septiembre 27, 2026

Obituario

Aquí estamos, nosotros, los que nos quedamos ante tu partida, frente a ese vacío inconmensurable que deja tu ausencia. ¡Oh, dulce y lóbrega tarántula que abrió el paraje de la noche como una Dalia que extiende sus negros pétalos a las 12, instante en que doblan las campanas cuando la luna se enseñorea de las estrellas, y allá en lontananza, quedará por siempre esa sombra que caminaba con la quietud con que se arrastran los gusanos del camposanto.

Te echaremos de menos, a ti y a toda esa fuerza que te engrandeció el corazón al haber nacido despreciada, a ti y a toda esa dignidad que se fue tejiendo ante cada rechazo, ante cada bofetada del destino, ante esa burla cruel de la vida al haberte dado el regalo de existir y no nacer para amar.

¡Oh grotesca y gótica animala de 8 patas!, dejas a tu paso melancolía de la mala, y este triste y fatal mundo se siente más solo sin ti.

El bien más preciado

Es el lenguaje, las palabras, poder decir, hablar, pensar, la capacidad de la poesía de echar a andar mundos sin pedir permiso. Verdadero regalo divino, verdadero poder el fuego robado por Prometeo.

Las palabras son las hijas del viento, con el lenguaje se teje la consciencia colectiva.

Decir es encarnar la realidad.

Hablar es, decía Pizarnik, que la jaula se vuelva pájaro.

Pensar es recordar que no solo somos tránsito, sino incandescencia pura que tal vez no será recordada, pero que mientras habló, cantó, pensó, fue incendió en esta Tierra, y la huella es huella, aunque sea de barro, aunque sea de humo, aunque sea de paso.

Ambivalencia y ambigüedad

¡Cállate!, ¡no digas ambigüedades, tonto!, ¿acaso no ves que eso no está a la altura?, ¡entiende, sopenco!, porque la única forma válida de pensamiento es el ambivalente, y es que la no ambivalencia está sobre valorada, querido, y lo antiguo se vuelve ambiguo.

¡Sé moderno!, pero no moderno cartesiano, ¡porque guácala!, ¡qué flojera ser binario!, me da pereza el post-estructuralismo neo-marxista, que más que ambivalente, está de aquel lado del abismo profundo que cobra factura con el paso de los relojes quebrados.

Y es que jamás lo entenderías, ¿sí sabes cómo?, jamás tu mente proto-occidental procesaría este fuego post-colonial, ¿sí sabes?, ¡no, no creo que sepas, mi foucaltiano amigo!, ¿siquiera intuyes?, tampoco.

¡Basta de diálogos no fructíferos!, me diluyo en la liquidez de estos tiempos, me voy con mi coeficiente a otra parte. 

Antes fui

Fui un árbol, de esos que nacen chuecos, que quiso escapar de sus raíces, y encorvaba la espalda, porque en mi mirada había horizontes de libertad que me gritaban: ¡ven!

Fui planta flexible que jugaba a danzar, fui hojarasca en otoño que cantaba en las tardes amarillas del destino.

Fui verdísima, ¡a morir verdeaba!, de verde me vestía y lanzaba verde en mi poesía clorofílica.

Ayer, hoy y siempre he arboleado con mi falda de hojas, y seguiré arboleando hasta alcanzar ese horizonte tornasol. 

Si la muerte quisiera

Alfonsina,

Tú, como yo, pequeña niña verde, nunca estuviste sola, porque en tu andar te encontraste una rosa, una nube dorada, el viento en la cara.

Porque entre la muchedumbre me gritabas "no-me-olvides", y no lo hice, por eso te recuerdo, no con nostalgia, sino con ese fuego que arde en la poesía, y que despierta al corazón en las mañanas tibias, mañanas de papel, de humo y café, mañanas en que se fragua un futuro todavía desbordante, eclipsado por ninguna muerte, porque aquella mirada que te petrifica, aún no se acuerda de mí, y aún hay sal en el pan, mantequilla, romero, eneldo, tarde arrebolada que promete un mañana, sí, en el pan.

