septiembre 22, 2009

¿Cuando pasó?

Extraño la casa de la abuela, en aquella colonia vieja en la que Tijuana era otra, la pancho villa…, !qué niñez la mía!, qué recuerdos tan hermosos que hasta quisiera bloquearlos para no morir de nostalgia; los planes de chicles con mis primos, las trampas de caca de gallina que solíamos colocar a lado de la puerta, esperando pacientes que alguien las pisara y nuestra recolección de mierda valiera la pena.
Los días de muerto llevando flores al panteón donde yace mi abuelo, un abuelo que nunca conocí, esa angustia que nos daba el observar tumbas roídas por el tiempo, semiabiertas, de un abandono total, como si la existencia fuese nimia, ¿o lo es?, quizá así yaceremos en unos 100 años si bien nos va.

¿Qué fue de esa casa en donde 12 hermanos convivían entre ruidos y peleas, entre café y chistes de cocina?, ¿dónde quedaron esos niños?, esos primos que hoy algunos yacen en la cárcel, otros sumergidos en las drogas, en la prostitución, ¿qué tenía la pancho villa que destruyó aquella generación?.

He vuelto a pasar por ahí y sólo quedan ruinas de la casa de la abuela que emanaba calor y hogar; he pasado y se me aflije el corazón de ver a mis tíos y tías, !son piltrafas!, la casita se ha vuelto un picadero, a mi abuela Elvira no le gustaría ver en qué se convirtió ese santuario de amor que antes era, ¿quién podría decir que hace 20 años allí se cocinaba el mejor arroz, que siempre había frijoles y agua para café?, signos de cualquier hogar.

Qué rápido crecí, cuán poco dura la vida, pareciese que ayer mi abuela Elvira me decía “!que grande estás!” cuando tan sólo tenía 10, ¿cuál es la transición?, ¿cuándo dejé de tener 10 y me convertí en la Miriam de 27?, juro que no lo vi venir.

!Ay!

Cuánto muere la gente, no me puedo hacer la occisa, me duele que la gente muera, me duele porque duele la añoranza, porque es aniquilante pensar que jamás se volverá a disfrutar de un chocolate a mordiscos, o de esos segundos de agua fría que me guarda irónicamente el boiler cuando afuera está a cuarenta y regocijarnos en ese poder que nos confiere estar vivos, de alcanzarlo todo, de encontrar lo impensable, de toparnos con casualidades misteriosas y patafísica al alcance de todos.

Me duele pensar que estas manos que hoy veo lozanas y fuertes algún día se marchitarán y se convertirán en alimento del polvo, me duele en mi egoísmo, en estos sentires que no dejo de sentir y que tanto me gustan, me duele en mis sueños raros, me duele en mi boca a la que tanto le gusta degustar, me duele en mi alma a la que tanto le gusta ser. Se me hace difícil pensar que algún día dejaré de jugar spider, o de rascarme cuando tengo comezón, o de tomarme una cerveza bien helada porque me la merezco.

Me duele sentir que a mis 27 mucha gente ya se me fue y se me sigue yendo, y me seguirá doliendo a pesar de saber que es un proceso natural y que somos insignificancia y efervecencia; a pesar de ser conciente de mi animalidad y mis adentros me duele, porque me gusta la vida, porque no me cansa respirar ni oler, ni comer, ni amar.

septiembre 19, 2009

5 minutos de cajita

Y sí..., definitivamente volvería a vomitar las veces que he vomitado, pasaría otra vez por las mismas angustias, me enfrentaría a las mismas horas de hastío, tedio y absurdos que viví cuando joven; de nuevo andaría en bicicleta por esa Tijuana salvaje y sudaría otra vez aquel sinuoso florido; repetiría todo lo que hasta hoy he vivido por pasar una tarde a tu lado.

...!el amor es, existe o si no para qué, por qué y cómo! toda esta existencia nimia, vacía, tan llena de sangre, de órganos blandos, de excreciones y conceptos que se diluyen en la nada ha valido la pena, lo ha valido porque verte reír y esperar ansiosa una señal de tí ha valido la pena, ha valido la pena sentir ese frío y tocar esa nieve por verte una tarde de domingo y nada más...

Los adentros


Somos sangre, sangre contenida en vasos, somos apéndice y riñón, sudor y secreción, cartílagos y ganglios; un contenedor de órganos que funcionan con una cadencia musical. Me tomo una copa de vino que se me desdibuja cuando pasa por la epíglotis, luego se asoma a la faringe, tráquea, esófago y se dispersa en los jugos gástricos; luego mi riñón filtrará las sustancias provenientes del torrente sanguíneo, pasará por la uretra y se convertirá en orina. Alguna vez pensé que cuál era el sentido de introducir alimentos a la boca si estos desaparecerían en el río incesante de la mierda.

Heridas que no sanan

-Cuáles son las decisiones que nos marcan?, -cuándo fue el cuándo?, -dónde fue el dónde?, -qué posición guardaba el cosmos respecto de mi?, -cuándo esa carcajada de niña fue disminuyendo a una mera convención?, -cómo nos vemos desnudos de sí?, qué tiene nuestra condición humana que nos fractura?

julio 29, 2009

Oda a la Tijuana mía


Voy en camión, cargando una pesada mochila a mis espaldas, con un soundtrack de Bowie y observando atenta los cambios que sufre mi ciudad, voy andando los caminos que ya recorrí, pero ahora con otra mirada… la mirada de una ausente.
Respiro el viento fresco y mi espíritu se infla de un orgullo hasta ahora desconocido, de una raíz que siento muy mía.


Voy viajando caminos de baches, observo transeúntes agotados cargados de tiempos perdidos en una parada del tranvía; voy en medio de conductores desesperados por los malos trazos de la ciudad y las largas vías que no acaban, continuas mejoras que nunca terminan por abrir caminos más ligeros; miro sus rostros de cansancio y desesperación ante una ciudad que aman con violencia y obsesión y que los traga asfixiándolos en una dinámica de amor impetuoso.


Veo colisionar una metrópoli, puedo oler el hedor a la miseria, la urgencia que consume la vida en un pestañeo; empero voy en ese camión inmensamente feliz, cargando mi pesada mochila, sudando, transbordando, hambrienta …, con los múltiples cláxones y mentadas de madre que van tejiendo una hermosa melodía en mi mundo rosa de mi Tijuana hermosa y me sigo sintiendo feliz, porque nací en algún lugar, porque tengo recuerdos, porque tengo parientes y amigos en una ciudad fronteriza que puedo caminar a mi manera, en la que tengo mis atajos, mis propias rutas bien sabidas…, y cuando un forastero me pregunta una dirección puedo contestarle qué taxis, qué bulevares, qué calzadas puede tomar, le puedo relatar su historia porque es mía; y asimismo, cada plaza, cada cerro, cada eterno recoveco viejo y sucio, cada callejón y sus tragedias los asumo míos.


Ella tiene un perfume muy peculiar y un rostro que reconozco y en el que me reconozco…, y parece que la patraña de la identidad sí existe y que tengo una, aquella misma de la Tijuana mía, de su centro, de su zona, sus esquinas, de esos bares que parecen no reconocer el tiempo, de sus calles tan llenas de sangre, de sus brazos refugio de todos y por todos mancillados.
Tijuana baila, Tijuana reza, Tijuana canta y es incansable, lo huelo en la estela que deja ese viento tan de todos y de nadie.


La indepe, el floris, la 4ta, el panteón jardín, el mariano, módulos, otay, el centro, la zona, playas, el insurgentes, la 5 y 10, el aguacaliente, el díaz ordaz, la ermita, los pinos, la presa, el latinos, el presi, el guaycura, el mirador, la cárdenas, la pancho villa, la Altamira, el ruby, el fundadores, la 9, la 3ra, la 1ra, la constitución, niños héroes, la revu, la madero, la rápida, el río, la cacho, el miraflores, el info, la línea, ruta 1 de playas, ruta 2 de playas, la liber, la postal, la jauja, el niño y sigue creciendo…

julio 28, 2009

A Gogol

Lo vi morir, fue algo irreparable, todo estaba bien dos segundos antes, pero un ataque de locura lo hizo disparar y fue contraatacado, todavía recuerdo esa imagen lenta, agónica, burlona, de unas balas que cambiarían nuestros destinos para siempre. 

Cuando ya no hay vuelta atrás, cuando de súbito nos es arrebatado un amor y en el absurdo llamado tiempo un segundo antes era, y un segundo después jamás será, se siente la pesada loza de un presente vuelto pasado en un instante. Un instante jamás comprendido, antinomia de la muerte y de la vida.

Cuerpo inerte, de sangre ahogado, cuerpo que se lleva mis recuerdos…, yo me quedo con los suyos. Lo vi morir y todavía recuerdo ese dolor innombrable, una agonía inefable que llevo a cuestas. Las lágrimas parecían absurdas ante tal suceso, no pude llorar, mi vista se perdió entre la gente, el dolor me carcomió por dentro…y por fuera, sólo un grito ahogado me acompañó en ese amargo pesar.

Y que no me digan que la vida sigue, que no me den dos palmaditas en la espalda haciéndome creer que no estoy sola cuando siento que ya no tengo ojos, se han secado; ya no tengo lengua, me la he tragado; ya no tengo oídos, renuncio a ellos; ya no tengo olfato, todo se ha vuelto de un café-gris y de un olor nauseabundo que no merece la pena sentir. 

Quién en veinte siglos o más que tiene la especie humana deambulando por esta tierra reunirá lo que te conformaba, cada detalle, cada broma, cada travesura infantil, cada beso. 

Perder a un ser amado por la estúpida violencia merece mi desprecio y hace que me de asco la especie humana. A veces me avergüenzo de ser terrestre.

julio 16, 2009

El elevador

Estaba en un hospital, me subí a un elevador y presioné un botón rojo, este se soltó de lo que lo detenía haciendo un estrepitoso ruido y me llevó hacia los pisos de abajo, más abajo de lo real.

Abrí la puerta del elevador forzándolo con las manos y vi que no había rastro de alguna forma de vida humana, todo lucía brillante, con un verdor primitivo y el aire se respiraba pesado de tan limpio; había ruido de selvas, silencios desiertos, pisadas gigantes, quizá alguno que otro dinosaurio que no vi y variadas especies sin fin. La vida brotaba del agua, los árboles se movían con una cadencia natural, sin represión alguna, no había tala, las ramas se esparcían entrelazándose con otros árboles milenarios y se formaba un cielo verde, de entre las ramas se asomaban tenuemente unos rayitos de luz que derramaban magia. Yo andaba borracha y el miedo hizo estragos en mí, pues me sentía encerrada en un mundo al que no pertenecía, aun a pesar de ser totalmente libre tal como la utopía primitivista que había añorado años antes.

