

Gritos de dolor se cuelan en los ecos
de su dulce y fina voz,
ayeres de rebelión en ruidosos cadalsos,
cenizas injustas de verdes hogueras.

Animala del corazón,
caldero de palabras que sostienen,
caldero de palabras que liberan,
vamos juntas, reivindicando 
la injusticia de otras brujas.

Es mi amiga, 
se le revienta el corazón 
de tanta vida,
se le revienta la entraña
de empatía.

Vamos juntas, vamos juntas. 

AMULETO:

El silencio, el olvido, la oscuridad del no lugar donde jamás me encontrarán.
No estoy triste, sé que el mundo se está moviendo, sé que mis hermanas lo están
quemando todo por mí, sé que hay incendios de rabia ante mi desaparición, y
tendederos que anuncian, que previenen, que dan patadas al privilegio en el que 
se han sostenido.

No estoy sola, sé que todas ustedes me piensan, me escriben poemas, hacen performance,
derriban puertas, lanzan bombas de gas, son valientes, y lo celebro desde un espacio que 
significo como un portal para que ustedes vivan libres y sin violencia.

CARTA A UNA BRUJA QUE NO SABE QUE ES BRUJA

Querida hermana:

De entre todas las desgracias que nos han acontecido, la quema de nuestras abuelas nos heredó el incendio que somos, nos inspiró a lanzar el grito rebelde que sabe decir no. 

Nos educaron para creer que la naturaleza de nuestros vientres nos limitaba, nos instruyeron para hacer crecer las orquídeas, ser amas de la cocina, pero no se daban cuenta que esos fueron nuestros calderos generacionales, donde colocábamos la rabia, el grito no dado, el dolor de todas las entrañas obligadas a parir. No se dieron cuenta que en esa educación en la que nos privaban de lo público, aprendimos en cofradía a ser más brujas, a ser amigas de la luna, a hacer brebajes que nos dieron pistas para entender el cosmos.

Y henos aquí, nietas de las brujas que quemaron, brujas que no han podido quemar, incendiando mundos, creando hermandades que van más allá del tiempo.

No querían brujas, pero nos hicieron brujas, ahora esperen la revuelta.

marzo 31, 2022

Semblanza

Su nombre era Miriam, le decían Ranita por Anna Frank, y sus ojos de sapito. De niña se dedicaba a ser paseada en una caja de cartón por su padre, ¡era una aventura!, y le pagaban por ello, 5 pesos cada domingo, ese sueldo se llamaba: “dar domingo” y era gratis, el trabajo era ser feliz y dejarse apapachar. Fue creciendo y se dedicó a ser una hadita profesional, a defender el bosque y regañar a la gente que tiraba basura, a contemplar el cielo desde el techo de su casa y mientras comía golosinas, teorizar sobre el cosmos, los secretos de la luna, los viajes en el tiempo.

También se dedicó a cantar canciones inventadas, una de ellas decía esto: “nosotros sabemos quién lo prometió, larara larara, larararara, si las miradas están risas, nosotros vayamos a saber, quién lo prometió, quién lo prometió, tan tan”. No tenía sentido, pero significaba que era sencillo dar con alguien que mentía si se reía.

Las cajitas

Las cajitas son receptáculos de sueños, ellas guardan las joyas de las reinas, los anillos de la ilusión, las cartas del destino, secretos apenas concebibles en ninguna novela, en ningún poema. En las cajitas encuentras una flor con la que se inició una historia de amor, un escapulario en el que se depositó una fe, unos pendientes de princesa, una foto amarilla y vieja.

Si el mundo humano desaparece, quisiera que nos esforzáramos por hacer un museo de cajitas, para que los aliens contemplen de cerca nuestros sueños, para que entiendan que antes de acabarnos a nosotros mismos, sabíamos de la belleza y éramos buenos.

Quisiera entrar a las casas de todas las abuelitas antiguas y revisar sus cajitas de sueños, ser una antropóloga de cajitas, escribir poemas de cada objetito y ser la guardiana de las historias de cajita, obviamente eso incluye entrevista con la abuelita. ¡Sería el trabajo perfecto!

Hora extra

Llega la noche, la hora donde se contienen todas las horas del tiempo.

Entro en un vórtice y grito con euforia, me doy un baño de lodo, hago patitos en una subida, ruedo por el jardín, me sumerjo al mar y desaparezco un momento, saludo a los peces y a las estrellitas, emerjo y respiro, recuerdo que estoy viva y quizá sea esta la única vez que viviré, por ello voy y le robo un beso a un árbol. Después, voy a un bar del viejo oeste de 1800, le busco pleito a un cowboy que se cree el mejor pistolero, le gano una apuesta de cartas y lo echo del pueblo haciendo justicia por mi propia mano al convencerlo de aceptar una comunidad de flores que debe cuidar en otros oestes.