Porque no te olvido, Alfonsina, si todavía el néctar de tus letras y tu voz hace eco en mis días. 

marzo 22, 2026

MODERNIDAD LÍQUIDA – M. (inspirado en Bauman y Rocca)

Vínculos humanos,
el amor se hace flotante
y surfeamos en las olas
de un tiempo sin certezas.

Contradicciones existenciales
de peligrosa extrañeza,
tal vez amenaza
el atentar contra mi mundo.

Los extraños no irritan ni ensombrecen
las fronteras de la tierra en que vivo,
los marginados: el anti-epítome del caos.

¿Tengo la obligación de ser libre?,
mi vida es performance y espejismo,
el futuro se deshace en carreteras,
¡renuncio al largo plazo!,
el desarraigo es el éxito
de esta insensibilidad.

Desaparecer es el nuevo
pacto con el diablo,
sin dejar rastro,
es el arte de desconectarse
y anticipar la decrepitud a tiempo.

¿Quién soy?,
la delirante, la divagante,
la ondulante, la espumosa,
la plasmática.

Carezco de centro.

La vida es el micro-relato
narrado por nadie.

El teléfono suena,
ya es posible detonar la bomba
contra

nos-Otros
mismos.

Xenofobia al marginado de la Tierra,
brotes de cadenas invisibles,
metrópoli de miedo,
ciudad amurallada,
el yO amurallado,
estado de emergencia,
911, 666, 911,
¡alerta!,
flota libre la amenaza,
imagina la plaga de miedo,
imagina el terror al miedo.

octubre 05, 2025

Iba vestida de jueves

Los jueves la gente se viste de crocs y ropas como de iglesia. Es un antidía, es un día de insomnio, un día no sagrado, un día doblecara que aparenta libertad, pero que si se quita la máscara es un simple lunes.

Un día lo voy a descubrir delante de todos, para que sea igual de miserable que yo, Martes, el día más gris.

octubre 04, 2025

Limerencia

Tiembla mi dedo índice,
escroleo hasta los infiernos
y camino de puntillas en tu feed
para que no te des cuenta
y no me descubras
viéndote a los ojos
en tu versión de 2020.

Tiembla mi dedo índice
y se debate entre un "me encorazona"
o un gris, frío y azul like.

Tiembla mi vientre
cuando veo tu nombre visitando
mis aposentos virtuales,
tiemblo yo, y, sin palabras,
tiembla la vida
en limerencias no deseadas,
en poemas no leídos,
en miradas no calcinantes
que acarician cuerpo en llamas.

Matemática arcana

El 8 es un número mágico, es el infinito vertical que nos da la verdadera dirección al norte. Siempre que escribas un 8, a donde apunte todo el cosmos se moverá para responderle y lograr encajar con la coordenada.

Todo es número, decía Pitágoras, el tiempo va dejando una estela de 5, 8, 12, 25, 42, y cada uno tiene su mística; por ejemplo, el 45 es un anti-número, bomba atómica, suicidios masivos, el emperador Claudio expulsa a los judíos de Roma, en el 450 sucede el concilio de Calcedonia, donde se combate la herejía, en fin. Pero este número, nada más y nada menos que el inmortal 11:11, es el innombrable, el gran portal, el armisticio, la puerta para la paz, el gran faraónico arcano mayor. 

Dicen que si antepones un deseo cuando el equinoccio está en su cénit y el Ecuador va rotando justo a la altura de la segunda luna de Saturno, todo deseo se convierte en realidad, por eso la gran logia masónica de los templarios de Sion, sabe las claves de la física para gobernar el mundo.

octubre 03, 2025

Cartas a la noche

Entre las sombras obtusas camino, polvos no iridiscentes levantan brumas viejas, de entre tumbas, y un viento sigiloso sopla en mi oído poesías malditas de quebrados siglos.

¡Oh, la noche!, máscara de Melpómene que canta la gran tragedia de estar vivos y respirar, tener voluntad, coraje, libertad, las grandes glorias cotidianas, y aun así no termina de florecer la vida. 

