enero 18, 2014

Palabras al viento

DIFUMINAR

Van desapareciendo poco a poco imperios, destinos,
¿en dónde están las sombras de todos los muertos?,
hoy no existe nada de hace veinte siglos,
ni mañana del nuestro.

CAÍDA

Arrastrando el paso hacia el abismo,
arrastrando una bolsa de sueños perdidos,
sin saber a dónde voy ni de de dónde vengo;
las flores caen, el árbol cae,
cae Roma, cae Grecia,
las estrellas caen,
el sol cae,
¿por qué no he de caer yo?

TEMPESTAD

El infierno bajo vuestros pies,
sueños tormentosos de lo que nunca fue,
reflexiones sobre un tiempo difuminado en cotidianidades baratas,
¿es eso la vida?,
despertar,
ponerse los zapatos,
beber la dosis diaria de café.

El infierno bajo vuestros pies,
una vida sin tiempo,
un tiempo sin vida.

INFANCIA

Una pelotita que alegre viaja y brinca por encima del arcoiris,
pastel de flores,
catarinas acariciando mi cabello,
burbujas adornando el cielo.

Es verano,
mi padre riega la tarde
y una lluvia de ensueño
cae sobre Violeta y mis recuerdos.

DESPIERTA

El café penetra violento en mi olfato,
la lluvia moja los confines de mi piel,
el sol incendia mis entrañas,
la tarde me cobija en un abrazo perpetuo,
el canto del cenzontle viaja por un tímpano que no opone resistencia,
la luna me baña de amarillo sin que se lo pida,
el grillo me descifra el universo en un chirrido,
la sal de las olas saborea mis noches,
y el alba me canta: "!despierta!".

CASUALIDAD

Ser dios por un momento,
aparece y desaparece,
un holograma que fue y luego no,
el gran juego de ajedrez
que una mano ciega guía.

En realidad nadie es libre,
nadie decide,
el gran accidente es una aguja
que va tejiendo y destejiendo historias,
 un azar que a veces tiene la bondad de regalar un sentido.

ORGÁNICO

Nada,
luego el boom,
la vida siempre fue musical,
no fue nadie,
fue la música,
que cansada y contenida de no danzar,
explotó de puro ritmo
y se filtró en las notas del silencio.

El único propósito de la vida es bailar,
los planetas lo  hacen en torno al sol,
la  luna gira en un delicado vals todas las noches,
el mar revienta en una danza tribal
que nos recuerda que en esta vida...
hay que bailar.

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