A pesar de que la curiosidad hacia presa de mi, decidí retroceder y no dejarme atrapar por la belleza de esa tierra extraña y tan mía, tan de nadie que me ahogaba de tanta libertad. Regresé al elevador y presionar ese botón rojo para que me sacara de tan profundo hoyo en el espacio y tiempo, y sin decidir mi destino el elevador me llevó hacia arriba. El elevador se estacionó de golpe en un asentamiento nazi y al salir fui a escondidas a cubrirme con un camisón blanco, pues estuve desnuda cuando descendí hasta lo que parecía ser el principio de los tiempos; logré robarme unos zapatos blancos y descubrí que seguía en el hospital de donde originalmente había partido.

De repente me vi auxiliando a algunos heridos de la segunda guerra mundial, veía suásticas adornando las paredes, los techos de las casas, banderas con la terrible imagen del ideal que causaría el holocausto no sólo judío, sino de incontables seres humanos. Me encontraba horrorizada de no entender el idioma, de no estar al tanto de los primeros auxilios y de que me descubrieran tarde o temprano; me sentía perdida, hundida en un tiempo-espacio ajenos a mi conciencia, a mis recuerdos.

Cuando inicié la curación de un soldado nazi que había perdido un brazo, quise quitarle las vendas y por un momento sentí que se me volcaba el mundo y un torbellino arrasó con mi mente sometiéndola a un mareo delator y un vomito injustificable. Lo que me salvó fue que el soldado estaba sedado y entre el alboroto no muchos se percataron de mi existencia, entonces decidí subir al elevador, pensando que cualquier lugar era mejor que estar en Auschwitz. El elevador subió y subió, hasta perder la cuenta de las horas que transcurrieron para llegar a ese opaco lugar, tan lleno de claros tranquilos, el viento corría leve, suavecito y una brisa fresca lo inundaba todo, aun sin escuchar el ruido del viento mis oídos percibían una melodía adormecedora, apaciguante y penetrante hasta el alma.

Desde esa alta cumbre blanca se observaba el mundo y estaba dividida por un sin fin de objetos de todas las épocas, hechos por el ser humano; llamó mi atención tanto objeto ajeno a mi conocimiento y comencé a hurgar entre los materiales, al llegar al tope descubrí que del otro lado de estos objetos no había nada, sino un precipicio que conducía al vacío…, mis ojos se saltaron y me alejé como si me hubieran puesto enfrente de las llamas del infierno, de entre los objetos logré observar discos, muebles, ropa, pergaminos, libros y zapatos, sentí que los objetos tenían vida propia, pues al tocar cada uno de ellos me hacían ver incontables imágenes y sentires en un corto segundo, sentí un miedo descomunal pero la atracción hacia lo desconocido me atrapó y caminé como autómata hasta encontrar unas zapatillas cafés que me puse sin pensar y sentí cómo esa fuerza escondida se apoderó de mi, cual si un trozo de la esencia del poseedor original se impregnara por todo mi cuerpo y pensar.

Las zapatillas parecían pertenecer a la década del 40, ya dentro de mi habitaba la energía de una mujer judía, me sentí desesperada y no comprendí a la raza humana, una tristeza infinita colmó mi ser y el hambre causó un deterioro notable en mi cuerpo, la cara se marchitó, las venas se traslucían en mi piel agrietada por los trabajos forzados, los ojos hundidos casi no distinguían el entorno y la amargura de haber perdido dos niños en Polonia me dejó devastada. Sentí el sabor amargo y atierrado de las ratas sancochadas que nos daban de comer, pedazos de rata cruda y maloliente eran la única esperanza de salir con vida, todo fue inútil; mi vida se tornó miserable y vacía, pero no sé de dónde me brotaron fuerzas y seguí corriendo, como si ese horizonte blanco me gritara en el corazón que si seguía encontraría a mis hijos perdidos; el blanco enceguecía mi perspectiva pero a pesar de los tropiezos y la sangre en mis rodillas ante ese mundo áspero del cielo, seguía corriendo con la fuerza de una mujer débil que es movida por los hilos de la voluntad más férrea. Me fui encontrando con gente muy muerta, todos iban corriendo y parecía que esa sería su eternidad.

Más adelante me volví a trepar a la barda para mirar la tierra y un calor inesperado me asfixió, bajé un poco y observé ropa antigua y un par de discos llamaron mi atención, los introducí a la bolsa, después un junkie gringo que se había pasado con una sobredosis de heroína me atacó y revisó mi mochila, estaba obsesionado con Boy George y pensó que había robado los discos de vinil de Culture Club que tanto habían marcado su vida, me puse un momento junto a él y decidí ayudarle a recuperarlos, los buscamos entre ese montón de objetos de todas las épocas del hombre hasta que los hallamos, y al tocarlo comencé a sentir el sinsabor de la soledad, las ansias de drogarme y de estar siempre en un estado mental alterado, comencé a sudar frío y a sentir un dolor calcinante, grande dolor…

Seguía ebria y corriendo con las zapatillas de la dama judía…, estando muy cansada alcancé a visualizar con mis lastimados ojos el blanco de un elevador, no dudé en subirme y éste me llevó a una colonia de la ciudad de Tijuana, era la época de Octubre y llegué a una fiesta de Halloween y encontré mucha gente del pasado, a la primera que vi en la puerta de esa casa oscura fue a Mary, me dio un abrazo muy fuerte, diciéndome que no me había visto en años, sentí tristeza de saber que había estado aletargada tantas décadas, seguía ebria y no estaba disfrazada, la fiesta llegaba al final de una etapa. Observé barriles de cerveza vacíos, botes y basura por todos lados y supe que hubo un concurso de disfraces, ese concurso lo ganó mi amiga Mónica, me dijo con tono indiferente que su disfraz lo había comprado y que no le importaba haberlo ganado, era un disfraz de la mosca (película).

En esa fiesta alcancé a ver un par de hombres que por su aspecto parecían de otra época, llevaban boina y sus pantalones cortos colgaban de unos tirantes, traían puesto un saco café y gastado por los años, corrí tras de ellos sintiendo un alivio y ellos correspondieron mi abrazo, me había convertido en esa madre judía tan sólo para reencontrar a esos niños otra vez, me quedé con mis zapatillas del cielo para toda la vida.…

julio 10, 2009

Spider


Tengo una rara afición por el Spider, considero que tal es mi vicio que mis records son los siguientes:

VICTORIAS: 436
DERROTAS: 1748
PORCENTAJE DE VICTORIAS: 19 %

No obstante reto a alguien a que supere mi record de menos manos, he hecho 90, cuando un jugador principiante lo menos que puede hacer son 140, un jugador medio 120, un jugador algo experto 100 o 95 manos, pero yo pude hacer felizmente 90 y me siento orgullosa aunque a la vez me frustra no poder romper mi propio record, tengo testigos. Es decir, he logrado 1210 puntos. Reto al mundo a que me quite mi trono. Mi clave fue la alegría, una cerveza helada y ser osada al arriesgar la perfección y facilidad que implica un partido de un solo palo completo contra la posibilidad de lanzar cuatro palos completos y el azaroso destino de que se me formen líneas de tres cartas ordenadas, lo cual me ahorra manos.

Nota: una vez lanzando cuatro palos completos el vicio no puede volver la vista atrás y la osadía se vuelve una droga, por tal razón he perdido 1748 veces, dado que el azar está más a favor de la derrota que de mi especial y único record de 90 manos que estoy segura pocas personas en el mundo podrían lograrlo.

Esta noche

2:11 am, una botella de vino blanco, ahora sigue el vino tinto, "In the arms of Sleep" de Smashing Pumpkins, la prepa, si no escuchara me daría un balazo, no escuchar para mi equivale a no sentir, así lo siento. Cubierta por un soundtrack (me gusta la sequedad en la boca que produce el vino tinto), sin la música la vida se vuelve nimia, difusa.

Sueños

En realidad la vida es muy corta, ¿cuando fue que me hice adulta?, ya no tengo 14 años y me siento de 12, pero tengo 26, que raro, que un número determine tantas cosas, no me gusta. Quiero ser yo sin convenciones. Cuando era más joven pensaba que llegaría muy lejos, creía que alcanzaría a realizar mis sueños y creo que lo estoy logrando, pero no son sueños de éxito y del ansiado “be the best”, creo que mis sueñitos son alcanzables porque no son en base a un “i want to conquer the World”, son simples, sencillitos y pequeños, como dice mi amiga Gaby… ¿quién dijo que el mejor de los mundos posibles es el del éxito, la fama, el dinero, una buena casa, un buen esposo (aunque ya lo tengo)?


El mejor de los mundos es el que a diario me he venido inventando desde pequeña, es el que más me gusta, es el que roba mis sueños, y qué tal si mi mejor de los mundos posibles es ordeñando vacas, o peinando viejecitos, o cortando cabello y haciéndola de psicóloga con los clientes.

He aquí los sueños que ya he cumplido antes de los 30. (Mas los que me he de inventar en el camino).

1-Universidad terminada (Lic. en Filosofía).
2-Diplomado en estudios de género en educación.
3-Maestría en Educación campo Formación Docente. (Cursándola)
4-Aprender a bailar salsa bien a bien. (me falta ganar un concurso)
5-Ir a Cuba antes de que Fidel muera (con mi Kekito).
6-Ser amiga y novia por siempre de mi Kekito.
7-Ser más libre de pensamiento (en esas ando).
8-Plantar un árbol.
9-Tirarme del Bonji.