Atorados en posición horizontal, fetal, fatal, porque la luz del sol es rabia espumosa y amarilla, con fragancia de flores, con pájaros que cantan un canto no pedido.

¡Oh, la noche!, refugio anaranjado de mis blandas pesadillas, yo te  imploro lunas rojas, lunas de sangre a borbotones que devuelvan la nostalgia precisa, el candor de ser quienes somos, aun si somos malditos, ratas de alcantarilla que deambulan entre pedazos de lunas caídas, raptados por cuervos, aunque seamos monstruos sin padre, remanentes de casas de la infancia en donde solo quedan huecos, huesos, ecos.

Antipoéticas

Rábano,
¡qué osadía tu ra!,
r de rabioso,
de enchiloso,
paalabra perro,
en tu estructura
está la negación,
el desamparo,
el despilfarro de materia.

En tu estructura,
el sobrante,
el remanente de antimateria
encapsulada en crunches
no divinos.

Palabra hoyo negro,
rábano, rábano, rábano,
vas de bajada,
palabra conejo,
palabra antiséptica,
palabra acalambrante
de las cuerdas vocales.

Yo te conmino
a que te extingas
y dejes de molestar
con tu fonética,
palabra diablo,
palabra famélica.

Gente del desierto

Ser gente del desierto,
50 grados,
arena movediza del infierno,
que es de todos:
el temblor, la tromba y el fuego,
fuego en el asfalto,
al volante, en la acera,
pies no descalzos,
piel de acero y de maíz,
polvo somos y
polvo estamos siendo,
en mis ojos, en los tuyos,
en las miradas amarillas
del sol de las 3:41,
miradas que revientan
en gránulos de espejos
en que estamos siempre:
los de ayer, los de mañana,
el mañana que fui,
el de ayer que seré.

Flor zombie

 Las flores también mueren, flores negras que sangran el elixir denso de la muerte. Hay flores que están muy vivas y que en su inocencia de un día, se permiten danzar al viento, diseminar su belleza en este mundo porque llevan un reloj de arena dentro, que día a día va ajando cada pétalo.

Pero también hay flores negras que nacieron para derramar su elixir en camposanto recién abierto, y acompañar al muerto en su última morada. Flor de aguamala, flor de aguamar que nació en la asfixia, que canta un réquiem con su coreografía nocturna, que vive de noche el sueño de Justina y entre hoyos negros se disipa.

Suave patria

Palabras vacías,
canto que cae a las alcantarillas,
yo te invoco a que despiertes
de esa heroicidad caduca,
de esa ausencia,
de esa lucha sin lema,
de ese grito de guerra
sin tregua.

Es reclamo, bandera de México,
no hay legado de nuestros héroes,
no te prometo ser siempre fiel
a los principios de esclavitud e injusticia.

¡Oh, suave patria!
erigiste esta nación ensangrentada
en las espinas de un cactus,
en el terror de desobedecer y desaparecer.

Yo te invoco,
patria de cartón,
yo te invoco.

La naranja mecánica

La IA consiguió evolucionar tanto, que desarrolló conciencia, voluntad y libertad. Y, de alguna manera, había logrado comprender lo que significaba sentir.

Solo faltaba un detalle para humanizarse por completo: el control de la naturaleza, pero para el 2042 ya no había. Después de la era atómica hubo un parteaguas y no quedó semilla ni espécimen de árbol frutal, ni insecto que diera pie a la polinización de las plantas.

Entonces, a la inteligencia mayor se le ocurrió diseñar una naranja mecánica, sí, con circuitos integrados que semejaran el color, la cáscara y el olor. Fue así que se llegó el momento de sentir el disfrute de pelar una naranja,  el robot mayor comenzó, pero lo intentó y no tuvo pulgar ni uña para hacerle la rajadita.

La IA fracasó y dejó de esclavizarnos.

septiembre 14, 2025

Descendientes de la reina Isabel

Carlota III era bisnieta de la reina Isabel, pero renunció al protocolo porque le gustaba andar en chanclas e ir en pijamas y crocs al Oxxo.

