marzo 26, 2011

La seriedad del mundo se desmiente a través de la danza y la risa.
Curioso que todos tengan una nariz, unos labios, una historia.

1963

Cada año de la historia es un baúl de recuerdos, un tatuaje del tiempo, una fotografía del cosmos... irrevocable.
Cada año de la historia es una enciclopedia que jamás podrá ser cambiada y que nos ofrece un álbum de sensaciones, de sentires, de emociones ... que nos eriza el alma.

marzo 20, 2011

Gusano infecto




A diario despido de tarde a los efímeros colores,
a diario río y lloro para no olvidar sentir,
a diario digo adiós a este mar de sabores,
a diario camino un poco queriendo olvidar morir.

Luz de luna eclipsada en los suburbios.
Danza enardecida al son de viento ahogado.
Carnaval que marcha en un rito callado.
Rayo de sol inadvertido en la metrópoli.

La muerte es morir,
morir de muerte,
de muerte morir,
morir es la muerte.

Es morir de pena cuando la vida duele,
duele en su pronto mutismo, duele en el breve tiempo;
duele en la mano que lentamente acaricia la despedida
y en el abismo de aquellos ojos que alguna vez fueron vida.

La vida es morir,
morir de vida,
de vida morir,
la vida es la muerte.

Gusanos eternos, decía un poeta,
gusanos trascendentes,
gusanos infectos,
eso es la muerte.

¿Qué colores pinta el cielo?
¿cuál el encabezado del periódico?
¿qué cantan las aves?
¿cuál es la fecha?,
¿qué gritan las montañas?
¿cuándo es la próxima ofensiva?
¿a qué suena el canto de la cigarra?
¿cuándo el inminente genocidio?
¿qué reza sublime la flor?
¿de qué estamos hechos?
¿cómo es el cómo?
¿cuándo el cuando?

¡Amada vida y amada muerte!
agua y sed,
niño y viejo,
sol y sombra,
gente y soledad,
danza y ensueño,
carcajada y llanto,
acorde y silencio.

¡Amada vida!
eres agua y niño y sol y gente
y danza y carcajada y acorde.

¡Amada muerte!
Eres sed y viejo y sombra y soledad
y ensueño y llanto y silencio.

¡Eros y tánatos!
la risa de un niño que jamás nació,
la chispa divina que nunca encendió,
albor de madrugada, 4: 22 am y el último aliento.

Aquél eterno amor de dos desconocidos
que chocan sus miradas perdiéndose entre ríos.

En los suburbios, luz de luna eclipsada.
Al son de ahogados vientos, danza enardecida.
En un rito de silencio, carnaval que marcha.
En la metrópoli, centella de sol inadvertida.

La muerte toma el té con la vida,
mientras charlan nimiedades,
la vida invita a bailar a la muerte
mientras azaroso, sobre la tierra
cae lento el tintineo de una moneda.

La sublime vida, la fina muerte;
La noble vida, la gélida muerte;
La tórrida vida, la burlona muerte;
La tropical vida, la distraída muerte;
La sorpresiva vida, la frugal muerte;
La constante vida, la eterna muerte;
La gloriosa vida, la doliente muerte;
La cálida vida, la altísima muerte.

De hedor glacial, de calor cruel,
de ruido silencioso, de eco blando.
esa es la muerte, esa es la vida
¡abrázalas siempre!

A diario es el ritual hacia ese eterno dormir.

Nota: inspirado en "Venenos para descansar" y "Morgue #1" de José Vicente Anaya. : )

marzo 16, 2011

HAIKÚ

JAMÁS

Cansada de no ser,
invisible del cosmos;
enigma del no.

TIEMPO

Pintado de abismos,
puntillizo;
Heráclito, negro cinismo.

ARENA

Pequeños diamantes,
destellos;
amarillo horizonte.

CACTUS

Gigante verde,
milenario;
del valle guardián.

AGUA

Capullitos de cristal,
enredadera de vida;
caricia musical.

DAVID

Alma de cuerdas,
antiguo;
frente serena.

INFANCIA

Azúcar y miel,
anhelos;
sueño de un carrusel.

CARCAJADA

Arte de sandía,
reventar;
estruendo de alegría.

marzo 13, 2011

En una sandía


¿Por qué leer?, ¿por qué es más válido leer que escuchar o ver o tocar o saborear u oler?; la vida ofrece muchas experiencias que podemos interpretar, ¿por qué letras que contienen un sonido contribuyen a la cultura universal?


Qué tal si saboreando descubro el sentido de la vida.

Y si escuchando me dejo seducir en un acorde y comprendo el por qué cósmico.

Y si acariciando siento, encuentro y se manifiesta a través de una epifanía el más grande éxtasis.

Y si bebiendo un aroma puedo despertar en este transitorio y fugaz camino que a veces nos aliena y nos ahoga, nos hiere y nos perturba y nos abandona y nos cala y nos cuestiona.


Qué tal si en el tacto la filosofía se revela erótica, y en una danza de fuego responde al tiempo: !siempreeeee!, o si en un ritual el rumor de un viento sereno se funde enamorado con el golpetear de la lluvia apagando el fuego, y de entre las cenizas y el tintineo, el olor a tierra mojada y a madera crujiente una copla se entona risueña dando una simple respuesta: !Juegaaaa!


Qué tal si todo aquello que nos es oculto, esos resquicios, esas esquinas, esos recovecos que no vemos, esos enigmas que en lo cotidiano nos absorven, ese misterio insondable de ser, ese silencio que merodea nuestra cabeza cuando estamos solos, ese existencialismo de madrugada se resuelve en la mordida de una sandía, o en las huellas que van dejando los pies descalzos en una tarde de playa, o en la charla con un extraño, o en el incógnito placer que encierra el chocolate, o en la contemplación absorta de una flor, o en el cálido beso de un niño a su abuelo que le grita a la Tierra: !Amaaaaa!.


Qué tal si nos leemos...

marzo 12, 2011

Morir un poco


De nuevo las voces infrahumanas merodeaban mis sentidos, musitaban algo en un lenguaje no conocido, susurraban a mi oído con la terrible lascivia burlona de siempre, y parecía que a cada susurro mi cuerpo se tensaba y mi boca era censurada.


No sé cómo de repente me encontré cayendo en una especie de limbo o infinito abismo, el lugar (si es que se le puede llamar así) era un espacio que mis ojos no alcanzaban a comprender, no había absolutamente nada, era oscuro pero aún así podía distinguir que no había nada ni hacia arriba, abajo, a lado izquierdo o derecho; literalmente me encontraba cayendo en un abismo porque comprendo muy bien la sensación de caer, pues tengo como referencia la gravedad de mi planeta, esa ley física que le da sentido y lógica a mi universo.


Era yo, era Miriam cayendo en una especie de no espacio y de no tiempo, porque no puedo recordar algún momento o lugar en el cuál mi caída haya dado inicio, únicamente caía y lo hacía con esa sensación humana de adrenalina, una adrenalina lascerante que me ahogaba y mareaba, como un castigo eterno del cual jamás podría escapar, !desesperante sentir que no hay nada de lo que te puedas agarrar, que no habrá jamás muerte, que mis ojos y esa terrible sensación de lo eterno jamás se apagarán! que caeré en un grito ahogado, en una dimensión en donde nadie existe, excepto yo y mi corporeidad, yo y mi pesada existencia que no se desbaratará ni un átomo hasta el fin de los tiempos.

De morir


Cuando era pequeña me provocaba una inmensa tristeza toda la gente que moría, llegué a llorarle a las víctmas del Titanic, a Ritchie Valenz...; se me hacía inconcebible que las personas dejaran de existir, que sus nombres no fueran más pronunciados, que nuestras memorias se vaciaran de sus esencias hasta borrarse en lo infinito del olvido. Y le temía, no porque creyese en un más allá, sino por la tristísima idea de que los cuerpos de un ser que alguna vez rió y lloró se postrasen para siempre en una tumba solitaria, al calor del sol o al frío del invierno.