Me cuelo en una carrera de 100 metros planos y aparezco antes del que hubiera sido el primer lugar, le gano, recibo la medalla y se la doy al segundo lugar.

Escucho tomorrow never knows de the Beatles 5 veces, duermo una siesta de 3 minutos y se acaba la hora.

marzo 05, 2022

Sol y su sombra, las narangas

Sol y su sombra, la niña de la libertad encerrada en una tumba. No hay bruja suficiente en este cuarto, el gato está en su sofá contemplando, las herencias de las chamanas que me golpean la cabeza para regañarme. Las naranjas aparecen exprimidas, ¿por qué no se dice: "narangas"?, se escucharía más amarillo. 

  

febrero 27, 2022

Niña migrante

Van y vienen,
se cansan, meditan,
no tienen a dónde ir,
se desvanecen con los piecitos rotos,
fallecen ante la espera de nada,
no hay horizonte por alcanzar.

En el centro de la plaza 
hay una ventana sucia,
ellas asoman adentro,
no hay lecho donde soñar,
ellas asoman afuera,
no hay patio donde jugar.

En la tierra que era nuestra
ahora solo hay edificios 
y un tiempo ajeno 
a la lluvia y al viento.

Ave encendida,
no soporta la jaula de esta vida,
¿cuántas historias son las que han callado,
aquellas niñas que hemos olvidado?

Y hay quien jamás se rinde,
va a su paso,
carita sucia,
de cara a la muerte,
recorriendo esquinas,
frente a los semáforos, .
 
Hay otras que con su barro y fatiga
le sonríen al camino
sacudiéndose el polvo
y esperando su destino.

¡No hay lenguaje más que la poesía!
para esas sombras que no descansan,
seguro las has visto en las veredas,
buscando con rabia la esperanza.

¡En memoria de todas las peregrinas que se han quedado en el camino!

febrero 25, 2022

A ti, Padre, por siempre (poesía fúnebre)

Querido padre, 

Hace 21 años de tu ausencia, y el consuelo jamás llegó, habría querido tener más sabiduría para abrazarte desde que nací, pero no, te fuiste a las estrellas como un ave encendida que no soporta la jaula de este mundo transitorio y absurdo, tejiste puentes etéreos y gráciles de la tierra a aquel remanso de paz en soledad, donde te encuentras extasiado sintiendo la música, ¡mi melómano favorito! y sembraste un hilo fino por donde yo sí puedo cruzar. 

A veces, en mis sueños, te visito, no te hablo ni te molesto de esa eterna contemplación en que mueres feliz, solo te observo, cruzo mis brazos y veo tu alma palpitar en comunión con los cantos de los ángeles, y sonrío, después regreso en calma y con consuelo a este mundo terrenal, para sentir que sí hay esperanza, que las flores y la luna siguen siendo la pantalla cósmica por la cual vale la pena respirar y entonces agradezco ser tu hija, que tus raíces de roble viejo sean mis pies, y continuar con esta vida terriblemente hermosa. 

Últimas palabras

¡Gracias, mundo resquebrajado y ruin!

Me tocó nacer,
me tocó vivir,
experimentar, crear,
ser diosa de mis mundos de palabras.

Conocí el amor, la añoranza,
la profunda melancolía y la rebelión a ultranza.

Ya se viene el fin,
solo tengo un corazón rebosante que agradece,
incluso, la desgracia.

febrero 24, 2022

Carta a mi dueño

Cuernavaca, Morelos, a 24 de febrero de 2022.


Miriam Ibarra

Directora y dueña de todos los objetos de esta casa

P r e s e n t e.


Me dirijo amablemente a usted para presentar una queja. Mi nombre es chancla, y ya de por sí este mote escandaloso y poco elegante poco me complace, para además pertenecer al subgénero nauseabundo y repulsivo de los crocs; no obstante, acepto con estoicismo mi condición de cosa fea, pero me rehúso a ser sucia y olvidada.

Ya han pasado varios meses desde que me usó, yo tenía la promesa de ser útil y dignificar mi vida con el trabajo; empero estoy recluida bajo las rejas del claustro del clóset y no me he movido desde el verano pasado, aunado a ello, la última vez que trabajé, usted torpemente me abalanzó sobre las heces fecales de sus perros, por lo que me siento deshonrada e indigna.