Lo que me falta
1- Doctorado en Filosofía del S. XX.
2- Ser deportista de por vida (atletismo, patinaje y ciclismo)
3- Recorrer la Baja en una combie floreada junto a mi Kekito.
4- Regalarle un Maverick azul y pasear por la Baja con puras oldies aca… machín.
5- Bajar cinco kilos y ahí permanecer.
6- Comer hongos alucinógenos en Oaxaca con el amor de mi vida.
7- Tener un Datsun o Volvo rosita 69 al 75.
8- Ser cantante en un café.
9- Tener una panadería integral que tenga puros cuadros oldies, mesitas y rock & roll con Kekito.
10- Tener un huerto de rosas.
11- Hacer una banda chila, como de surf o algo así… con mi Kekito.
12- Ir a recorrer México de mochilazo con él… o quizá en una Combie.
13- Ir a Liverpool “The Cavern”, conocer a Ringo Starr y Sir Paul MCCartney, darles la mano, un abrazo y las gracias.
14- Escribir un libro, editar uno solo, que esté listo para reproducir pero antes de eso quemarlo y regocijarme en ello.
15- Ganar un concurso nacional de oratoria.
16- Cantar en el df with the band.
17- Vivir la experiencia de un sonidero en Tepito bailando cumbia y salsa cuidada por los NANA PANCHA.
18- Alcanzar a ver cuando el imperio caiga y ser parte de una revolución.
19- Vivir lo suficiente estando sana, quizá 104 años, pero al lado del amor de mi vida (me rehuso a creer y a querer vivir si no tengo un espíritu con quien compartir este camino).

junio 29, 2009

Si mañana muriese

No haría más nada, tan sólo te recordaría, pensaría en el preciso momento en que decidí estudiar filosofía y en el preciso instante en que luchaste para ir a buscar tu sueño a Tijuana a pesar de tener al mundo en tu contra; pensaría en la vez que me animé a pedirte un plumón y me senté a tu lado, lo que propició que aquella noche de rock & roll decidiera ir contigo a esa fiesta, en la cual conversamos hasta el amanecer, recordaría la noche en que dormí en tus brazos y me pediste tiernamente un beso; luego me transportaría al ejido Xiquilpan y a aquel amanecer de diciembre cuando te dije o me dijiste que si quería ser tu novia, sentiría ese frío y el calor de tu beso, pues todavía escucho los peces y tengo presente ese sol de alborada que tornó de un azul/amarillo mi recuerdo.



Si mañana muriese no haría más que pensar en cuánto te extrañaba cuando vivía en aquella ciudad fronteriza y que fue mi dulce hogar por veintitantos años; releería todas las cartas que me escribiste con el arrebato y el frenesí de un enamorado; recordaría Guadalajara y cada uno de sus parajes, desde mi colitis nerviosa por preocuparme sobre qué hablaríamos largos diez días, hasta aquella casa vieja y nuestras borracheras tan llenas de melodía.


Todavía huelo el perfume de aquella rosa y siento las semillitas del agua de chía que jamás había probado y me conseguiste no sé a que hora de la mañana en aquella Guadalajara de los dos, todavía recuerdo el brillo de tus ojos cuando supimos que estaríamos juntos por siempre.


Si mañana muriese sin duda recordaría el día de nuestra boda y el momento de poner la huella, ¡cuánto me temblaba el pulgar y el alma por saberme eternamente tuya!; recordaría mi vestido blanco, el frío de diciembre, tu hermoso traje negro, esa mirada, mi voz quebrantada cuando te canté, aquel poema, escucharía “Feelings” una y otra vez, recorrería ese camino de pétalos que me esperaba aquella noche, te besaría…. te besaría.


Si mañana fuese mi último día sobre esta tierra tan mía, recordaría la espera, sentiría el frío de la nieve cuando cerraron la Rumorosa y la noche se volvió perenne en espera de verte; inmortalizaría nuestra fiesta personal en aquel patio cubierto de luna; pensaría en aquellas caminatas por la Habana vieja y me cansaría de nuevo, olería la tierra mojada por esas lluvias torrenciales que inundaban de felicidad nuestras almas, la de aquellos chiquillos bailarines y descalzos que no necesitaban más que ver al cielo danzar en relámpagos y truenos que para ellos era cadencia y armonía, compás y melodía.


Pensaría en lo mucho que te amo, en las noches de box, cacahuates y gaseosas, en que adoro hacerte cajita para protegerte de tus malos sueños, me reiría sin parar por tus locuras… y te extrañaría, pero haría conciencia de que en este mundo incierto, de una obsolescencia inusitada y tan falto de certezas, pude conocer el amor y la amistad en alguien como tú, haría una reverencia al cosmos por propiciar que la materialidad que nos posee chocara coincidiendo en universo, vía láctea, planeta tierra, continente americano, México, Baja California, Tijuana-Mexicali, lenguaje castellano, Filosofía, edad aproximada, siglo correcto, tu hombre, yo mujer (¡aunque si fueses un conejo dientón te amaría!).

Si mañana muriese te buscara y te diese un beso en la mejilla, acurrucándome en tus brazos hasta el final… ¡que muerte tan dulce! …si mañana muriese.

junio 28, 2009

Lo que me da miedo:




Estar físicamente viva en lo profundo del mar y perderme del grupo de buzos, contar con poco aire y darme cuenta que estoy resbalando cada vez más en un hoyo infinito del cual no regresaré; llegar a tocar el verdadero fondo del mar en esa oscura y gélida soledad misteriosa, donde se pueden sentir los millones de años de evolución o quizá darse cuenta de que no hemos evolucionado nada y que el tiempo sigue siendo una patraña inventada por el hombre (¡ahora sí!... el hombre). Y que al prender el pequeño faro de mi traje de buzo me de cuenta de que con ese insignificante foquito puedo vislumbrar un mundo desconocido, de flora y fauna que nuestra tabla taxonómica no puede clasificar,




…y sentir que cada vez me hundo más…,

Escuchar el ruido blanco, el ruido escalofriante del silencio estridente y que se me revienten los tímpanos; saberme desnuda de metrópoli, sentirme vacía de 911, decirle adiós al mundo que fue mi hogar sin un adiós corporal, sentir que jamás escucharé Happiness is a warm gun, despedirme de un mundo humano que a pesar de su barbarie ha sido mi cobijo, lo único que me abraza a pesar de sus secuestros, pedofilia, narcomasacres, felonías, injusticias, genocidios, holocaustos, guillotinas, santo oficio, quema de aquelarres, caritas de niños en los cartoncitos de leche, hambre, miseria, muerte, cáncer, sida, dengue, a pesar de que todo acontecimiento se mida con la vara del dólar, a pesar … amo esta tierra con abandono y sentiría la tristeza más intensa si me hundiese para siempre en lo negro de la mar.

Quizá si fuese a parar al triángulo de las bermudas, donde varias dimensiones temporales chocan en una energía que aun no podemos comprender y pudiese observar a los desaparecidos, tal vez me alegraría compartir con alguien esta angustia. Lo único que se ha podido acercar a este sentir es un capítulo de la serie de Star Trek en donde la nave enterprise se encuentra con un planeta tierra idéntico al de nosotros, planeta abandonado donde nuestra raza yace en extinción y cuando entran a la adolescencia mueren, mas cuando son niños pueden vivir por siglos en ese estado.

Relato de un día feliz

Todo empezó con unas enchiladas de mole y zacatlán, la tarde era de una belleza multicolor, la tarde... era muy joven. Fuimos a sentarnos a la placita y a platicar de tonterías, jugamos gato, jugamos jueguitos del celular, comimos nieve de chocolate y sentados en una banquita comíamos también gente muy graciosamente. En nuestro recorrido pudimos observar un grupo de adolescentes emos bailar, finalmente los sacó un policía; nos topamos a un payaso mal vestido que nos dio tema de conversacion sobre los trajes y el tipo de maquillaje que se ve más elegante, !porque ser payaso es un arte!, incluso hay convenciones a nivel nacional sobre payasadas... 

Después se llegó la hora, entramos al cine a ver la película de Star Trek, y en ese momento se abrió un parteaguas en mi vida, la serie la vi ya siendo adulta, y yo creo que el haberla conocido antes de morir ha sido uno de los mejores regalos que me has dado, esa película siendo de acción me hizo llorar, soy privilegiada al poder apreciar tal obra de arte y de una profunda filosofía.


!Gracias keks! por compartir tu vida conmigo.

junio 18, 2009

Miss ya Key!




Tan sólo un sonido

Me gusta la idea de la distancia, de no saber jamás quién eres, de dónde vienes, a dónde vas, de no conocer los perfiles inventados para formar identidades inventadas. Me gusta saber que puedes ser hombre, mujer, viejita, niña de doce años, ensueño, desvarío, un código binario que puedo decodificar por misterios patafísicos de actividad eléctrica. 

Me gusta saber que no te conoceré jamás, que existes y que no es necesario hacerlo, cuánto individualismo el de mi tiempo, cuánto ego flojo e indiferente de lo que sucede o no sucede. 

Que lindo es compartir el puro ser, como Lennon y Ono algún día lo hicieron. 

Que buena sinceridad la tuya, de seguro eres libre de victimizaciones producto de una educación telenovelera de Televisa, cosa de la que yo estoy llena, pues lloro en graduaciones, bodas, xv años, anuncios de altruismo, teletón, juguetón, en los finales holliwoodenses de películas de amor, en las finales de fútbol, lloro por que murió Ritchie Valenz, lloro por el Titanic, lloro… y sigo llorándole a mis muertos.

Pero ha de ser lindo deconstruirlo todo hasta lograr abstraerse y pensar en el absurdo, como cuando se repite varias veces un nombre, miriam, miriam, miriam, m i r i aa m, miri, miria, miriam, mi, hasta que pierde todo sentido y se vuelve sonido puro. La realidad no existe, que lindo no conocerte, incluso me gustaría no saber tu nombre, pues leerte y sentir esta conexión binaria/eléctrica es mucho más que saber que un grupo de consonantes definen tu ser en un sonido. J u l i e t a.

junio 13, 2009

Toques cerebrales




Aquella madrugada me encontraba elaborando un proyecto de oratoria y declamación y mi pensamiento estaba acelerado, las ideas vagaban en mi cerebro de un lugar a otro, le di cuerda a las neuronas y cuando el cansancio me venció y me estaba quedando dormida, mi cuerpo sentía una pesadez inusitada pero mi mente seguía bailando imparable y justo en el momento en que la conciencia desaparece y llega el vacío de pensamiento del sueño, mi mente dio un vuelco: sentí una electricidad en mi cabeza que me despertó, hizo un ruido que todavía recuerdo con terror, pude percibir con los ojos cerrados una luz cegadora, sentí dolor al momento del electroshock, mi cabeza se calentó y por aproximadamente 4 eternos segundos pensé que me volvería demente, que se cayó mi sistema, que tronó la máquina.