Cuando crecí decidí que si iba a morir entonces sería a mi manera, bajo una serie de requisitos que he dispuesto al momento de mi partida, estas resoluciones me han dado cierta paz, por lo menos el creer que mis seres queridos cumplirán mi última voluntad: no flores, no curas, no iglesias, no ataúd, no camposanto, sino cenizas, desierto y mar.



Últimamente algunos jóvenes me han hecho reflexionar sobre la eternidad y creo que me encanta estar viva y todo lo que implica ser un humano, y si fuera posible viviría milenios para que el tiempo no represente ningún obstáculo a mis deseos; no obstante como no conozco solución para nuestra condición humana efímera, quiero creer que la muerte nos libera, que es perfecta, que existe con una razón, quizá ser pura conciencia, aunque duela, aunque nos desnude y nos trague.



Muerte, !esperaré experimentarte con gratitud por todo esto que es tanto!


marzo 09, 2011

Como si todo mi ser no tuviera un sostén, como si el suelo que me dejaba estar ya no se detuviera, derrumbándose pedazo a pedazo hasta dejarme desnuda. Me duele ser en sí, me desconozco, no me encuentro.

Jamás me había sentido tan vulnerable, con ganas de envolverme en un trapo y ahí quedarme. Jamás había desconocido el cuerpo en el que vivo, querer renuciar a él y volar muy lejos, jamás... Jamás había querido escupirme y ahí embarrarme, arrastrándome en el suelo, volviéndome basurita de viento para quizá disolverme perenne en la nada.

Sorprendente es cómo la vida nos lleva a tocar fondos tan extraños, inesperados, no buscados; sorprendente que vamos cuidando paso a paso y de repente una marejada de pensamientos nos aplastan, nos zambullen y destruyen. Qué fondo toco si no es mi propia identidad, una vacía, sin piso, sin estas letras que poco a poco la distancia las va alejando de entre sí M ............... i .................................r..............................i..........................a................................m..................................., qué fondo toco si no me hallo, si soy un fantasma dentro de un fantasma.

No quiero perderme, no quiero que la magia se desdibuje, no quiero esta tristeza, no quiero disolver ese brillo que unos ojos y una risa le daban a mis días.

marzo 01, 2011

Pequeña bailarina


WOULD´T IT BE NICE, 2. STAIRWAY TO HEAVEN, 3. METROPOLIS, 4. A CHANGE IS GONNA COME, 5. MY FAVORITE THINGS, 6. THE STORY IN YOUR EYES, 7. 10 MINUTES TO DOWNTOWN, 8. LITTLE WING, 9. EPITAFIO, 10. WISH YOU WERE HERE, 11. HEAL THE WORLD, 12. IN MY LIFE, 13. CROSSROADS, 14. SHE, 15. GOLDEN SLUMBERS, 16. VOLVER, 17. SILENCE IS GOLDEN, 18. TINY DANCER, 19. OVER THE HILLS AND FAR AWAY, 20. TURN THE PAGE, 21. COLOUR MY WORLD, 22. LEARNING TO LIVE.



!No sería lindo verla bailar otra vez!, mi pequeña bailarina de diminutas alas, !cuánto desearía que estuvieses aquí!. Una de mis cosas favoritas de la vida era verle patinar y bailar a la vez, jugábamos carreritas y me retaba para alcanzarla, ahora ella ya no está, ha construido su escalera al cielo.


Recuerdo aquella noche, faltaban tan solo diez minutos para llegar al centro de la metrópoli cuando sucedió, un terrible accidente me la arrebató, ella murió entre mis brazos y pude ver la historia de su vida a través de esos ojos tan llenos de brillo que daban color a mi mundo, !sí que la extraño!


Hay un momento en la existencia en que nos vemos de frente a una encrucijada, no tengo nada que hacer aquí, he decidido tomar mi maleta, mis discos y emprender el vuelo. Sé que algún cambio vendrá, sé que la Tierra tiene hambre de alegría y necesita ser sanada; quizá algún día he de volver, mientras tanto me dedicaré a cultivar sueños de origami.


Es difícil aprender a vivir, hoy he dado vuelta a la página y busco mi camino sobre verdes colinas lejanas donde el silencio es oro.


Pequeña bailarina, me quedo con tu recuerdo y la esencia de ti, que incluso en el espectral camposanto el enigma alegre de tu ser hace menos hiriente los sepulcros, tu epitafio es un poema entre esa brisa tétrica de melancolía: “Aquí yace una mujer que le danzó a la vida, aquí yace una mujer libre”.

febrero 26, 2011

Naricitas


Le vi aquella noche cubierto de color y de esperanza, con sus enormes zapatos que pateaban al mundo y esta realidad sombría. Le vi bajar bañado de luna al bar de aquel sótano mugroso que narices frecuentaba hace ya algunos ayeres en aquella frontera violenta. Le vi porque yo estaba ahí, esperándole.

Hacía ya varios años que le había conocido en ese mismo bar, pues todas las tardes solía visitar aquel refugio que entonces tanto significaba; recuerdo a detalle la primera vez que lo vi porque un mar de confusión arrasaba con esa vida mia.

Puedo verlo claramente, me encontraba fumando un cigarrillo en la mesa de la esquina y en uno de los momentos en que más negra y sola parecía la tarde entró él, majestuoso en su traje roído, con unos ojos tristes que se encubrían en esa siempre sonrisa que su maquillaje dibujaba, y cada uno de sus pasos abría a dulces puntapiés ese castillo de espeso humo y miseria mientras paseaba en su triciclo rojo rayándole la madre al mundo con una voz aguardientosa que inequivocamente era cosquilla para el alma; esa noche le conocí y lo recuerdo muy bien porque mi vida jamás volvió a ser igual. Ese sótano era el punto de encuentro y a pesar del arsenal de bienaventura que representaba para mi en esos días, pude notar que sus ojos ocultaban algo.

Nos hicimos grandes amigos y juntos recorríamos la ciudad, nuestras copas tintineaban y decían !salud!, nuestros pies caminaban los parques y los kioskos mientras él hacía reír a los niños. Una noche de octubre fui al sótano a buscarle y no lo encontré, al día siguiente también lo hice, fui todos los días durante meses y no le volví a ver; de repente Naricitas se desvaneció en el aire y de mi vida por siempre sin saber la razón.

Cientos de tardes han pasado desde la última vez que le vi, ya soy vieja, el tiempo transcurrido me ha quitado las ganas de vivir y los recuerdos de aquél payaso vuelven a mi como tormento de fuego; ayer decidí volver a ese bar para respirar el mismo olor a pino con tabaco que usualmente perfumaba la escena; he preguntado por él y me han dicho que rumores han llegado de que es ahora un payaso viejo y deprimido consumido por la soledad y el alcohol, dicen que la única que le acompaña es una perra, quien reluciente en su sarna, babosa y leal compañera le acompaña, su nombre es Gretel.
Nunca sabré si lo que han dicho han sido rumores; pues nadie en estos veintidos largos años ha tenido noticia de él.
He llegado a la barra y veo que han cambiado de dueño, un joven se acerca a mi y me entrega una carta que parece muy vieja, me dice que el antiguo dueño le ordenó que eventualmente yo volvería y que estuviera atento a una mujer de peluca rosa, con una naricita de payaso. Me entrega la carta, la leo, muero de dolor y tomo un trago.
!Pobre Narices!, quién diría que terminaría muriendo de forma tan trágica…; sabía que sus ojos ocultaban algo, él se tiró de aquél puente.
Lo único que decía ese papel amarillento era:
"Perdóname M., nunca aprendí a vivir..."
Y en aquél bar todavía se escucha su risa y esas dulces mentadas de madre que adornaban mis días, pero Narices se ha ido, disolviéndose en el humo de su cannabis…para siempre.
Y yo... yo con él.

febrero 21, 2011

Someone is watching




Ella se durmió en posición fetal a las 12:04 am, lo supo porque a esa hora programó su alarma, era mucho el frío que se colaba por todos lados; Elena gustaba de dejar las puertas abiertas y una luz encendida en el pasillo por aquello de los aparecidos. Siempre fue una chica llena de inseguridades y miedos de los más absurdos, aunque no se podía negar que disfrutaba del horror en las letras, algunas veces se le pudo observar absorta leyendo a Lovecraft, no sin manifestar largas pesadillas por la noche.