Sepa que estoy arrugándome y consumiéndome en esta lóbrega soledad, mi hueso sacro y la ciática han comenzado a molestar. No soporto ver cómo las pantuflas de conejo sí son paseadas por el patio, por la terraza, mientras vivo esclavizada al frío callejón de este armario.

Me despido buscando un poco de consuelo aunque sea en una ida al mercado. Espero que mi petición sea atendida.


A T E N T A M E N T E 


Una chancla croc repulsiva y olvidada


C.c.p. - Archivo.

Soneto al punto más oscuro de la noche

¿Habrá momento en que la luna cante?,
¿cuántas historias son las que han callado,
aquellos seres sabios y olvidados?
¿es necesario que la lluvia pare?

¿Es la nostalgia a veces moribunda?
¿hoy las estrellas tienen esperanza
de un sol que en la mañana ríe y danza?
¿es la alegría a veces taciturna?

¿Es la poesía dulce como un niño?
¿va destruyendo y crea nuevos mundos?
¿es una diosa que nos lanza un guiño?

¿Por qué los hombres juegan a matarse?
¿es que las balas destruyen sus entrañas?
¿es que este mundo desea transformarse?


YO SOY LA RAE

Mo-rreir- (infinitivo): el acto de desaparecer en la cúspide de la gloria de la vida.


Mu-riendo-  Gerundio, es el acto de retirarse a tiempo, el momento en que un ser se sabe glorioso y ha llegado a la fortuna de la vida, y se retira en un júbilo y jolgorio que no requiere de nada más, todo lo logró, todo lo alcanzó. Por eso ahora puede mo-reír en paz.

El crepúsculo de las diosas

Soy la última de las diosas, una raza de gigantes que fue involucionando a mariposa, creo que algunos le llamarán involución, yo le llamo evolución, cansada de ser eterna, espero con ansia convertirme en oruga y experimentar al ser más ínfimo de esta tierra, para desaparecer para siempre.

No hay mayor libertad que la nada, no hay mayor respiro que el último, no hay mayor alegría que el último llanto.

Desde la luna en mi silla de playa

Contemplo extasiada el planeta azul, va a otro ritmo, uno que nunca viví por creerle a los horarios de locura de sistemas insensatos que motorizaban la tierra. Hoy estoy aquí, en el retiro absoluto de conciencia y veo perfectamente el pistilo de las flores, los vientos lentísimos de los desiertos que conectan con el inicio de los tiempos, el oro resplandeciente de trigos que se mecen en otoño, la contemplación de un viejo sabio eremita que lo entendió todo y guardó silencio.

Escucho las leyendas, los mitos y veo la palabra concentrada entre fuegos sigilosos que aparecen y desaparecen en rondas de tribus olvidadas. Veo aves en bandada que surcan los cielos en una algarabía que canta, van a su ritmo: libre, frágil, despreocupado. Veo la selva y sus historias aconteciendo, veo una asombrosa comunidad de simios riendo, veo un lince que está por extinguirse y con sus ojos de flama mira hacia el cielo, como despidiéndose. 

Entonces, cierro mi silla de playa, entro al tobogán interminable de mis sueños y amanece otra vez. 


Etopeya de la tierra (bff)

La tierra es mi mejor amiga. 

Es una diva y vieja sabia que ha transitado desiertos, valles y montañas dejando rastro de su huella siempre florecida.  

La tierra es mi mejor amiga, bailarina de ballet que gira sobre su propio eje todo el año, y entre sus gracias, danza un vals alrededor del sol. En esa danza se viste de gala con su vestido oscuro como el fondo del mar y olanes de sal y arena que suenan al pasar. 

La tierra es una dama que bebe el té con su vecina, la luna, y charlan de albas de siglos ya polvosos, con su memoria de estrellas, recuerdan colores jamás nombrados y vistos solo un instante, hacen memoria de esos primeros olores de la civilización, cuando la sombra negra de la bipartición del átomo se tragó los futuros posibles. 

Entonces se entristece, se acuerda que es la tierra y siempre siempre florecerá.


febrero 23, 2022

N1. Desarmándome

Una vieja nostalgia me carcome,
aparezco en el infierno,
me resisto al abandono,
hoy no hay pena que no asome.

No hay lenguaje más que la poesía,
mi boca fue arrancada por su beso,
no me expía ningún avemaría 
esta alma taciturna en rezo.

Notas tristes laceran mi sustancia,
no encuentro su gravedad de voz,
el mundo me parece una galaxia,
no encuentro su grito y es atroz.

Quisiera ser un alma en pena,
para alcanzar a vislumbrar sus pasos,
aparecer cuando la luna llena,
llene de luz y me devuelva sus abrazos.