El electroshock es literal, es la primera vez que lo experimento.

junio 04, 2009

Oda a mi ego triste

¿Será que debí haber nacido en otra galaxia?, ¿será que es más cómodo el vacío de mi antes de nacer?, ¿qué pasa con el mundo si yo no estoy?, ¿es acaso que mi presencia en este tiempo es nula?, ¿he cambiado la vida de alguien?, ¿he sido especial para alguien?, ¿mi egoísmo no me deja ver?, ¿he modificado la estructura del planeta para bien?, ¿he hecho sonreír a alguien?, ¿me conozco?, ¿por qué estoy triste y escuchando a Belanova?, ¿dónde quedó mi mundo rosa?, ¡quiero un mundo de caramelo!, ¿por qué todo parece tan nulo?, ¿quién soy?, …¿soy?, ¿estoy?, ¿por qué tengo enfrente de mi a Chewie?, ¿por qué Paul y John, Yoda y R2D2 me miran atentos?, ¿cómo puedo ser Miriam?, ¿por qué no soy Sarita, Ada, Luna, Paz?, ¿en qué le beneficia al cosmos mi presencia?, ¿es emocionante estar conmigo?, ¿soy una persona que se pueda amar?, ¿quién me extraña?, ¿quién me recuerda?, ¿quién sueña conmigo?, ¿quién se embelesa con mi perfume?, ¿quién quiere reír conmigo hasta morir?.Me deshago a pedacitos, me diluyo en el tiempo, me traga este hoyo negro y me vuelvo antimateria, se me desdibuja este ego presuntuoso y fantoche, me vuelvo simulacro, quimera, ficción, entelequia, sueño, ensueño, ofuscación y apariencia.¿Así se sentirá un viejito?. ¿Será otro PMS más?

mayo 28, 2009

La playa fúnebre

Nos encontrábamos en playas de tijuana, la playa estaba cubierta por multitudes de personas, había música y algarabía, mi madre se encontraba en esa vaivén humano; de repente una gran ola arrasó con la gente y hubo cientos de desaparecidos, entre ellos mi madre.Yo lloraba buscándola desesperada, corría de un lado a otro viendo cuerpos ahogados, buscando aunque sea algo que me diera una pista de su paradero, más adelante la tarde vino a recubrir la tristeza que había en aquella playa fúnebre, luego de llorar imparablemente, se comenzó a hacer una rueda en lo que quedaba de playa y todos tomados de la mano comenzaron a entonar la canción "We are the world"; cuando observé tal evento mi piel se erizó, me di cuenta de que estaba viviendo una pesadilla pues al acercarme pude corroborar lo que de lejos parecían bultos de cuerpos sin vida, !cientos de cuerpos yacían apilados en medio de la muchedumbre!, me sobresalté y salí corriendo a seguir buscando desdesperanzadamente a mi madre. Metros más adelante y ya sin el aliento de la energía me fui resignando a perderla, mas al acercarme a una caseta donde se encontraban los baywatchers, pude ver que ahí se encontraba mi mamá, sentada, desolada, esperándome, buscándome, creyendo lo mismo que yo, sintiendo la amargura de saberme perdida, de perder el único lazo que ancla a esta tierra, el de una madre y un hijo.

mayo 26, 2009

Sueños raros

Mi muertita

Vi a mi abuela muerta, se encontraba tan joven, tan bonita, le pregunté qué se sentía estar del otro lado, y me dijo que se vuelve al estado primigenio, que las categorías de tiempo-espacio son superadas y miré sus manos muy largas, como de una muerta, pero se miraba tan fresca, tan bonita, y yo platicando con ella, sentadas en una banca de la rumorosa.


El gato

Estábamos en una fiesta, esperando a ver si ganaba David Bowie como candidato a presidente de la república, en esa fiesta estaba Drew Barrymore y Meg Ryan, muy jóvenes, parecían adolescentes, ellas me invitaron una hamburguesa del Burguer king, platicábamos en español, luego llegó Judith y me dijo que camináramos hasta su casa, nos encontramos un gato gigante y nos trepamos a él, nos llevó en el lomo desde la fiesta hasta la casa de ju, pero en el transcurso, me mostró múltiples manchas rojas en el piso, era sangre coagulada, muchísima sangre; me explicó que unos años atrás un niño que tenía síndrome de down hizo lo mismo con un gato, pero el niño lo acuchillaba mientras el gato lo llevaba, al llegar a la casa la sangre del gato se confundió con la del niño porque este se suicidó a puñaladas en la puerta de su casa, su madre también tiene down, la acabamos de ver asomándose por la ventana como distraída, absorta en la nostalgia, después de ver todo ese camino de sangre me quedé azorada y me perdí en mis pensamientos por un momento, al volver en sí, Judith ya no estaba a mi lado y fui a buscarla a su casa, en eso llegó Milo y le sorprendió vernos juntas.

Los gorilas hambrientos de sesos.

Me encontraba en Tijuana, era una tarde muy extraña, la oscuridad se apresuraba como nunca antes había visto, de repente muchas naves espaciales cubrieron el cielo, luego comenzaron a disparar proyectiles que destruían todo a su paso, yo quise huir porque miraba con asombro y terror cómo los gorilas deglutían los sesos de las personas a mi alrededor, definitivamente era el fin de los tiempos.

En ese entonces las familias se dispersaron buscando salvación, los gorilas tomaron la tierra y la gente huyó para esconderse, muchos años pasaron.

Tiempo después, si mi mente no me falla transcurrieron 40 largos años y los gorilas hambrientos se fueron retirando del planeta tierra, la civilización nunca fue la misma pero trató poco a poco de volver a la normalidad.

En seguida regresé a la ciudad de Tijuana y un pueblo se organizó para levantar una carpa hecha a mano y hacer un pequeño circo, en ese circo pude divisar de lejos a mi madre, llevaba una cola de caballo, habían pasado 40 años desde aquel terrible incidente sanguinario, cuando la reconocí, corrí a abrazarla y a decirle quién era yo, pues ya la hacía por muerta, no obstante a pesar de los años su rostro lucía idéntico, su piel suave como antaño y mi hermano yacía junto a ella; empero a la única que abracé llorando fue a mi madre, me reconoció y fue un sentimiento que jamás olvidaré.

mayo 12, 2009

Primeras versiones de pensamientitos



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Saber que “fui arrojada en este siglo” y poder sentir las almas de otros seres a través del lenguaje. Hoy es 14 de abril de 2009 y quizá si sigo viva, en un futuro será 2018.

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Alguna vez existió una persona llamada Manuel, tuvo ciertas características, tenía el cabello negro y la tez blanca, era de una mirada triste y fanático del béisbol, yo lo recuerdo, tengo muchos detalles de esa persona, lo echo de menos, era lindo el señor con alma de niño, me hace mucha falta, me caías bien Manuel, yo te recuerdo, y te extraño. Alguna vez fuiste, alguna vez moriste injustamente, morir, muerto, moriste, me suena esa palabra pero a veces la desconozco, quisiera ser más natural para aceptar esas cosas, quisiera no ser tan racional.




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¿En verdad existirá ese Dios judeocristiano?, ¡la gente lo nombra con tanta fe! pero se me hace absurdo, quizá yo sea arrogante y orgullosa, pero de todas formas quisiera creer, no obstante no quisiera ser hipócrita y decir algo que no siento, ojala yo tuviera esa magia, de creer tan fácilmente en algún demiurgo, me caga no poder creer en esa magia y fantasía de Dios y la creación; parece que no tengo alma, no siento nada, nada me da ternura, no tengo instintos maternos, no sé qué me pasa.


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También a ti te extraño mi muertita, mi cachetitos aguaditos, mi abuelita, mi segunda madre, y tus sopitas con huevo, tus tortillas con miel, tu sonrisa nerviosa y tus bailecitos, te extraño tinita, y te admiro por la mujer que fuiste, ¡te quiero mucho!, recuerdo que siempre procurabas que desayunara, te preocupaba que si tu no me dabas de comer, no comía…, pero ahora he cambiado un poco, me da más hambre, creo que mucha hambre y no soporto las malpasadas, mi digestión cambió y soy muy glotona.

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Volviste a resucitar Manuel, en una conversación te mencioné a mi amiga Dulce y me preguntó: ¿qué no ya había muerto?, y yo le dije: “¿no supiste que resucitó?”, pero esta vez resucitaste mudo, eras como un zombie y tenías hambre, te preparé unas rajas con queso y abrí una lata de frijoles para que comieras, te abracé, y te mirabas muy bien, joven y de una lozanía fresca.

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Hay epidemia en el mundo, parecemos niños ante las dificultades ¿y ahora, quién podrá defendernos?.

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En un domingo de influenza 04-may-09
Estaba entre la gente y buscaba un signo tuyo, veía cada cara, cada cuerpo y sólo te buscaba, extrañé tus mocos con pelos incrustados, extrañé tus chupadas de nariz, extrañé que me hagas rayita, cebito de amor, extrañé tus manazos, tus enfadencias, extrañé tu olor, tu picudez, que seas tan bueno, tan lindo, tan único, tan especial y hermoso.Extrañé ver tu carita y saber que un día te conocí desconocido y me acogiste en tu mundo, en tu tiempo, añoré saber que algún día no estaremos juntos, que tus cenizas volarán, así como mi ser será banquete de gusanos, pero en este momento, que es el presente, en donde me puedes ver, te puedo tocar, oler, comer, beber, sé que somos en el mismo instante y elegimos entre las infinitas posibilidades de ser y estar, elegimos ser y estar entre nosotros y tal vez gestar, y tal vez hacer unos pequeños chewies, que sólo serán debido a nuestras decisiones, ¡qué chingón no?!, que en nuestras manos está la magia, el milagro, la vida, la perennidad. Te amo pacman, te amo mucho y no me arrepiento de nada de lo que hice en mi vida, porque todo me llevó a ti.


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¡¿Cómo puede ser que Millie Vanilli sea una farsa?! Tan chilas sus rolas, esa mentira siempre me dolerá!

marzo 04, 2009

!Resucitaste!

Estoy en tu velorio, te miro en tu féretro y me entra una angustia exorbitante; repentinamente vuelan azorados infinitos pétalos por el aire, me ofusco, entra en mi una cierta desazón por pensar que estoy soñando, pero no…, en realidad te has levantado de tu ataúd a toda prisa y con un dejo de desorientación buscas un baño, entras largo rato, sales llorando por saber que estuviste muerto, pides explicaciones, moriste por asfixia, por no poder tragar el puré de manzana que te preparaba mamá dada tu condición de operación intestinal, me acerco a ti y te abrazo, te calmo, pareces un niño asustado, me dices ¡no quiero morir!, ¡no quiero!, ¡y yo me siento tan feliz porque resucitaste!, ¡porque te puedo abrazar y querer en vivo!, porque ya no soy una niña de 18, porque soy yo en mi espacio-tiempo presente y te puedo contar tantas cosas que no te pude decir en aquella otra dimensión en la que también moriste hace 7 años, porque estás vivo pero has de morir, dada tu condición cancerígena, te explico que todos hemos de fenecer, que la categoría tiempo es un engaño inventado por el hombre para controlar…, que muy pronto yo también he de morir, que estaré a tu lado hasta el último suspiro.
Te abrazo, lloro contigo, te siento como un niño, me invade el miedo, el horror de la posibilidad de haberte enterrado vivo y te abrazo, te consuelo diciendo que por ti creería en lo que sea con tal de creer que te volveré a ver, te calman mis palabras y decides irte de nuestras vidas para no verte sufrir cuando mueras, para pensar a estas alturas que andas por ahí, quizá ya más repuesto, quizá con esa mirada triste cuando está triste, ya sólo siendo mirada triste, no mirada triste triste, y me despido otra vez, y me arrancas un pedazo de mi que jamás es recuperado y que no vuelve a nacer, y te vas dejándonos en el vacío, en la nada, y cada vez te alejas más, tengo la sensación de que no volveré a verte, te extraño…mucho, me quedé mocha, erosionada.