Le temía ante todo al hecho de ser observada, pues con frecuencia soñaba extraños rostros humanos que según ella contaba, se los topaba dispersos en la calle y también la miraban con esos ojos tiesos y repugnantes que claramente podía distinguir de entre aquellos engendros que la acechaban burlonamente..., a la menor provocación cualquier objeto que estuviera fuera de lugar provocaba en ella un frío extremo y el terror de pensar que había una conspiración entre esos misteriosos y desequilibrados rostros que secretamente la observaban con lascivia y que -según notas de su diario-urdían un plan para matarla.


A las 12:05 am comenzó a escuchar ligeros sonidos que subían y bajaban de tono, parecían ser carcajadas, pero no de un timbre de voz humano burlón o sarcástico como es normal...; sino de un tono escalofriante que los recursos de la descripción no alcanzarían a esbozar, un ambiente pesado comenzó a descender y poco a poco fue sintiendo cómo un peso la ahogaba; ese peso fue el que no le permitió moverse, y sus manos entrelazadas dibujaban una súplica para quien la viera en esa posición; Elena estaba conciente de las voces, las miradas, seres que su intelecto no podía descifrar, se acercaban lentamente mientras en su desesperación inmóvil nada podía hacer. En su pesadilla quiso mover por lo menos un dedo de manera frenética, pero por más fuerza que su cuerpo invertía, nada pasaba.

No se rindió y se mantuvo luchando contra la sardónica carcajada que le lasceraba el espíritu; a las horas escuchó la puerta principal abrirse y con ella entró la esperanza, luego unos pasos que apresurados subían la enorme escalinata que conducía a su habitación, después escuchó que alguien corría torpemente por el largo pasillo, se escuchaba cerca, ahora el recalcitrante rechinar perenne de la puerta de la alcoba, mientras el reloj marcaba las 3: 19 am.

Ahora son las 3:20, alguien llega, se acerca, la busca en su lecho, no la encuentra, da la vuelta y por un instinto extraño se asoma por debajo, horrorizado da un paso atrás tropezándose con el buró, una lámpara cae y el sonido chillante del vidrio hiela la escena mientras él emite un grito seco que aterradoramente pone fin a la pesadilla.

Ella se encontraba bajo la cama en la misma posición fetal que al momento de dormir, tiesa, dura, catatónica, con una expresión en el rostro narrando una historia que jamás nadie entendería, una lágrima emanaba de sus ojos. Elena estaba muerta.

febrero 20, 2011

Vórtice


La anarquía de la tierra se aparece otra vez...y la sorpresa nos sorprende.


Un dejo de vulnerabilidad abraza a nuestra ciudad y la siempre latente posibilidad de que todo acabe, resulta agradable sentirse especial, con la ligera sospecha oscilante de que o no pasará nada o quizá todo se lo lleve un vórtice.


Que dance rebelde la firmeza de nuestras ideas y se sacuda nuestro suelo epistemológico nos invita a pensar que cualquier cosa puede suceder, quizá la clausura de la gravedad está próxima o un corrimiento al azul ocurra en una velocidad imperceptible al ojo humano y el universo se contraiga al momento en que todo organismo vivo guarde un silencio inexplicable y la materia deje de moverse debido a la eminente clausura de la gravedad.


Es intrigante que haya un quiebre en lo cotidiano, una señal que nos recuerde nuestra condición efímera y nos haga repensarnos como mamíferos erguidos y como seres espirituales.


Emocionante no saber que esperar de nuestros días.

febrero 12, 2011

Pero el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar...


Sí, quizá un invento del ser humano en el siglo XVI, tal vez un pretexto para consumir peluches y chocolates el "Día del amor", una serie de sustancias segregadas para copular, una idea que alimenta los días y embadurna de magia lo cotidiano del ser, una danza de dos al amanecer, una pauta para pensarse como humano y no sucumbir a la frialdad de esta selva de concreto, una ideología que nos lleva a cometer locuras que le dan sentido a esta extraña condición de estar vivos, un absurdo pensamiento que nos hace vibrar.


El amor definitivamente no son palabras, no son cartas de amor ni chocolates, no son flores, no son listones de colores ni son ideales por los que mueres (quizá eso es puramente necedad y orgullo), pero tampoco es el deseo, que principalmente tiene como base el egoísmo; no es la felicidad, sentimiento de bienestar y placer de los sentidos, pues nos hace feliz una copa de vino, un buen café, un tango de Gardel...


Y si no son palabras, ¿acaso es demostrar?, ¿qué queremos demostrar?, consideración, respeto, empatía, escuchar, acompañar, sacrificar, dar, ceder para ser con la persona amada. Somos un ente tangible, de carne y hueso con cinco sentidos y una razón muy limitada que mayormente admite lo que es a través de la demostración; si fuésemos espíritu entonces no tendría importancia demostrarlo.


Pero, ¿para qué demostrarlo?, ¿qué será simplemente amar y ya?, acaso un ideal atrapado en el fondo de un cerebro, unos sentires que no tienen recipiente para vomitarse y que ensimismados mueren en cautiverio.


El amor es dolor, es abatirse, es lágrima, es apego, es una necesidad que bien vale la pena inventarse, es plantar una raíz en un otro diferente de mi, es no viajar en este tren solos, con un alma silenciada, abatida por decir, por susurrarle a las horas, por tratar de escapar un rato de esta condición humana solitaria, es definitivamente compartir.


Enamorarse es sencillo, pero aprender a amar es donde radica el misterio, seamos o no correspondidos comprender este arte es una de las cosas más difíciles y deliciosas que hay, quién sabe qué sea el amor, pero me quedo con que a veces el amor propio rebasa cualquier intento por amar y no ama quien no se da.


Un pensamiento más pragmático quizá considere que el amor nos vuelve débiles, pero siendo la existencia tan corta para qué necesitamos el orgullo y el poder, si tenemos el amor, con ambos sientes y esta vida se trata de sentir, empero los primeros únicamente engrandecen el amor propio mientras el segundo alcanza para repartir a manos llenas, con una mirada, una palmada, un par de oídos, un consejo, un apretón de manos, un abrazo quebrahuesos, una palabra de aliento, un beso, una sonrisa, un brillo en los ojos que es capaz de deslumbrar lo oscuro y perverso de este mundo.


El amor es en definitiva el invento más hermoso que el ser humano fue capaz de crear, lo más inteligente que ha hecho, inspiración de grandes historias e ideales, la fuerza suficiente para organizar sociedades más justas y convivir en armonía, la humildad para aceptar a todas las criaturas en su total diferencia, el ánimo para cantarle al tiempo que se nos da, agradeciendo esta fuerza vital que nos invita a seguir y apreciar los días en su completud !porque son gratis y son un regalo que azarosamente nos ha tocado a bien experimentar!


El amor es algo que deseo aprender, una utopía que quisiera fuese la lámpara que alumbre mi camino, un maestro de vida, una filosofía que no necesita ser demostrada para que funcione, porque nosotros lo hemos creado y así también podemos destruirlo.


El amor es una elección.

!Ashhh!