Hablo a la nada cuando le recuerdo,
ni luz ni sol, tan solo fue una sombra,
que apareció al fondo de mis sueños,
en dolorosa despedida diurna.

enero 26, 2022

Las palabras

Las palabras
son las hijas del viento.

Fragmentos imaginarios de todos los ayeres,
conmovida necesidad que brota de un profundo eco,
que nos significa,
y nos toma por asalto
sin preguntar.

Emigrante,
de boca en boca,
se desdobla,
es prohibida,
revienta,
se transforma,
calla por siglos
grita.

¿De dónde ha venido?
¿A dónde irá cuando se haya ido?

!Patria de muchos!,
!exilio de tantos!,
le ha dado voz a nuestras glorias,
justicia a nuestros cadalsos.

Susurro que descifra el enigma,
rastro de humo que se ha vuelto fuego,
en cada tribu,
en cada pueblo.

Desbocadas o aletargadas,
han sido la rueca que teje lo que teje.

Nombrar lo innombrable,
darle peso a nuestras invenciones,
voltear a ver la luna y creer que es de fuego,
porque mis ojos incendiados creen que es de fuego.

Las palabras 
son las hijas del viento.

diciembre 21, 2021

Con frío (en honor a Sol-Ho) y a ese viaje intergaláctico desde el que nos sigue inspirando

Náufraga de la tierra,
despierta a otros equinoccios,
mujer del reloj de rotas manecillas,
¿sabrá quién fue?,
¿la certeza que nos dio?

Hombros,
gitanerías
en pies siempre descalzos,
ya no hay hombros,
pero queda el decibel de su voz
de filósofa maga
que sabía jugar,
que entendía
de ese
          deber
                  profundo
                                de jugar,
a jugar, jugar a jugar a jugar.


A veces hay tristeza
y dejo caer la quijada,
cierro un poco los ojos,
frunzo el ceño y
camino sin escuchar
ni ver nada,
camino soñando otros mundos,
camino flotando
y en dimensión gelatinosa
me la encuentro
con un abrazo de la frialdad
previa al Big Bang.

Ella tiene frío que va más allá del cuerpo,
más allá del cuerpo ella tiene frío;
en capas de epidermis desaparece,
exhala y vuelve a aparecer.

Se da cuenta que pudo
haber muerto con ropa,
sin revelar la sustancia desnuda,
sin abrir los ojos jamás,

p-e-r-o     
n-o,

se fue ligera
como una llama que se apaga
como una ola que eclosiona
y arrasa con el altar
en una última danza.

diciembre 11, 2021

La radio y su frufrú

La calle atronadora, dedos sangrantes, de la Colina era Candy, dulces skittles que reniegan de sus colores, piano ardiente, no sucumbir a la tragedia, puntillizo es el tiempo y la efigie se lanza al acantilado, la panza reboza feliz, de una estela del sur, invoca la emoción, duerme la naranja, amarillea el domingo, pirámide de Egipto, que transita la navidad doliente, un rayo de justicia al rojo amanecer de luna vieja. Soy de sangre, escurriente, la radio y su frufú, suculenta melodía. Algo nos aplasta con sus gotas de mar de la fosa de las Marianas de la sombra más sombra de la vida de ultraoscuridad. 
No hay urgencia, nacho sin barreras de quererte, el instante que se desbarata en sustancias delirantes y azules bomboneras.

Sombra de la loca

Hemos llegado, no sé en qué momento se le ocurrió decir que sí, hasta ahora lo había bloqueado, y de algún modo podíamos dormir. Esto es surreal, no es adrenalina bonita, ¡me va a dar!, estamos al punto del desmayo, necesitamos una Coca-Cola, ¡ahh!

Nos han llamado, arnés puesto, la entraña en la garganta, ella se siente feliz, yo no, vamos hacia la avioneta, hemos firmado riesgo de muerte, 3,2,1, ¡ahhh!, segundos eternos, la cámara grabando, va cantando, ¡está loca!, ¡uf!, el paracaídas sí abrió, ¡la odio un poco!

Vamos aterrizando, hemos caído estrepitosamente.

¡Miriam está loca!, insisto, ¡está loca!

Ojalá pudiera ponerme en huelga cuando suceden estas cosas.

¡A veces no la soporto!

¿En dónde está todo lo sido?

Hay un árbol gigantesco y milenario en una isla cósmica abrazada por el plasma originario que proviene de la primera explosión. Ese árbol tiene vientre, en él se guardan los secretos más profundos del tiempo, sus fórmulas para viajar al pasado, al futuro, los vórtices, las fallas en la línea temporal, aquella noche fría en que Sócrates fue condenado, los tétricos sonidos de la hoguera, del cadalso, de la guillotina, el grito de júbilo del triunfo revolucionario, la profunda melancolía del día lluvioso de la post crucifixión, cuando la fiesta de los curiosos se disolvió




Poesía post-apocalíptica

¿Quiénes somos?,
¿quiénes fuimos?