Tiempo

Estamos hechos de tiempo, se diluye, nos transforma, nos hace ver y que nos vean diferentes, se hace un hoyo, se establece una brecha entre los que vienen y los que van, pero por dentro somos los mismos niños, las mismas niñas que quieren creer que esto tiene sentido; todo gira alrededor del maldito reloj, la cosecha del vino, el reloj biológico de las mujeres y su tiempo para ser madres, el tener la niñez y que te digan que ´ya estás grande para juguetes´, el ser un adolescente y que te digan ´ya estás grande para berrinches´, la edad adulta y que te digan ´ya cásate´, la vejez y que te digan ´ya no chingues´; pero la edad está basada en parámetros que lo alteran todo, la vida se compone de tiempos en los que se tiene que hacer X o Y para lograr aprovecharlo, de tradiciones que nos ahogan con la lluvia de segundos, que nos estrangulan con el minutero y no podemos parar, ¿cómo desconectarnos de este sistema, de esta triste vida reconocida en segundos en la que se nos dice que jamás podremos recuperar el tiempo?, pero… ¡qué es Cronos!, sino un demiurgo alguna vez inventado.
Por qué el hacer y no el no-hacer, ¿por qué esta estúpida vida de producción occidentalizada?, ¿por qué no la contemplación?.

Por qué parecen tan lejos Anaxímenes, Diógenes el cínico, Zoroastro, o una de las primeras personas que es considerada persona por la ciencia moderna, aquellos que usaban garrotes y vivían en las cavernas, ¿por qué tan lejos? si el tiempo no parece nada, y se sigue diluyendo engañando nuestros sentidos, quizá sólo las modas cambian, pero vuelven; los cavernícolas usaban pieles de tigrito y la abusadora Laura León también, sólo que ahora nos percibimos a sí mismos como entes separados de un colectivo, en qué momento dejamos de ser parte de una tribu para volvernos solitarios, egos irresolutos que le mandan al vecino la patrulla cuando les molesta escuchar que el otro vive la carcajada.

Qué percepción la nuestra de creer que a los 26 se ha visto todo, ¿Alguna vez conoceré Tatooine o me teletransportaré a pasados remotos como espectadora solamente?, quizá la conciencia del ser humano no logre comprender esos ires y venires que no sean lineales, pero yo me arriesgaría, así podría sentarme a jugar a las cartas con mi padre, me haría enfermera en la gran guerra y movería mis influencias para que Adolfo el jijo de su madre Hitler entrara a la academia de artes aunque fuera un baboso sin talento, conspiraría contra Goebbls y Himmler. Le daría la mano y pediría perdón a los que ya no están y regresaría con esperanza y alegría a esta época en la que he conocido el amor en el Bacalao.

Nietzsche me hizo pensar en su idea del eterno retorno y reflexioné sobre todas las veces que he vomitado pero al mismo tiempo, vomitar para mí es un castigo, es algo con lo que no puedo lidiar, se me hace uno de los sentires más nefastos y terribles del cuerpo. La perversión total de la evolución. Que miedo me da la idea de volver a vivir mi vida, tal y como lo hice, con cada detalle, con cada acontecimiento, momentos felices, vergüenzas, amores, tristezas, muertes, vomitadas, enfermedades, estudios, momentos de lucidez, sorpresas, etc., considero que mi vida ha sido muy linda, emocionante y alegre, también he tenido mis sorpresas y momentos amargos, pero no es eso; si estuviere conciente al momento de nacer, sabiendo que volveré a vivir mi vida tal cual, idéntica, no habría problema porque la analizaría a cada momento a pesar de no poder cambiarla, pero me da miedo que se vuelva una eternidad. Ese tiempo repitiéndose incesante una y otra vez. Prefiero perderme en la nada.

Estuve pensando en las identidades y me sentí muy triste, no es que el que sea yo sea lo más chingón del mundo, pero pensé en que pienso tanto en mí, en mi egoísmo de no concientizarme de que la demás gente también tiene conciencia y siente y se siente de la chingada a veces, tal y como yo, pero me pierdo en mí y no analizo que por ejemplo, mi abuelo tiene 82 años, ¿cómo mirará la vida?, él que es tan alegre, tan vivaracho, tan tierno y encarna la fuerza, el otro día me dijo que él se moriría cantando, no dormido, no tranquilo, sino cantando. Yo sé que yo podría morir en cualquier momento, pero no estoy tan conciente de ello dada la estadística, pero ¿qué sentirá una persona que está en el atardecer de su vida?, y nosotros los tratamos como si los fuésemos a tener para siempre…, que egoísmo. Entonces, pensar en todas las personas que ya fueron, en la identidad de Nietzsche por ejemplo, cuánto sufrió con sus jaquecas y al final de su vida: la locura. Se me hace difícil y triste el pensar en los otr@s, o quizá confuso el saber que nunca podré sentir lo que se siente ser mi madre por ejemplo, o no saber qué se siente ser el pingo (nuestro perrito), el tener otros rasgos físicos, el ser un cura en Holanda, o un niño perdido en medio de una guerra.

enero 06, 2009

De lo real

Las cosas cambian, la vida se vuelve tragedia, se escurre, se desacomoda, se diluye en tiner y marea, la existencia adquiere realidad y es broma funesta, ya no se sabe una certeza, broma nefasta, broma absurda y burlona; (¿de qué me sirves punto y coma?) las puedo escuchar, esas carcajadas perversas, malsanas de quien sabe qué demiurgo que no tiene en qué entretenerse, pero me asomo y no hay nada…, entonces me duele más la burla, porque no viene de nadie, sólo se burla sin boca, sin mente y nos hace llorar. Cuan oscuro es, cuan dolorosa y temible es la existencia, pero es curioso experimentarla, tengo derecho a quejarme, a sentir que de no ser por la música este absurdo sería blanco, ciego, desértico, gris y abandonado, sería inútil y lo más seguro es que los humanos seríamos más autómatas de lo que somos.

diciembre 16, 2008

I`m in love

La incipiente llovizna de la mañana me llena de un frío que me hace sentir viva (otra vez), los sentidos se recobran, hoy renazco, la lluvia de ayer ha limpiado este corazón y hoy he olvidado, también perdonado y pido perdón (¿por qué no?); para mi las posibilidades son infinitas, estoy feliz, sabiendo que nada sé, asomándome al precipicio y volando sin tener alas, sin importar caer y tocar el fondo y de una vez sangrar, me encanta este camino porque no tengo pistas, no sé qué soy, quién soy, hacia dónde voy, no poseo ningún sentido ni ninguna fe, gracias universo por dotarme de incertidumbre y sentir este amor sin esperar nada a cambio...

2: de crecer y crecer, de sentir que te amo con la libertad plena que merece el verdadero amor.

En algún momento...

De victimizarse
A veces me pregunto si no valgo nada, a veces quisiera ser buena para algo, pero no sé hacer nada aunque lo intente, aunque trate y mis intenciones sean buenas fallo, ni siquiera puedo ser buena maestra, no sé lavar los trastes, no sé hacer pasteles, no sé trapear, no sé hablar bien, no sé hacer bien un ensayo final de maestría, no sé escuchar y poner atención, no sé estar despierta, no sé pintarme o peinarme, no sé vestirme bonito y femenino, no sé hacer de comer, soy una víctima de mi propia victimización. ¡Por qué crecí con televisa! No se ser fuerte, no sé defender lo que pienso, las palabras se me voltean todas…, no sé conducirme por la vida, no sé nada.

De mi pequeñez
Que nada soy, que poca cabeza tengo, cuan vacía estoy y lejana de comprenderlo, mientras más se es adulto más se observa el sinsentido, cuanta tragedia, cuantas pérdidas, cuanta faramalla para nada, ¿cuáles sueños?, ¿cuál proyecto de qué, para qué?, ¿por qué contaremos con neuronas que funcionan al ritmo de los juicios lógicos?, ¿para qué PONENDO PONENS, TOLLENDO TOLLENS?, ¡lógica! de nada me sirves, logos, te me escurres y no te alcanzo, ojos ya no miran, manos ya no sienten, cuerpo ya no eres.
De tiEstabas vivo, te miraba atenta, y me maravillaba que a pesar de tu enfermedad la hubieras hecho, estabas ahí, joven, rebozante y robusto, de una lozanía apenas en las novelas leída, de una vida que ni en la vida…, te extraño, me saca de onda la forma en que pasan los años, no es que me moleste, sino que ya son 7 y cada vez te alejas más, ¿es que alguna vez exististe?, ¿es que mi carne y sangre son de ti?,

Del amor
Quizá sea un discurso, quizá un par de sensaciones que disminuyen con el tiempo, quizá impulsos eléctricos que chocan al compás de la cultura con la que fuimos educados. Pero, en qué más puedo creer si no tengo nada, ni un santito, ojala fuera devota del Atlas, o de San Martín de Porres, del San to o de Zan Bo, pero no…, mi fe se diluye como brisa de mar, porque no existe. Pero ¿qué me queda más que creer en el amor?, que a mi ver abarca todo lo demás, encierra todo lo más bello y especial de este pinche mundo vacío y a veces tan psicótico, ¿mundo… por qué a veces me hablas y a veces no?, ¿por qué te quedas callado mundo?, ¿por qué tienes esos cambios de humor tan raritos?, ¿será que soy yo misma reflejada en ti, mundo?, jamás lo sabré…

Del viento
Me gustaría vivir en un desierto donde todo lo que toque se lo lleve el viento, donde mis manos no destruyan o maltraten los objetos, ojala viviese en un lugar en donde las cosas se regeneraran y no pasara nada, donde pudiera jugar con todo a mi paso sin que lo material se desequilibrara o me desequilibrara, ojala existiera ese lugar…, quizá mis manos no nacieron para ser delicadas, soy brusca, bronca y todo lo que toco lo destruyo, todo a mi paso se deshace cual algodón de azúcar.
He entendidoQue a pesar de que algún día sentí repulsión, ganas de vomitar y dolor de estómago, eso por fin ha terminado, pues mi pensamiento retorcido y tergiversado ha entendido por primera vez que todo aquello era una torre de naipes que hoy se la ha llevado el viento, he entendido que soy mágica, que me amas y que ambos nos complementamos en amor.
Si un marcianito nos observara le avergonzaríamos y esto es lo que vería:Los seres humanos somos tan egoístas que creen que son superiores y únicos, a pesar de saber que han de morir preparan reinados como si fuesen a vivir milenios, a veces es triste constatar una y otra vez que no existen los sentidos, que no hay destinos, que no hay divina providencia que todo lo tenga ya escrito, si así fuese, que cruel y diabólica divina providencia sería, dada la forma de actuar del ser humano.