¿Por qué será que los artistas deciden pasarle el micrófono al público justo en la canción que deseábamos escuchar de su viva voz?, ¿será que lo planean con malicia y mórbidamente se burlan de los onehitwonderos que vamos exclusivamente a escuchar ese éxito para cantar hasta llorar?, ¿me pregunto qué se ganan con echarnos a perder su propio concierto?

febrero 08, 2011

Plátano con pelo


No quiero imaginar el día en que al pelar un plátano encuentre un cabello humano al dar la primer mordida; un sobresalto burlón acaricia mi paz mental cada que realizo tal ritual.

Y no quiero porque quizá ese sea el presagio para la hecatombe, la señal que nos avise la cercanía del armagedón, el momento en que tenga que tomar mi maleta, las llaves del auto y huir.

Vivo con el desasosiego de saber que cuando esa aberración suceda será la debacle, la marca de Caín que la raza humana tatuará en su frente por siempre y avergonzados por haber profanado un lugar sagrado, nuestra pachamama, nos lanzaremos en aglomeraciones nefastas cual Lemming por los riscos hasta pintar de escarlata los mares.

Cuando eso pase espero estar preparada para enfrentar el ocaso, tener un espíritu guerrero y no sucumbir ante el extravío decadente de mi raza, cuando suceda quiero presenciar por última vez el 11:11, una lluvia torrencial, bailar al ritmo de los truenos, gritar muy fuerte, beber una cerveza y estar sentada en mi silla mecedora tomada fuertemente de la mano de mi amigo y compañero, resistir juntos la carnicería que por grandes necedades nosotros mismos habremos provocado.

Para ese entonces ya se ha de haber vivido en carne propia la transmutación de todos los valores, el imperio yanqui será el basurero de chatarra electrónica del mundo e India ostentará el poderío global; en México reinará la anarquía y únicamente sobrevivirá quien haya aprendido a no depender del consumo.

Un periodo sombrío se avecina, ya puedo oler las cenizas, el cielo se ha tornado rojo, la carnicería humana es un indicio, una estela de radiación nubla mi visión...

Ahhhhhhh, por qué está tan oscuro, !ahh! mi piel arde, !de dónde sale toda esta ceniza!, !ahhh! ¿alguiennnnnnnnnnnnnnnnnnnn?, !ayuda!.

La hecatombre ya ha sido...

enero 25, 2011

Queda estipulado...


A veces solemos ser muy supersticiosos, creemos que hablar de la muerte trae mala suerte o acelera el proceso; no obstante considero apropiado que mi voluntad se cumpla a cabalidad al momento de dar ese paso. Esta vez me importa menos que mis peticiones parezcan excéntricas o ególatras, creo menester expresarlas para poder vivir con paz mental.



- Si algún día la vida me pone frente a una enfermedad que me lleve a estar en condiciones vegetativas, familiar a mi cargo... no lo dudes, desconéctame si al cabo de seis meses no respondo. Si piensas que estoy consciente y todavía quiero vivir, quizá si me miras fíjamente te darás cuenta que mi condición es una farsa, haré el esfuerzo de guiñarte el ojo y me desconectarás.

- Cuando muera, si mi cuerpo está sano declaro que todo lo que sea donable ha de ser donado.

- Quiero que mi velorio sea una fiesta y que abra con la canción "Cruz de madera" de Miguel y Miguel, que haya juegos de mesa, un montón de cartones de cerveza, tamales y champurrado; incluso puede haber una tocada de varias bandas de rock.

- A la entrada habrá una persona que se encargue de rechazar toda flor que pretenda ser introducida al recinto, el cual puede ser una sala de velatorio o un terreno baldío, la playa o la montaña del Cuchumá, excepto una iglesia.

-Se prohiben absolutamente las misas, los padres, los pastores, las flores, los discursos del más allá.

-Mi cuerpo será cremado y la mitad de las cenizas se esparcirá precisamente en mi cumpleaños (23 de julio) al sol de mediodía en el valle de los gigantes; la otra mitad en las heladas playas de Tijuana al frío de la medianoche el día del aniversario luctuoso del "Biliki" (4 de julio).

-Finalmente, quiero que en mi fiesta de velorio se escuche a The Beatles a todo lo que da, Pink Floyd, Led Zepellin, mucho rock clásico, punk y ska..., !ah! tres bandas excepcionales de distintos géneros que no podría omitir: Bad Religion, Dream Theater y Tiger Army; que se amanezcan todos mis amigos y amigas, mi familia y que cuenten muchos chistes.

-No se les vaya a ocurrir por ningún motivo comprarme una tumba y menos abandonarme entre muchos muertos que ni conozco !porque moriría de miedo!... : )

-!Eso sí!, quiero un epitafio que se colocará en la cajita de las cenizas (que por cierto tiene que ser rosa quick y debe tener brillantina azul), el cual versará así:

"Aquí yace una mujer que olió el café, abrazó el amanecer, se deleitó en la música, calentó sus manos a lado de una fogata, caminó en la arena, se tiró del bonjee, patinó en las canchas, subió el cuchumá, pero sobre todo aquí yace una mujer quien amó sin reserva y buscó la libertad espiritual".


"And in the end
the love you take
is equal to the love you make"

enero 23, 2011

Al pie de la montaña, un ritual


Amanece ya, lo toma en sus manos, le respira, besa su boca, se da el encuentro; entra en ella en un fluido de fuego, la toca violentamente y arde…de súbito se vuelve caricia y un cúmulo de su aroma irrumpe desbordante; le muerde el labio, se arrastra en su lengua, se filtra en sus venas y hace una bacanal.

Despunta la aurora, le estremece la brisa matinal…y suspira, descalza pisa la tierra que le recuerda su condición humana…fugaz; dos ojos relámpagos de fantasía abren abismos radiantes dejando ver quién es y aquél frío fenómeno de madrugada se esfuma en los primeros rayos de sol, mientras ella calienta sus días al pie de la montaña y un amor.

Ella baila con el viento y gira lentamente, su falda se eleva ondeando al aire; cierra los ojos y el rosáceo del alba pinta sus mejillas de color, entretanto el azul boreal teje retazos de una flor.

A lo lejos escucha una oda que le hace voltear, mueve los hombros en un intento por danzar, hay un brillo en su mirada…, nadie alrededor, es el eco de su risa al regresar.

Ella bebe en la espera y dibuja estrellas, ríe, intuye que será un día genial y se marcha silbando una canción…

Exorcismo

Una mujer hundiéndose en un cuerpo, hinchándose como un muerto en su fase de putrefacción más gélida, un arrepentimiento, una ansiedad, un asco, un menosprecio por su vida y por su ser, una falta de respeto al ultrajarlo, al darle de patadas y escupirlo.

Ella necesita un pacto y cumplirlo, un demonio cohabita en ella, es necesario el exorcismo.

enero 20, 2011

Silence is golden

Sólo es feliz aquel que cada día
puede en calma decir: Hoy he vivido.
Que nuble el cielo Júpiter mañana
o lo esclarezca con el sol más vivo,
nunca podrá su mente poderosa
hacer que, lo que fue, ya no haya sido,
ni logrará que no esté ya acabado
lo que colmó el momento fugitivo.

Horacio, Lib. 111, oda 29

enero 14, 2011

Del día final


Sería muy bello elegir el día de mi muerte; sí tuviese esa potestad elegiría morir al atardecer, en la cima de una montaña, rodeada por el silencio de la reflexión y el canto de esperanza del halcón, interpretando la inmensidad rosazulada del crepúsculo de mi vida en este pequeño patio universal, despidiendo con un sollozo de júbilo al padre sol; y después de ese instante en el que el humo del silencio me envuelva, esperaría de brazos abiertos a aquél que amé, para degustar una copa de vino con mi buen amigo, una breve charla sobre lo sublime de lo cotidiano que significó ser un humano y por qué no, cuando llegue la noche y la luna cotidiana irrumpa, que el sonido impetuoso de una fogata acompañe el mutismo bajo el que tomada de la mano de mi amor-amigo moriría; lanzando una plegaria de paz.