En todos lados,
miseria que me alcanza,
estirpe de bárbaros sin nombre,
¿por qué pisamos esa flor
y cubrimos la tierra con ese
líquido nauseabundo creador de muerte y caos?

Aquel remedo de hombre se arrastra
por un pedazo de pan acedo,
anquilosado,
mirada perdida,
no recuerda que sus manos pueden arar la tierra,
que sus pies pueden trasladarse y viajar,
sin necesidad de Walmart, aviones,
autos, combustibles.

homo Walmart,
homo pretroleus
homo facebook

Ojalá despertaras y quemaras
ese falso mundo erigido
y entender que somos tierra,
igual que aquel zenzontle,
igual que aquella estrella.

Tú en el todo,
tú eres todo.

Bardo

Un frío seco recorre mis contornos, ¡espera!, no tengo contornos, soy una masa amorfa y danzante de agua que brilla, plasma fluorescente que viaja a velocidades que no entiendo.

¿Por qué pienso?, ¿dónde se depositan estas palabras y esta voz que resuena en el agua que soy?

No puedo estar completamente muerto si en mi pensamiento todavía resuena la palabra pensamiento.

Soy de agua, caigo en un vórtice de plasma, ¿qué es esto?, ¿por qué me sumerjo en este óvalo cálido?
Nazco.

Dentro del vientre

Ella estaba ahí, en posición fetal, avanzó el tiempo y dejó de ser feto, comenzó a abrir los ojos de un modo exorbitante, a tratar de comprender todo aquello que era nuevo.

Entre líquidos cálidos y piel blanda se encontraba, en un silencio profundo y cósmico se acurrucaba.

Comenzó a pensar y aún con ojos desorbitados y toda la adrenalina de sentir, creía firmemente que ese vientre oscuro y tibio era el paraíso.

Avanzó la vida, se sentía incómoda, algo le decía que ya no estaba bien estar ahí. A lo lejos escuchaba ruiditos urgentes, escándalos que no iban con la ligera y apacible vida de hamaca que había planeado.

De súbito, sintió que un esfuerzo del universo en el que estaba la expulsaba con violencia de ese entorno paradisíaco. 

Vio la luz.

Emergió en una explosión de sangre y placenta para abrir los ojos aún más.

Ahora su paraíso era otro, era un olor, el olor de mamá.


(QUÉ CURSI SOY)

 

diciembre 04, 2021

¿Cuál es el último sentir antes de la extinción?

Decía Nietzsche que no había sentimiento más noble que irte de este mundo en el momento más glorioso, frente en alto, cuando exudaras vida en cada poro.

Enfrentarse a la autoaniquilación debe sentirse frío, como una oleada de adrenalina inyectada directo al corazón, quizá un momento de frenesí orgiástico, porque como decía Camus, ese es el único problema verdaderamente filosófico: decidir o no el día y la hora.

Si es el sí, un grito sordo que lanzado al vacío nadie escucha, un último llanto de soledad doliente, un abrazo absoluto de valentía ardiente, caer en el instante, incendio palpitante, el después, el presente, el antes.

Si es el no, decía Camus, de cualquier modo, todos estamos condenados a muerte.

En algún lugar del mundo, se escucha el crack, el bang, el gasp.

Y el universo está más solo esta noche.

A una pasajera

La calle ruidosa troqueleaba de frío, 
larga, minuciosa, grandes piernas, 
dolía su majestuosidad luctuosa,
una mujer pasaba, de una cintura fastuosa.

Balanceábase en la fiesta y la gloria, 
mirada al viento que desnudaba, 
pálida la danza solitaria,
quintaesencia del placer que anidaba.

En un instante pasó la noche,
belleza efímera que no quiero perder,
no quiero no verte hoy, no quiero perder la fe.

ya es tarde, el jamás ha penetrado el tiempo,
ignoro a dónde fuiste, tú no sabes a dónde vas,
¡Oh tú, amada mía, oh tú, que te esfumáis!

¿Por qué hay algo en vez de nada?

La segunda ley de la termodinámica sostiene que todos los procesos que ocurren en el universo se realizan de manera que siempre aumenta el desorden. 

El silencio se niega a sí mismo, la calma se autoaniquila, la nada se trastoca, y allá, cada cientos de siglos, el universo exhala y hay un segundo de silencio, calma y nada.