Los sentidos nos los inventamos, pero es necesario tomar a alguien fuertemente de la mano, alguien con quien pasar estos tragos amargos que a veces nos dejan los días, las soledades, los extrañares…

Estoy mareada, es domingo, acabo de llegar de Tijuana, vi a mi abuelo y madre, ellos son mis estrellitas, es como la raya, la paga, el abrazo y el beso sinceros. Mi abuelito siempre me ha dicho que por mi se vino de su tierra y por mi se quedó en Tijuana (yo su muñequita de sololoy), además tiene 82 años y baila muy bien el reaggaeton, (sigo mareada).
DivagacionesHoy fui a caminar y a lado de la pista se encontraba una camioneta muy sospechosa con un señor adentro y las luces encendidas; estaba en un lugar en el que se observaba que no tenía nada que hacer, me asusté dado que repentinamente no lo observé en el asiento del conductor, quizá se pasó para atrás, y me vinieron a la mente recuerdos de cosas que me pasaron en Tijuana y que casi me matan de un susto.

Estoy confundida, triste, desesperanzada, sin saber cuál es mi misión, no creo en nada, no encuentro salida, no sé qué hacer, me desanima observar el funcionamiento y la estructura de las cosas de este mundo, a veces quisiera quedarme en casa y no salir ni a la esquina (o quizá sólo por unas cervezas), me da miedo sentir miedo, desconfianza hacia cualquier persona, me da miedo saber que nada es respetado, que la vida cada vez se despoja más de los sentidos y el grado utópico que cada quien le da.

diciembre 02, 2008

La historia de la moda o la moda en la historia del s. XVIII al XX


“La moda es la manifestación puramente esencial de nuestro más interno ser”
Anónimo

No podemos separar el actuar del ser humano en relación con el contexto histórico que nos tocó vivir, por ello nuestro pensamiento es producto de la ideología vigente. Lo podemos comprobar con la moda que a veces nos pareciese tan superficial, frívola y banal; no obstante si la analizamos nos puede decir tantas cosas que la historiografía nos oculta.
La moda se traduce en formas de ver al cuerpo humano, inclusive lo forma y deforma al antojo de la circunstancia, por ejemplo el cuerpo de nuestras abuelas era robusto y no por ello grueso, no obstante el cuerpo de las adolescentes de hoy se puede observar de una estrechez nunca antes vista.

Podemos enfatizar que durante mucho tiempo la moda fue exclusivamente diseñada por hombres y sus diseños limitaban de vastas maneras las actividades de la mujer, de ahí se puede inferir de qué forma era idealizada la mujer y cómo era percibida, podemos decir algunos adjetivos: delicada, sumisa, sofisticada, refinada, elegante, delgada, acinturada, estilizada, un ornamento de belleza exclusivo al placer del fabricante de sueños, una mujer que se ha desmitificado con el tiempo y que hoy se traduce en aquella supermujer que ya no sólo tiene la función de adornar al hogar, sino de pedirle prestados minutos al día de mañana para alcanzar a trabajar y apoyar al sustento del hogar, además de cuidar de su familia.

Veamos algunos ejemplos, ¿quién en tiempos presentes se hubiera imaginado que los primeros corsés eran elaborados con fierro para atenuar la cintura de la mujer? y si nos vamos a antaño, ¿qué campesino del Paris medieval se hubiese imaginado los tops que tanto se usaron en la década del 80?, o los monokinis; queridos amigos, qué nos ha de deparar la moda de este siglo XXI tan agitado y fugaz.

Analicemos la historia, en los años de la revolución francesa se prometía un cambio profundo tanto ideológicamente como en las condiciones económicas del país y del mundo, en una época de absolutismo en que las decisiones se le imputaban a un solo hombre, el monarca; sucedían injusticias al por mayor, por ello tantas causas como el fallo de la economía nacional, el incremento del conflicto entre la aristocracia y aquellos con prerrogativas de realeza, el descontento de la mayoría de los ciudadanos más allá de las clases más privilegiadas y la hambruna que asolaba al campesino, fueron motivos de insurrección.
Y de manera asombrosa los revolucionarios (de clase alta) adoptaron la moda con propósitos de propaganda ideológica y de la seda pasaron al algodón; el espíritu de rebelión se apropió de los tejidos de las clases más bajas.

Por otro lado, con el surgimiento de la revolución industrial, la moda dio una voltereta inusitada; se puede afirmar que en el siglo XVIII la moda sólo la alcanzaban los aristócratas, dado que la ropa no se hacía con un telar mecánico, este apareció hasta 1786 lo cual cambió drásticamente la historia de la moda y a partir del siglo XIX la moda fue alcanzada incluso por las clases bajas.

Ya para principios del siglo XIX, se logró que se consolidara la industria de la moda y para las dos últimas décadas de esta centuria la mujer tenía que cambiar de vestido hasta 8 veces al día, esta era una exigencia de la etiqueta tan estricta que dictaba la sociedad de aquellos tiempos. Los siguientes son ejemplos de ocasiones en que la mujer tenía que cambiar su vestir: vestido de la mañana, vestido del té de la tarde, vestido para visitar, vestido para la tarde de teatro, vestido para el tenis, vestido para la cena, vestido de casa para antes de dormir, y vestido para dormir.

Una curiosidad del siglo XIX fue que Napoleón al crear su imperio diseñó un uniforme para que a la gente le pareciera tan bonito que desease usarlo y enlistarse en el ejército.
Otra curiosidad es que los maniquíes del presente siglo no se pudieran usar para el cuerpo de las mujeres de principios del siglo XIX. En dicha época las pinturas nos muestran cuerpos regordetes y en ese entonces ese era el arquetipo de la belleza.
Los tiempos cambian, con las prisas de los tiempos modernos no pudiésemos darnos el espacio de abrochar una hilera de botoncillos como lo hacían nuestras abuelas, no pudiésemos darnos el lujo para realizar aquellos grandes peinados que pesaban más que la cabeza misma.

En los albores del siglo XX se inicia con la misma tradición que dictaba la feminidad y la decencia de una señorita, la cual debía ser religiosa y recatada, por ello cuando montaba a caballo nunca podía hacerlo a horcajadas y tenía que hacerlo sentada con las piernas por un lado, dada la delicadeza de la dama y por tanto la moda se acopló a las necesidades de las clases más pudientes que tenían el acceso a los descansos y el tiempo para la equitación y múltiples deportes.

Con el surgimiento de los derechos de las mujeres, la moda se volvió más benevolente por esa lucha constante de obtener libertades para que dejaran de percibirlas como mero ornamento. En las primeras décadas la tendencia era imitar la racionalidad práctica del hombre.
Como dato, con el advenimiento de la primera guerra mundial en 1914, rápida y completamente se demolieron los viejos valores y sistemas sociales que empezaban a desmoronarse a finales del siglo XIX. La sociedad cambió y consecuentemente su apariencia cambió también y mientras la mujer se adentraba más al mundo real, la tiranía del corsé se erradicó para cambiarlo por atuendos más funcionales. Con la ausencia del hombre en la sociedad civil, un numeroso grupo de mujeres se educaron profesionalmente y tomaron la batuta en la industria y otras áreas en las que el hombre dominaba, debido a este suceso histórico la moda femenina cambió y aun cuando los hombres regresaron de la guerra en el año de 1918 a un mundo mutilado y abatido por el hambre y la miseria, no había vuelta atrás, nadie podía parar la ola de mujeres quienes habían probado los placeres y la libertad del mundo fuera del hogar (aunque para ello debemos mencionar que ningún placer se puede encontrar cuando el mundo se halla resquebrajado por conflictos políticos-bélicos absurdos).

En los 20´s el jazz se hizo popular y la danza del charleston se dejó ver, el surgimiento del automóvil modelo T de la FORD MOTOR COMPANY (producido bajo técnicas de un sistema industrial) se vendió en masa en Estados Unidos y la relación con la tierra y el tiempo ya no fue la misma; el hecho de poder trasladarse con rapidez trajo consigo una ola de consumo y de creación de productos que podían ser transportados en menor tiempo y por tanto más baratos y al alcance de todos.
La apariencia de la mujer cambió radicalmente y el estilo del cabello fue cortado de manera significativa, ahora la mujer era capaz de manejar un auto, de jugar golf y tenis, de ejercitarse e incluso de fumar.
Después de que Estados Unidos se enriqueció vendiendo armas al mundo durante la “gran guerra”, el país se encontraba en una prosperidad nunca antes vista, pero con la gran depresión de 1929 los magnánimos modistas de la época perdieron sus trabajos.
Para 1930 Coco Chanel introdujo el pantalón como prenda de vestir femenina y revolucionó para siempre la dinámica de la vida de la mujer y del hombre en sociedad.
Para la segunda guerra mundial, las prendas tenían que ser simples y modestas por la falta de material, la moda de la falda se hizo más corta para ahorrar tela y una curiosidad es que los uniformes de los nazis fueron diseñados por Hugo Boss, quien es tan famoso hoy en día por los diseños que llevan su firma.