Cuán bello sería morir sin esperar la temida hora de la asfixia, morir cantando hacia los cuatro puntos cardinales y con una última danza agradecer cuánto he tenido a bien experimentar en este breve lapso de un suspiro.

¿Y cuál sería el mensaje?- busca la libertad a toda costa, pero una libertad que sea compartida, en donde las convenciones sociales no tengan cabida y sea tu mejor amigo el amor de tu vida, en donde cada cosa que hagas la dicte el corazón, nunca la razón; busca encontrar un sentido y no pretendas salvar al mundo con un ego engrandecido, porque ninguna libertad es más preciada que saberse pequeño, como aquella hormiga, como aquél grillo cantor, que hasta pudiésemos encontrar nuestra misión en rescatar un pequeño gorrión. Tiéndele la mano al camarada pero también al enemigo, nunca celes porque no hay peor veneno para el mundo interno; finalmente, si quieres disolverte en el todo, ruega por perdón y perdona con el más noble y digno acto… el amor.

enero 11, 2011

En los años 20


Ella fue una vedette parisina llamada Charlotte, había viajado a la Argentina en su arrebato por el tango; delgada y alta figuraba entre los camerinos y entre los hombres, plena de garbo, de pocas palabras, únicamente se conocía lo etéreo de su voz con enardecidas historias de tango y arrabal, momento que orgiástico se esperaba cada noche.

Condensaba una mirada penetrante que sometía a todo aquél que se atreviese a verla. Tenía una extraña fascinación por los perfumes, en especial ese que la hacía una mujer sofisticada y notable, el que alimentaba los sentidos de todo ese cabaret donde Charlotte y su perfume opacaban el carnaval dionisiaco del burlesque.

A diario vestía atuendos entallados, medias de red, y joyas antiguas ganadas con el carisma de su soprano ser y aquella fragancia mística que despedía su piel blanquísima; el whisky le volvía un poco loca y los cigarros y la luna eran mancuerna fiel en cada amanecer.
Cuando entraba al cabaret lo hacía sigilosamente, con la elegancia que distinguía a aquellas mujeres de antaño que todavía guardaban las formas; no obstante en su donaire agitaba todo en cada movimiento cual cataclismo clemente, y delicada caminaba paso a paso con un cigarro que besaba sus labios y un fino abanico escarlata que delineaba un poema en sus manos. De zapatillas altas y negras que resonaban por el piso de madera del lugar, marcaba un ritmo, consumiendo las miradas alineaba todo un séquito, cuando cánticos y acordes la halagaban al pasar. En ocasiones su presencia de diva ensombrecía la escena mientras el piano entonaba un par de coplas tristes que anunciaban la tragedia.

Aquella noche Charlotte no volvería a cantar, un licor infortunado engalanó su noche y por alguna suerte funesta le quemó la voz, y sabiéndose sin esperanza prefirió beberse de un sorbo la vida aderezada con ese whisky áspero que mezclado con somníferos daba forma a un cóctel siniestro, y los bebió sabiéndose desnuda de pasión, un whisky que le condujo plácidamente a una exquisita muerte.

Se dice que aquel cabaret le robo la vida a sorbos, a veces se escucha a lo lejos el ímpetu de aquellos tangos y se humedece de un olor a ella, efluvio de flor aun no nacida, vapor de azul que nadie jamás ha comprendido, ambiente que ferviente erizaba la piel cuando al brindis de dos copas concedía aquél recuerdo de mujer ardiente que al caminar iba dejando pedazos de sí con su aroma, renunciando a los destellos de azul que su ser emanaba, porque ese era su trágico fin, su belleza fue arrebatada y ultrajada desde cada oído, desde cada olor.

Y todo un universo mutó en paralelo aquella noche para sentir la fragancia de Charlotte…

enero 05, 2011

En los años 10´s


Mi nombre es Fidela Cienfuegos, soy india de pura cepa y nacida en San Miguel Anenehuilco, formo parte del “Ejército Libertador del Sur”; soy una Adelita algo bárbara, semi-analfabeta y unos julanos dicen quesque irreverente; mi tirada es pelear por la Revolución mexicana pa qi´ se les de tierra a mis gentes, orita estoy en una fogata envuelta en mi zarape, no me he bañado desde sabe dios cuándo, bebo café d´olla con el pelotón a mi cargo y apenas descifro lo qi´ dice este fanzine, lo qi´ me da ideas pa´ planear la siguiente estrategia y abrirle camino a mi general Zapata con tal qi logre repartir las tierras pa´ trabajarlas, ¡mmh! crio qi´s lo justo.

Mañana temprano cazaré un par de conejos pa´ darles de tragar a toda mi raza, a ver si con el olor ora sí logro despertar a esta bola de zánganos antes de que el alba pinte.

enero 03, 2011

Tan arcaica

¿Por qué me llueves magia?, si no lo merezco. Mis deseos se cumplen como si literalmente tuviese una varita en mis manos, qué bonito me pintan los días, las personas, las sonrisas, los abrazos, el amor. ¡Feliz!, …, ¿qué significa eso que ahora siento?, ¡cuánto te debo vida que tanto tengo!, no me canso de amarte y de vivirte porque me das a manos llenas, y todo en mi reboza, y quiero decir ¡gracias!, por tener este corazón repleto cuando hay tanto que dar y tan poco que doy. ¡Quién soy vida que me acaricias y me abrazas con tu manto cálido! y me cantas al oído la serenidad.

La vida unge mi corazón y me apena y me siento gandalla al no regresarle ni tantito de todo lo que me da; quisiera saber cómo desaparecer de mi y ser sin mi, dejar de lado a miriam para no estar pendiente de mis vicios, mis apetencias…, mis caprichos; cuánto me falta por aprender, soy primitiva a más no poder, quiero encontrar la ruta que me lleve a un camino menos bárbaro.

A veces me pregunto si soy tan burra y arcaica como para pensar que todo lo que me pasa es pura suerte, accidente y casualidad y no milagro y bendición de una deidad.
Viajar en camión puede llevarte a un estado mental en que puedes acercarte a la comprensión de la matrix.
¿Cuál es el significado de la vida?- un suspiro, una lluvia de confeti o tragedia que no podemos dejar de gozar o sufrir… y que es gratis.
Ver el 11:11 es parte de mi condición. ¿Acaso significará algo?
Abro los ojos, gran regalo de ver. Ya me puedo ir. ¿Cómo nos duele la muerte si todo es tan gratis y tan accidental?, ¿quiénes creemos que somos para desear ser perennes?, tan sólo desde las funciones más básicas resulta interesante vivir, el abrir los ojos y dar color a la vida se antoja un espectáculo glorioso, ¡hedonistas! ¿por qué querer ser eternos si de cualquier forma esta conciencia se apagará por siempre?....

Hoy respiro… mañana ya no.

diciembre 31, 2010

Última palabra antes de morir

Quizá sería un grito, un balbuceo que concentre toda la emoción, el agradecimiento, el miedo, la alegría, el amor, Beatles, la música, el baile, escribir…; todo aquello que me embargaría en un momento tal…, pero después del grito desgarrador feliz quizá sea la palabra te amoooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!; porque en el momento de mi muerte seguramente me encontraré emocionada por saber que me despido de algunos o varios años de rondar por este planeta, inquieta por saber qué me espera en el “más allá”, en donde quizá me tope con la nada o simplemente me convierta en un gusanito; sería lindo convertirme en un acorde, que toda esa energía que despide mi persona viaje y se vista de un acorde que envuelva el requinteo de “Stairway to heaven”, quizá mi ser despertaría cada que una guitarra me solicite…, creo que lo que más extrañaré cuando muera será la música… y si algo me pone triste es pensar que jamás escucharé música de nuevo, por ello concentraré toda mi fuerza y disposición para que cuando muera y mi energía mute me convierta en un acorde stairwaytoheaveniano.