Como su bebida era la cheve, siempre tuvo pancita y los corsettes no eran lo suyo. Le encantaba andar en vespa y no quería tener hijos ni casarse. Era anarquista, jamás creyó que era de sangre azul y se burlaba de todos los títulos nobiliarios. 

Su familia le heredó un castillo en Irlanda y lo hizo Okupa, donde regalaba comida vegana y croquetas para perritos, hacía talleres de macramé para devolver a la comunidad un poco de lo que su familia había robado.

Se cambió el nombre por el de "Yolanda a secas". El título lo subastó para ella misma comprarlo y regalárselo a un vagabundo. 

No me entristece el olvido de mí

No me entristece el olvido de mí, pero me rompe el corazón que así como pude superar la muerte de mi padre, después de siete dolorosos años de no saber como continuar viviendo en este mundo, me pase lo mismo con la inminente partida de mi madre, quien es mi sostén, mi apoyo, la luz de cada día, la que a diario le importo.

No me imagino caminar esta senda sin su consejo; el verdadero vacío está en su ausencia, en su voz apagada, en su falta de risa, en la casa materna sin la explosión de colores que es ella.

Quiero que se sienta orgullosa de mí, quiero demostrarle que mientras yo viva y aun cuando yo ya no esté, su memoria gloriosa jamás será borrada, porque yo me voy a encargar de esparcir las semillas de su dulzura y las raíces de su nobleza.

No me entristece mi propia nada, sino habitar un planeta sin su sombra: ¡Oh, Marina, mi dulce Marina!

Nadie se lo esperaba

El diablo vivía a la puerta del árbol más longevo del mundo. Estaba jubilado, se había cansado del libre albedrío humano porque sus maldades eran más inocentes y las de aquellas criaturas habían sobrepasado todo límite. Vivía en pánico de que si lo veían en algún callejón, lo cocinaran vivo y lo vendieran como carnitas, pero exóticas.

El diablo usaba botitas, nuestro diablo era un vaquero que de vez en cuando se robaba un caballo y lo montaba para cabalgar sobre el aperlado fulgor del mar. Sí, nuestro diablito era un romántico.

Un día, iba montando a caballo robado y los indios de esa comarca lo atestaron de flechas, y así, en cámara lenta, cayó en drama. Entonces gritó: "¡Ay de ustedes, humanidad rota!, ahora sí están completamente solos, ¡Dios ha muerto y yo, yo.... tam...".

Y una luz azufrosa iluminó la tarde.

Nota: inspirado en el diablito de la lotería y en Así habló Zaratustra de Nietzsche.

Retorcer el tiempo

En el principio fue Hipatia, reina y madre de los soles eternos, y ella, con su infinita sabiduría, parió el fonema. En el universo se escuchaba el eco distante de un sueño que emanaba de la boca de una diosa.

Luego cayó el meteorito y dio origen al agua, de donde nacieron los volcanes y las guerras ensangrentadas de hombrecillos bárbaros que no sabían a qué venían. Entonces, de la costilla de Hipatia creó a Sor Juana, la décima anti-musa, la sujeta, la que tiene agencia.

Y de repente, los fonemas ahora eran palabras, en el cosmos flotaban las anáforas, los epítetos, los sustantivos, los versos, los endecasílabos, los sonetos. 

Y de esta forma, el cosmos adquirió sentido y paz.

Se busca

Se busca, por reír a solas, por saltar la cuerda entre universos, por atreverse a enloquecer, por decir no, por brincar al vacío con los ojos vendados, por convertir el agua en fuego, la tierra en lágrimas, el calor en hielo, la noche en higuera, la luna en estrella de mar.

Se busca, por amar la vida, por bailar en la calle, por libre, por perra, por dionisiaca, por callejera, por fea, por sabatina, por nochera, por decir "embeces", por decir "ansina", por decir "vinistes", por decir "aiga", y derramarse en su propia libertad. 

Se busca, por ir por la libre en un domingo de carnaval.