En la segunda mitad del siglo XX, después del vacío existencial que dejaron los conflictos bélicos, la sociedad entera entró en una era de consumismo en la década de los 50 y 60: era la posguerra, la guerra fría entre los bloques socialista y capitalista quienes se disputaban el dominio del mundo como si se tratase de un ajedrez; eran los jóvenes quienes por primera vez surgían como sujetos históricos y luchaban con conciencia por una sociedad con libertad de expresión, por una sociedad en donde los gobiernos no hicieran caso omiso de las manifestaciones y demandas del pueblo, donde los totalitarismos habidos en la 1ra mitad del siglo XX jamás fueran repetidos, causando la barbarie fascista y nazi. Por ello se dio un 68 a nivel mundial que enardeció el ánimo revolucionario de los jóvenes.
El rock n´roll hacía su aparición y con ello las ideas cambiaban, la mujer intentó liberarse y con ello la moda hizo otra vez su aparición, la minifalda surgió, el bikini estaba en su apogeo y hubo quema de brasieres.
Después de la absurda guerra de Vietnam, los jóvenes comenzaron a rechazar lo establecido y abandonaron los valores de la cultura occidental, se dejaron crecer el cabello, usaban huaraches, ropas de colores que aminoraban la seriedad de una sociedad moralista que hipócritamente educaba con valores que no respetaba.

Respecto a la moda masculina podemos decir que no ha cambiado mucho en estos tres siglos, puesto que la silueta ha sido prácticamente la misma y los colores se piden sobrios, oscuros y grises para denotar hombría, serenidad, elegancia, clase, aplomo y gallardía.
Por el contrario, a la mujer se le compara estéticamente con las flores y si un hombre decide usar el color para vestir, es juzgado de afeminado. La moda es hermosa, dado que es la expresión más recóndita del ser, inclusive cuando se amanece triste nuestros colores se oscurecen y cuando se amanece alegre podemos ser capaces de usar el fluorescente.

Podemos concluir que la moda del siglo XIX con sus largos vestidos hasta el tobillo y que cubrían el cuello de las mujeres decentes, no hubiera dejado que una ciudad como Mexicali se desarrollara en ese tiempo, dado su extravagante desierto y hermoso clima cálido.

octubre 14, 2008

Del absurdo


Fui a un velorio de un compañero del cual no recuerdo su cara pero sí su persona, mas¿qué importa su rostro cuando en realidad como dicen por ahí “la cara prejuicia a la gente”?, ojala todos estuviésemos envueltos en sacos de papas o quizá como John y Yoko cuando dieron una entrevista tapados con una sábana para que vieran que en realidad lo único que debe de contar es el alma, habría menos problemas si no tuviésemos cara; la gente malvada y de cara bonita no valdría en nuestro mundo, así como no importaría si fueses blanco o negro o café o rosita.

Me siento rara porque fui a una sala de velorio y olí flores (lo cual me disgusta), miré un ataúd, una vela, gente llorando, toda la parafernalia necesaria, incluso café.

Me siento rara porque quien murió tenía menos de 30 años, y siempre solemos decir, “era muy joven para morir”, pero ¿cuándo se es demasiado viejo para morir? ó ¿cuándo se rompe la línea entre la adolescencia y la juventud?, ¿cuándo entre la juventud y la madurez?, mi papá tenía 53 y para mi era un chamaco, no debió morir.

Me siento rara porque la señora perdió a su único hijo varón y vi su dolor, un dolor que no se merece nadie…

Me siento rara porque no tengo a quién renegarle que exista la muerte, ojala existiera un Dios que me explicara o ya de perdiz un diablo, … sería muy orgullosa y engreída si creyera que somos especiales como para poseer alguna eternidad, ni en el infierno ni en el cielo, polvo somos….

Me siento rara porque tengo recuerdos, porque duele saber que toda la parafernalia que realizamos día a día no sirve de nada, a fin de cuentas no hay ningún sentido, algún día todos habremos de morir, incluso este planeta tan mancillado por nosotros los parásitos de los humanos…, a menos que nos vayamos antes de que todo acabe a parasitar otro planeta de la vastedad aplastante del cosmos que existe por encima de nosotros.

Si se le ocurre a algún meteorito desviar sus fuerzas hacia este planetita a la vuelta de 10 minutos ocurre otro apagón como el de mis amigos los dinosaurios, no… si no estoy triste, es lo peor, cuando uno esta triste nada más llora y ya, luego alguien te da una palmadita en la espalda y se cura el dolor…, pero este dolor que siento es seco, no tiene lágrimas, es asfixiante, es un absurdo que observo y que no quisiera ver, es el absurdo al que día a día nos enfrentamos todos los seres humanos, pero no los animalitos….

Es tan grande mi ego que todavía soy capaz de sentir dolor por ese proceso tan natural que es el de desaparecer por siempre en el cosmos para formar parte del deslumbrante polvo de estrellas… para siempre.

Me siento rara porque las calles se ven vacías, porque es sábado, porque todo tiene nombre y yo también, Miriam… qué significa este garabato, me gusta el dibujo de mi nombre, tiene equilibrio, pero igual de absurdo se vuelve al repetirlo incontables veces.

Las únicas tres cosas hermosas que tengo y que me salvan de estos destellos de conciencia son mi amado, mi familia y la música. Soy un cuerpo, un sistema y nada más, si me abren soy pura tripa y entrañas, un hígado, un corazón, tejido, huesos y sangre, desechos, y ya…., seré banquete de gusanos…, no seré egoísta y dejaré que me coman para ser parte de ese ciclo de vida.

Me siento rara porque qué diferencia hay de hoy estar viva, en dos días puede que a uno lo estén velando, mientras hacen los trámites, que triste…, ¿y los sueños dónde?, ¿dónde la ilusión? Si este tiempo no existe, ¿si quiebro este reloj la vida se despedaza?, no…. Todo son medidas del humano, todo es a su medida.

Pues qué es esto pues, aquel muchacho lo dijo conciente, “ya se acabo, hasta aquí llegué”, que pasa, decía Nietzsche que sería mejor escoger el día de nuestra muerte con dignidad, despidiéndonos de todos nuestros seres amados, habiendo terminado nuestra misión, respetando el tiempo que naturalmente se nos da, y eso que hoy vivimos de más, en el siglo XIX la media de vida de un obrero en Inglaterra era de 23 años, y de un burgués era de cuarentaytantos…, y hoy nos quejamos, yo quisiera vivir hasta los 104, pero es nada más por una cosa, sentir este amor que es lo único que me salva, de no ser así no sé…, él es la única persona que me hace sentir que esto es real, que no somos un holograma, o una vacilada de algún Dios, o Extraterrestre.

Pero es que todo es falso, todo son aparatos, sistemas, instituciones, incluso yo soy hecha por televisa, por cepillín, por los medios, pura institución, ¿quién soy yo pues?, ¿quién es m i r i a m?, quisiera estar ahogada…, si no es falta de ganas, sino de centavos…, decía una amiga que cuando ya no le encontrara sentido a la vida tuviera un hijo… jaja.
Los hijos, estoy segura que le darán un gran sentido, ha de ser como llegar al Nirvana, tener un hijo… que chingón va a ser sentir ese dolor, o esos 3 dolores, que chingonsísimo va a ser que una persona que salga de mis adentros me hable y me ponga retos, y yo la alimente, me da gusto ser mujer, porque eso de tener hijitos hace fuerte esta estructura, por lo menos tengo la opción de tenerlos, ojalá algún día…

De John Lennon, “Love is free, free is love, love is knowing we can be”
Admiro a John Lennon no tanto por su talento musical, sino por su espíritu, era un ser sublime, el ser que me hizo creer que existe el amor por su ejemplo de vida y su entrega total.

De la más corriente...

*
Lo veo, todo su ser emana ternura y calor, su amor es una luz que me guía, el café brillante de sus ojos me lo dice.
*
Unos payasos en el Zacazonapan, un alma partida en dos, las calles del centro de Tijuana, estas ansias por decir, por explotar, toda esa combinación y un destino presagiado me llevaron a ella, mi gemela en tiempo-espacio. Sin todo ese dolor, sin esos payasos, sin esa Tijuana gris y sucia no la hubiese conocido, estoy segura…
*
Despierto de mi sueño dogmático y me siento viva, me sumerjo en los avatares de la vida y los acepto con gusto, es mi tiempo, estoy caminando, estoy engullendo mi presente a cada segundo, ¡a cada instante te alcanzo presente!, no existen los futuros… no los comprendo, esta percepción temporal me indica que lo único que puedo llegar a comprender es este presente, en el cual actúo, en el que debo entregar todo lo que soy, pues la vida no se realiza en esperas.
No sé cuando he de morir, desconozco el día de mi fenecimiento, y me da gusto, quisiera que fuera sorpresa, que nada me avise y encontrarme con el caos universal, un caos que no alcanzamos a comprender por esas categorías de tiempo-espacio que nos limitan.
Me congratulo de vivir en este tiempo, de poder ser uno con la persona que amo tanto, de hallarle un sentido al absurdo de la vida.
Es mejor haber amado que morir sin haber sentido ningún dolor. Que mi epitafio no sea más que una cruz de madera de la más corriente…

agosto 29, 2008

Love is the dance of eternity

Sólo sé que te amo, que mi vida yace en este castillo que has pintado para mi, ¿cómo agradecerte?, cómo pagar tu ternura que se refleja en sonrisas, en enfados y en cariños de absoluto amor, cuando me hueles, cuando me tocas y me acaricias, te amo mi ser humano favorito de este cosmos, si es que existe, ya vez los niños… que ponen en duda la existencia del caos “¿será cierto que existe un universo?”, qué importa si se le da el papel que certifique su existencia, ¿qué más da si esto es un sueño cuando mi conciencia te siente, te explica y te acaricia?, qué me importa que Xiquilpan sea falso, que La Habana sea un holograma y la casa vieja un relato fantasmagórico cuando todavía resuena en mi tu propuesta de amarme toda la vida, aquella rosa y agua de Chía que me despertaron con una promesa de eternidad, cuando todavía distingo las notas de esos cánticos de salsa y vida de la Habana vieja.
´Me he enamorado, y te quiero y te quiero, sólo deseo estar a tu lado, soñar con tus ojos, besarte los labios, si me das a elegir entre tú y mis ideas, aunque yo sin ellas, soy una mujer perdida, si me das a elegir me quedo contigo, porque me he enamorado y te quiero y te quiero´…