A un ente divino

Le diría:
¡Sabía que no eras hombre!

Le preguntaría:
¿Existes o es un sueño?, si existes…¿cuándo fue todo?, ¿verdad que somos accidente?, ¿tú sabes el para qué de la autoconciencia?, ¿qué es la vida?, ¿cuáles son los enigmas de la historia de lo que existe?, ¿es acaso que tú lo sabes todo?, ¿con qué fin, para qué y por qué?, ¿me dirías las curiosidades históricas de todo el tiempo humano por favor?, ¿cuál es precisamente mi misión en esta vida?, si es que existe el alma ¿en qué épocas he vivido y qué hechos relevantes he desarrollado en dichas épocas?, ¿hay alguna manera de viajar en el tiempo y deshacerlo todo para componerlo sin afectar tanto el presente?, ¿me darías una señal para evitar que mi muerte sea aparatosa? ¡Gracias!

Contéstame en forma de pregunta…

Del acto de escribir


Escribir es como correr, o tirarse de un bonjee, o vomitar; hay vómitos lindos porque son liberadores de algún malestar, hay vómitos que no quieren salir y sólo te torturan; así la escritura; porque escribir es plasmar un sentir, es poder decirnos con tanta magia como el hecho de poseer un lenguaje y entenderlo, y saber que puedo jugar con las palabras y darles forma, pintarlas, deshacerlas, desnudarlas, vestirlas a mi manera, es dibujar un sentimiento; o quizá sea algo parecido a lo que siente un músico cuando compone una obra y la sabe acorde con el sentir que quería expresar.


Escribir es hacernos historia en un verso, es dejar pedazos de sí en un papel, es viajar ligero.

Cassandra


Era el otoño de su vida, su andar lento pisaba la hojarasca seca y vieja que melodiosamente adornaba su soledad. Él esperaba cada tarde sentado en su mecedora, ¿qué esperaba?, tan sólo esperaba.

Cuando vivió la primavera de sus mocedades creyó que la vida sería muy larga, tenía sueños y la llama de la esperanza latía en cada uno de sus pasos; profesaba la justicia, se sabía poderoso de pensamiento y de acción. Cada viernes iba a reuniones secretas de izquierda y en alguna ocasión casi perdió la vida por un ideal; era obstinado en encontrar su misión, no perder el tiempo, optimizar su vida y ser productivo en el sentido de dejar un poquito de sí en este mundo. Más de la mitad de su tiempo estudió múltiples disciplinas queriendo tropezarse con el enigmático por qué. La otra mitad se dedicó a viajar, su filosofía siempre fue la pregunta y experimentar todo aquello que le diera paz mental.

En alguna ocasión hizo una pausa en la estación del verano y vivió un amor febril siempre revestido por la ebriedad de la razón, mientras la embriaguez del idilio palpaba su sentir. Pero aquél espíritu bohemio le indujo a partir.

Miles de lunas han pasado y hoy está solo de gente, lo único que se escucha por las tardes es el graznido de la bisagra de una puerta de madera muy pesada y corroída por las polillas del tiempo.

De vez en cuando se percibe el aullido de hambre de una gata de arrabal que le acompaña, ella es Cassandra, a quien salvó de morir atrapada en una alcantarilla alguna ocasión en que fue a comprar pescado a las afueras del muelle. Él la ama, ella le es leal y duerme a sus pies, él la alimenta y la acaricia, ella le lame las manos y se acurruca, él la abraza y juntos realizan largas caminatas hacia el muelle en donde ella feliz come trozos de pescado regados por ahí; juntos observan desde el faro cómo van y vienen buques entonando coplas de esperanza en cada intento por anclar. Juntos ven las puestas de sol y aprecian la sinfonía de silencios del muelle por la noche, engalanada con las olas del mar.

Hoy la muerte le circunda, el olor fétido de la soledad y la añoranza revisten una vida de pesar; empero se lleva una gran enseñanza de este mundo, pues todo ese andar no le dio respuesta a sus interrogantes, se la ha dado Cassandra a quien salvó de morir en el más cruel de los abandonos, hoy él piensa que su vida ha tenido un sentido, porque experimentó, amó y sirvió, pero sobre todo porque el amor y el sentido de la vida lo pudo encontrar en un detalle que para ambos significó una caricia.

Son las nueve de la noche, él bebe café caliente y se asoma plácidamente a la ventana para regar su orquídea, le da de comer a Cassandra y se recuesta a dormitar, ella se acomoda a sus pies, él cierra los ojos con un gesto de paz y muere; Cassandra ha cumplido con su misión y se va altiva maullando a la luz de una luna de otoño que le pinta un largo camino por andar.

Mujer de salsa


Aquella tarde de llovizna de abril era el preludio, la calle se encontraba mojada y en el aire se respiraba el olor cálido de esperanza que despide la tierra fresca.

Cada viernes se repetía la hazaña y todo el salón esperaba la alegría que reflejaba la mirada de aquella danzante mujer; cuando al entrar a la pista sus zapatillas granas dejaban un haz de luz por donde pisaran.

Ya se acercaba el momento, la noche olía a aventura y a lo lejos resonaba un atabal mientras su larga cabellera escurría cual cascada negra coqueteando con su talle, entretanto un par de medias se deslizaban como caricia inocente en un cuerpo que temblaba por bailar.

Las luces de aquella lámpara se tornaban sepia a su paso, el eco del viento adornaba la escena cuando al caminar lo sinuoso de sus caderas esbozaban un delicado horizonte ante aquella llovizna de abril; en su travesía hacia el salón hubo un momento de silencio estridente cuando la granizada de lentejuelas que caía de su vestido eran lo único que acompañaba al mutismo de los rostros boquiabiertos de esos hombres que atónitos la contemplaban, y ese taller mecánico enmudecía, los estruendos de las máquinas y todo mortal se detenían por un instante ante el calor que emitía aquella mujer con ese silbido alegre que asemejaba el místico trinar de un cenzontle.

Y ya se acercaba, ahora era el callejón oscuro que brillaba, cuando en un arrebato de euforia ella caminaba ágilmente y gotitas de sudor resbalaban por su frente, dejando a su paso esencias de café.

Cuando llegaba…el eco de sus pisadas resonaba sensual en toda la pista y el palpitar de sus sueños hacía una orquesta ensamblándose al unísono del güiro.

El aroma lavanda de su cuello de cisne dejaba huella al pasar y al dar vueltas su vestido brillaba mientras un par de muslos que parecían obeliscos sosteniendo un mundo de encanto se movían con la gracia de un cervatillo presuroso, sus pasos calaban el piso de madera de un modo fulminante cuando aquél vestido escarlata tejía hilos de júbilo al danzar.

Y de esa manera cumplía con ese ritual de viernes que simbolizaba su paso por la vida, porque cuando ella danzaba creía estar en su lugar.

Dina


Ella es tierna en su rugir, pero es incomprendida, todos le temen por su brusquedad y gran carácter, se siente sola… necesita amigos.

Su piel rugosa y verde huele a miel, en esos ojos cansados por el trajín de la caza se puede sentir una infinita tristeza, sus alas le han sido cortadas y la evolución no le favorecerá. De alguna manera ella sabe de su desaparición, falta poco, su instinto le hace sentir miedo, no sabe qué hacer con esos huevos que son tan frágiles… siente el peso de su estirpe sobre la espalda y se las ingenia para salvaguardar en un refugio a esos inocentes que no saben que jamás arrancarán con sus garras un trozo de carne de un pequeño mamífero o aterrorizarán al reino animal.

Ella entierra ingenuamente a sus crías y se acuesta sobre ellas esperando la hecatombe, una lágrima rueda por los surcos de su piel y en un parpadeo un linaje se ha perdido, ¡Boom! se está haciendo historia…

diciembre 23, 2010

Ella camina sin dirección, la lluvia nubla su travesía, los zapatos enlodados guardan pedazos de ciudad y se alimentan de sus sombras.

El agua azul erosiona la amargura verde endulzando la tarde, el frío acaricia las manos moradas mientras come pan de su hogar.

diciembre 18, 2010

De perder el tiempo

Curioso, hoy es mi tiempo !y cuánto lo pierdo!, hoy escucho sonidos, hoy respiro el viento frío y es un milagro, hoy siento el líquido vibrante viajar por mi garganta y me despierta... y me acaricia pidiéndome más. Hoy me reconcilio y renuevo mis votos con el cosmos.
Todo es un estado mental, !pero cuánto ayuda la música!

Abrazo

He descubierto que todos somos uno, pero nos encontramos reprimidos; cada vez que vemos a alguien que amamos queremos correr a abrazarlo y no soltarlo jamás; quizá eso nos indique que hace centurias todos éramos uno, porque nos necesitamos, porque el abrazo es la demostración de afecto más profunda.

diciembre 02, 2010

Todo es música


Todo es sonido, el cosmos emite vibraciones de energía que están en continuo movimiento; de alguna manera la caótica mezcla de voces, de ladridos, de gritos y de melodías urbanas hacen un conjunto hermoso. El crujir de una madera vieja, el aullido del aire que espantado de sí se adormece con su propio cantar.

La ruidosa ciudad en la que sentada desde una alta colina se escuchan armoniosas vibraciones incoherentes y barullo citadino, propio de un concierto galáctico.


Me asombra la maraña de palabras cuando el lenguaje se traduce en sonidos alternados y los hilos de la garganta se deslizan felices al cantar, todo es fibras, pedacitos enganchados por polvo estelar, la vida se bifurca en instantes que bailan al ritmo del destino, un destino que se ríe de quien cree en él y espera sentado en la parada del tren con rumbo a ciudad... los caminos se dibujan bailando descalzos sobre la arena.

El movimiento de un pie nos lleva a mover el otro de distinta manera, una vez dado el paso jamás se volverá a repetir. Empero el fractal del tiempo nos indica que todo es una repetición, el ciclo finito del nacer, crecer, reproducirse y morir; le denominé finito... moriré y jamás renaceré en mi otra vez, ni me cruzaré con las mismas personas, ni escucharé la misma música.

Sí, la vida es finita para miriam, pero los mares se regeneran, mueren algunas especies y nacen otras, mutan según su ambiente, el fuego sigue vivo, aquí y en los planetas ajenos a nosotros, el universo entona armonías melodiosas y me invita a escucharlo, por eso tiene movimiento, por eso algunos planetas explotan y otros nacen, algunas estrellas mueren y otras aparecen.

Ojala tuviera la posibilidad de asomarme más allá de mi mundo, romper la barrera de la vía láctea y trasladarme a la galaxia vecina en mi bicicleta con motor de años luz, irme a un barecito en algún planeta ajeno a mis conceptos, a la información que hasta ahora he recibido de lo que significan las cosas, ojalá mi cerebro funcionara a lo increíble, mis ojos captaran lo extraordinario y mi alma no cerrara las puertas para darle la bienvenida a los significados que están más allá de mi ignorancia.

Quisiera que me fuera extraída la sustancia de la lógica para poder visualizar de cerca lo no tangible, que se me quitara lo mesiánica, que nunca me hubiera sido implantada la noción del tiempo y sentir que mi padre aun después de muerto sigue entre nosotros porque los tiempos no existen, porque las distancias se acortan mientras más pasan los días; si en mi mente no corriera ese relojito día-noche, marzo-abril, 1982-1983 entonces mi papá estuviera en este instante vivo, de hecho lo está, pero en 1985, puedo sentir que en esa cápsula verde de espacio sin tiempo mi papá se está tomando un vaso de leche en un momento cualquiera de su vida, quizá está jugando conmigo en este preciso instante, aun en mi casa pudiera verlo sin pensar que sin el tiempo todo se congela, sin tener la medida exacta o el concepto claro de saberlo muerto y olvidado en una tumba fría.

-Hola papá-Que onda mija, ¿qué estás haciendo?
-Ah, escribiendo sobre ti y el tiempo y los sonidos,
-!Oh!, te viajas Miriam, bueno, me voy a ver Acción.
-Sale pa...

El otro día vi el agua del lavamanos color verde, mis ojos la vieron verde y mi mente cerró esa visión justificando el color hermoso del verde con un mareo. Probablemente fue verde, pero a quién creerle, los sentidos engañan, la mente también, aunque yo decido en qué creer.

Todo es música.

Los acentos y el lenguaje están intrínsecamente ligados con el cosmos y su ruido ceremonioso,
!cuán abstractos los signos!, y poder darle un sonido a un dibujo trazado con una pluma, tener la capacidad de traducirlo con la voz a una palabra, ¡qué preciado don de poder decir!. Los acentos sureños, norteños, cada lenguaje, las variaciones que existen entre cada persona, !somos música!, líricos al grado de estar entonados en un mismo acento. Con cada persona que hablo se va pasando este acorde de mi voz y ellos me dejan el eco de su canción. A cada paso el viento va llevando notas musicales, silencios entre ellas y se va creando el puente verbal de la historia humana.

Silencio blanco

Soy como un gusanito que ha de metamorfosearse en mariposa, después una parte del ser de la mariposa se ha de convertir en abono de plantas, para volver a renacer como el ave fénix, y respirar el viento puro de los campos de maíz, ser engullida por un ser humano a punto de nacer y estar de vuelta en esta tierra, en movimiento, rodando por el espacio-tiempo que no se acaba, y persiste a pesar del progreso que funciona como cangrejo....
Huyo de mi para aparecer en ese campo de maíz y ser otra vez ese gusanito que se arrastra, que va lento y ningún pedazo de tiempo encerrado en un reloj molesta... me ahuyento de mi condición humana para ser esa mariposa que vuela tranquila y emigra por los altos cielos hasta llegar a su aposento. Me digo adiós tranquilamente para ser parte de ese excremento que servirá de abono para las plantas que a su vez alimentarán a ese bebé que he de ser yo en un ciclo infinito de nacimientos y muertes, de naceres... de muertes que culminan en un pacífico silencio blanco.

El fractal

Yo soy mi papá y mi mamá, yo soy mis abuelos Carlos y Justina, Elvira y Vicente, soy mis bisabuelos Leonor y Leonardo, Apolinar y María, soy mis tatas Miriam y José, y sabe Dios que tanta familia tengo regada en el tiempo.

En el baño de pozo

Las tablas crujían al pisarlas, era entrar ahí o que los intestinos explotaran, cuando recargué la mano en una de las tablas se quebró el soporte y me hundí en la mierda, no podía respirar, estaba comiendo excremento para poder aguantar más la respiración, no pude hacer nada y morí en la asfixia más absurda.
Noche de mar con sonidos fríos
y arena fresca, con fuego ardiente
y calor en mis venas
y bombones
y estrellas
y...tu

noviembre 10, 2010

Gusanito


El tiempo me vive, me lastima, hace estragos y se burla, me enferma, me esclaviza, me ata de manos y pies y me escupe a la cara, me tiene secuestrada, me causa espasmos, sarpullido, me tapa la boca, me desmaya.

Muero de tiempo, muero porque no decido, porque no me basta y voy corriendo tras el, y cuando lo alcanzo y llego a acariciarlo ilusamente, !se va volando!, !se desdibuja!; muero descarnada, muero en pedazos, muero de distancia y de cansancio, muero de ti, muero en sus brazos.

El tiempo me acuesta en el potro y me condena, cuando mil manos estrujan mi ser despedazándolo, y con nadie me voy y con nadie estoy, porque esas manos me sueltan y regreso al punto de partida de la tortura, al abstracto, al efímero, a la cápsula que me ahoga, !tiempo no te entiendo!, hoy soy sólo un guiñapo.

Quiero volver a abrir esa ventana, quiero respirar la noche en mis pulmones, quiero ahogarme de luna... y no puedo. Empero cuando observo lo sereno y divino del misterio azul, que me dice cantando en un susurro "no hay prisaaaaaa...", que me recuerda a través del silbido del viento que toda esta carrera es un constructo que no va a parar sino hasta el frío sepulcral de una lápida cubierta por la hojarasca del olvido... la esperanza se asoma tímida, me dibuja una sonrisa armoniosa y me revuelve el cabello diciéndome...eres un gusano Miriam, un gusanito y nada más...

Y es ahí cuando mis puños se vuelven a cerrar, mi cuerpo se quita todo obstáculo, me pongo mi capa, mi espada, mi casco y digo... !!qué demonios : ) !!, no reteat, no surrender...

octubre 24, 2010

De la condición humana


Camino, camino y lo hago sin cesar, veo rostros distintos, seres humanos inmersos en sus historias personales, con la mirada perdida, como queriendo llegar a quién sabe donde; los observo absorta y me sorprenden sus contornos, ese brillo único que sobresale en cada par de ojos, cada nariz y sus líneas torcidas, desiguales, escabrosas, salvajes, sinuosas, cada par de pies y todo ese camino que han andado, algunos arropados con la suerte de una bella infancia, otros agazapados en el frío de la desesperanza, con la mirada desvanecida entre el horizonte de lo incierto queriendo serlo todo y nada a la vez, porque nos vence el tiempo y aquellos anhelos de futuro ideado se vuelven cotidianidad, instantes que no podemos atrapar… se visten de fugacidad, y cuando menos lo esperamos ya es el día siguiente y el día siguiente y el día siguiente y la nada nos cala con el hielo del sinsabor.


Camino, camino y lo hago sin cesar, en esta vida que parece tan promisoria, cuando se es niño y todavía se cree, cuando nuestra mayor preocupación se vuelca en el que la trae, en el que no se nos encuentre en nuestro escondite secreto, en el que corra más lejos para no ser uno de los quemados, en si hoy nos miró o no el chico de nuestros sueños.


Camino, camino y lo hago sin cesar, cuando se despierta a la vida en una danza de ideales, de rebeldía y la convicción de cambiar esta sociedad injusta que sentimos tan cerca y tan poco nuestra; cuando el beberse la copa de un sorbo es lo habitual, y es cuando muchos se quedan atrás; cuando pensamos que ese brío nos acompañará por siempre ¡y se extingue!, ¡y es tan breve!


Camino, camino y lo hago sin cesar, cuando observo una etapa de madurez que riega un campo fértil de deseo, en donde olvidamos un poco de qué estamos hechos, nuestra condición humana, condición frágil, efímera cual extinción de un fósforo.


Camino, camino y lo hago sin cesar, cuando la vida es lenta y lentos nuestros pasos, advirtiendo un dejo de amargura y angustia en aquel viejo, que no se olvida de sus años mozos y todo su diálogo se basa en un pasado que es suyo, en el cual depositó sus mejores momentos y en el que vivió grandes experiencias; lo advierto porque esos ojos cansados, rodeados por el surco abismal del tiempo, me dicen que ese cuerpo ha envejecido injustamente, pues dentro de sí se sigue siendo niño y las ganas de vivir continúan haciendo efervescencia en su alma, pero habrá que convencerse de que lo natural es morir, de que es mejor resignarse a que ya pasó nuestro tiempo y la existencia fue un simple guiño del cosmos haciendo deferencia al accidente, la gran inconsciencia causal de nuestro ser.

octubre 23, 2010

La clausura de la gravedad


Nos encontrábamos en Tijuana, una residencia enorme con múltiples habitaciones y largos pasillos que parecían interminables, cuando de repente se comenzó a balancear el jarrón que se encontraba a mi derecha, la lámpara se quebraba poco a poco en un movimiento lento, como si cada uno de sus cristales fuese emisario de la tragedia que los humanos viviríamos, un cúmulo de tierra brotó del piso como irguiéndose en una pequeña montaña.


Por doquier se observaba el nacimiento de pequeños volcanes y el caos reinaba. Estábamos viviendo la clausura de la gravedad, el mundo dejó de girar y los objetos ya no se mantenían en su lugar. Fue como si un niño gigante tomara la tierra como una pelotita y la lanzara contra otros planetas como si fuese pin pon.


De súbito, cuando todo parecía en calma y el silencio se imbuía misterioso en nuestras casas porque no teníamos respuesta ante lo que estaba pasando, algo peor sucedió, la tierra comenzó a girar como un trompo, me así fuertemente a una puerta cuando la casa de múltiples habitaciones se volteó completamente horizontal y mi cuerpo también se encontraba perpendicular a ese movimiento horizontal que nos sacudió las ideas y la razón.


No sé cómo salí viva de ese encuentro con la anarquía de la tierra, como seres humanos tenemos una capacidad para adaptarnos que sobrepasa los límites del entendimiento, aun cuando la tierra se tornara horizontal o volviese a su estado vertical con movimientos telúricos inimaginables a la cordura humana, el mundo volvió a organizarse incluso para seguir haciendo usura con lo que se podía comerciar.

¿Y si estoy dormida?


Analí, soñé que soñaba contigo. De repente despierto… ¿qué es lo que le tengo que decir a Analí?: “Analí, soñé que te decía Analí, soñé que soñaba contigo” ¿y si aun estoy dormida?, ¿y si cuando muera despierto?, ¿cómo tendré que decirle a Analí?, Analí, soñé que estaba despierta cuando soñaba que estaba despierta cuando te decía que soñaba que soñaba contigo. ¡Ah!… la palabra “soñé” ha perdido sentido.

Zombie alegre


Un zombie se encontraba viviendo en mi casa y me dijo que quería ir al OXXO, yo le prohibí que saliera porque no quería que hiciera banquete de cerebros con los niños de la cuadra; no obstante una vecina estaba platicando conmigo, lo cual me distrajo, al voltear el zombie se había escapado al OXXO y de pasada le había mordido la cabeza a mi vecina comiéndole los sesos. Este zombie era simpático, regularmente le hubiese tenido miedo, pero él me hacía reír, incluso le permití vivir en el patio de mi casa, pues algo me quería decir su mirada, una mirada de zombie alegre.
Me siento muy tonta, me frustra sentirme frustrada y más aun por la razón de mi frustración. El tiempo no puede comerme, sé que todo es tan rápido, pero no debo ceder, sé que lo que hago vale la pena y no me debo rendir. Ya dormiré cuando muera.

Para que quede registro

El sábado un señor me embistió con su vehículo viniendo de sur a norte por el Blvd. Lombardo Toledano; el señor no respetó el alto y al momento del accidente no tuvo la decencia de pararse un segundo para ver cómo me encontraba.

Toda mi vida he tenido suerte, jamás me he quebrado un hueso, nunca me he visto involucrada en accidentes o siniestros y me siento afortunada por ello; siempre me pregunté qué se sentía ser la víctima, quizá me lo preguntaba por chiqueada y por el morbo de saber qué se siente que todos te cuiden y se preocupen por ti, pero más que nada me lo preguntaba para saber qué se siente estar de aquel lado, si el mundo sigue transcurriendo igual o algo cambia.

El accidente fue leve, pero no quisiera que se repita, estoy algo asustada y ahora que manejo me da miedo avanzar en cada alto; espero superarlo y retomar mi forma ordenada de manejar.

Insisto, soy una tipa con suerte, me pregunto cuántos señores huirán de la escena; me niego a creer y aceptar que es así el mundo en el que vivo. No quiero ni me resigno a decir que “así es y no hay nada que hacer”.
Cuán frágil y rápido es esto. Ayer se es, hoy ya no.