Van tres veces que sé en esta semana que alguien fenece, y me da pena, porque estoy segura que es la única oportunidad que tenemos como seres vivos de tener una conciencia, y sobre todo esta conciencia humana que supuestamente es tan distinta de todos los demás seres vivos, ¡estoy estornudando!, ¡se siente tan bonito!; me doy cuenta de lo efímero y valioso de nuestro tiempo, temporalis, tempo: magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro… pero, tú eres fuera de tiempo, eres un niño que admiro, que me hace sentir, ¡quebremos pues todos los relojes, destruyamos todo indicio de tiempo, vaciémonos de los segundos y arrostrémonos a los minutos, seamos fuertes y luchemos contra las horas que nos diluyen a su antojo, pateemos a los días que no son más que cómplices de la muerte, tú y yo sobreviremos más allá del bien y del mal, porque no somos con ellos, somos aparte, somos en otra dimensión, una dimensión que sólo adquiere sentido cuando me tomas de la mano, y me besas con esos arrebatos que me empujan, que me tumban, que me llenan de saliva, de amor del más puro, eskipelaefandango, ¡jamás olvidemos nuestras raíces amor!, no nos dejemos llevar por el maldito tiempo, invención del ser pensante, ¡o seremos presa de cuervos!, cuidémonos de la monotonía y del hastío, pues ¿quién seremos para enfadarnos el uno del otro?, eso es imposible, se torna imposible porque tú sólo eres un universo, un cosmos que aun no descubro y que apenas tengo la tecnología suficiente para llegar al satélite lunar, ¡no me mires así!, soy buena, soy un ser humano que tiene conciencia y eso le dificulta más su existencia y le da más alegría y amor a la vez, jamás me cansaré de buscarte, de encontrarte en ese intrincado mundo de conexiones atómicas que hacen tu lenguaje y con él te hacen a ti, cuan hermoso es todo cuando sé que existes; ya decidí algo, si yo muero primero, me desvaneceré en el cosmos por siempre, uniéndome a ese polvo de estrellas aeternis y te esperaré; pero si tú mueres primero, esta conciencia no será capaz de sobrellevar este absurdo de la existencia, este chiste de no sé qué Dios sarcástico y burlón o de no sé qué extraño que experimenta con la masa gris, y moriré sin egoísmos, sin querer pagar un poco más por estos ´tiempos compartidos´ y me iré con entre tus brazos, único indicio del sentido de este suspiro, de este vacío que día a día se descompone más.
Seamos concientes, en estos momentos toco, grabo, escucho a Iron Maiden, estoy sola, extraño, estudio y escribo sobre el ideal utópico de la democracia significativa, y siento. Pero algún día jamás lo haré y estos tres anuncios de muerte me han hecho pensar en que varios escogen el Jardín de la esperanza y que la parafernalia de estar muerto te convierte en héroe, en víctima temprana de algo que sólo implica sentires, sentidos, más sabores, amores, disfrutes y panecitos con cafés, pero en realidad la cantidad no importa, ni la calidad tampoco, entonces ¿never mind?, ¿qué importa en la vida?, ¿el alcanzar a hacer cosas?, ¿el ganar el mayor tiempo posible?, ¿cuándo se rompe con el límite de lo joven o se inicia con la línea de lo adulto? Sólo sé que me sigue doliendo que mi padre se haya ido, porque me gustaría cotorrear con él a estos 26…

¡Ay! Lennon, que me haces sentir!

¿En realidad existirá un dios?, ¡es lo único que me remite a ti! Tu maravilla, saberte, tenerte, olerte, sentirte, creerte, amarte, ser contigo, te amo David, te amo.

Escucho a NOFX y ahorita empieza PINK, y sé que soy mágica, … (puntos suspensivos dramática) how I wish, how I wish you were here, we’re just two lost souls swimming in a fish a bowl, year after year, running out in the same old trap how we find aaaaa, the same old tears, wish you were here.

agosto 18, 2008

Falling in love

Siempre me inquieta la muerte, la respiración, que en mi cabeza pasen cosas y en mi instintos otras tantas, pero más me inquieta un milagro que pasó en mi vida, quizá producto de la patafísica, no le llamemos pues, milagro… sino coincidencia, pues me asombra sobremanera saberte a mi lado, que la pelotita rodó y rodó hasta dar con tus brazos, “sólo deseo estar a tu lado, soñar con tus ojos, besarte los labios”, me quedo contigo, por siempre.

Me asombra también que hemos decidido convivir y enfrentarnos a la vida de la mano, que te busqué perenne, y sé que en cada cara me buscabas, te asomabas al espíritu y seguías esperándome, hacías guardia para encontrarte con toda esta ciencia de las soluciones imaginarias y quedarte callado, pensando que era absurdo e irreal. Yo te esperé sentada al tiempo y mis ruinas y tristezas me deleitaban internamente porque me daba cuenta que mi libertad estaba guardada para compartirla contigo, esta libertad que desde que te conozco siento tan profundamente, como si el hecho de tomarte de la mano me hubiese liberado de infinitas cadenas.

La vida es caca, ¡sí, la vida sigue siendo mierda! y ahora lo es más, bajo los paradigmas con los que se rige este mundo perturbado, pero en aquella casita de la Malinali, bajo ese techo cubierto de no sé qué etéreo llamado por muchos amor, mi núcleo siente paz, en ese tejado de café y miel, de cariño y charlas eternas, te amo sobremanera y siempre me asombrará esa bolita que me trajo a ti, desequilibrando el mundo para bien.

julio 30, 2008

Mielecita y dulces para tí

Esa gabardina roja de misterios insondables, aquella vaca y su juguetito, los doritos de hace una semana que circundan por ahí, tus libros y cada rincón de ese recinto rojo. Mujer, lo que tocas se convierte en risas.

Te vi entrar aquella vez, radiante y con ese brillo en los ojos que te ha de caracterizar, constantemente recuerdo la noche que me conectó a tu universo, noche de estrellas y de hoyos negros, de auroras boreales y nevadas, de calores de playa y mucha cerveza, de nacimientos y muertes, de nacimientos… de naceres.
Estando tan cerca estábamos lejos y unos payasitos, una decisión de momento, un café cercano y una computadora lenta me provocó cambiarme a la pantalla donde vi tus letras y me hiciste reír, pues aun a pesar de saberte en la ausencia de lo desconocido, en los abismos de lo ajeno a mi, plasmé mi soledad y desahogo en ese espacio, sentí calor de hogar en objeto tan frío. Aunque ahora tengo la certeza de que te hubiese conocido aun si la razón hubiese sido encontrarnos rezando en una iglesia.

Esta linda mañana de sábado se ha expandido y ya no hay días, ni semanas, sólo me queda el dulce saber que puedo tocar tu mano y darte un abrazo; aquí seguimos Jude bajo estrellas que caen dibujando color en el espacio y un fuego que no se extinguirá jamás.

Siempre que he de estar cerca de ti ha de ser fuera de los parámetros del tiempo, pues el perfume de eternidad que llevas en tu piel me hace respirarte quieta, como la imagen quieta de la luna nueva. 
Seguro eres un hada que aparece de vez en cuando en este bosque macabro del mundo, que con su varita mágica y ese juego encantador de mirada y sonrisa concede tranquilidad a espíritus angustiados.

Me quedé muda ese día que te vi contando chistes y moviendo tus brazos…tu boca, volteando a veces y riendo; me asombra el hecho de saber que estás viva, respirando a fondo y con una cadencia en el alma que al solo verte me mueve. Pudiste haber estado en esos momentos en otro lugar, mas estabas ahí y fue un deleite, así como sentir que puedo volar muy alto sin alas y no caer.

Cómo no sonreír cuando sé que andas por ahí, y que la sorpresa y la elección me darán goce tan profundo al escuchar tu voz de niña al despertar, tu voz tan dulce que me nace el instinto de protegerte de toda esa mierda que dices no poder soportar, yo gustosa te llevaría a capuchi a la playa, a la montaña y a la nieve para que no sientas jamás, ni veas, ni huelas un gramo de ella…; miles de alfombras rojas colocaré a tu paso con florecitas de todos colores a la orilla del camino, canciones de pink floyd, rings por todas partes y mucha cerveza…, quebraremos botellas al brindar y bailaremos para siempre…
Quizá tu divinidad ha hecho sombra sobre mí y esos destellos me han dado gloria y paz.

Siempre he tenido cosas que decirte y no sé por qué me cohíbo, pero tú sabes…¿si lo sientes?
Te respiro, mis sentidos te absorben y cuánto lo disfruto.

La reina de las hormigas..: )

La maldición nos persigue

Íbamos en pijama saliendo de una bodega, caminando de la mano y huyendo de no sé qué.
Nos habíamos brincado una barda y escogido entre varios caminos decidiendo por el camellón de la Internacional; en eso llegó un policía que te miraba morbosamente y te quiso besar, yo traté de impedirlo golpeándole, pero él me tomó de las manos y me dijo burlándose: “!esos golpecillos qué!”, aun cuando se los di con la mayor fuerza por el coraje endemoniado que me provocó que sus sucias manos siquiera te rozaran; lo pateé y sacó una pistola calibre 22, me dijo que me iba a matar si no lo dejaba y le grité desesperada... “mátame pues...ándale cabrón!, por mi no te detengas, llégale, mira aquí estoy, de seguro es de salva, no has de tener los huevos, yo no sé que haces de policía... ah! pues si... que otra cosa podías ser?, sino un vil marrano!”, y él muy sorprendido queriendo levantar su orgullo de tres pesos trato de reivindicarse y jaló el gatillo asesinando a quemarropa a un civil que iba pasando, tú y yo corrimos huyendo de él, pero estábamos en un camellón de la carretera internacional, los carros iban a tremendas velocidades, teníamos que correr el riesgo de cruzar y morir atropelladas o esperar a que la locura del perro se sosegara con nuestra sangre,... él optó por darse un tiro y cayó a la carretera siendo partido en pedazos,... sangre y miembros esparcidos yacían a lo largo de la calle... (1ra tragedia)

Después nos fuimos corriendo para alejarnos de lo sucedido, pero el cuerpo policial ya estaba enterado y era fácil localizar a dos muchachas en pijama, íbamos de la mano y en el camino se nos fueron apareciendo personas, un vaquero estaba entre ellos y nos provocó queriendo sacarnos de nuestras casillas, (casi lo logra con tu carácter desmesurado e infantil), pero preferimos seguir corriendo y agarramos un raite que al subirnos comenzó a manejar como un loco, tú y yo íbamos en la parte de atrás de ese pick up y nos zangoloteaba tanto que parecía que en cualquier momento íbamos a salir volando y nuestro cráneo se iba a estampar en el concreto, pero no siendo así, atropelló a una señora embarazada que iba pasando y la dejó tirada sin urbanidad alguna.
Parecía que nuestras presencias se colmaron de una maldición que se respiraba en el entorno, lo que tocábamos se convertía en fuego y cenizas, en muerte y destrucción.

Llegamos a la bodega sin saber cuál fue la causalidad que nos llevó ahí y nos introducimos al lugar evitando que nos vieran, estando ahí logramos ver que era una gran conspiración vodoo que jugaba con nuestras mentes moviéndonos la neurona del miedo, picando con un gancho la parte sensible del cerebro para ver nuestra resistencia a las tragedias, siendo nosotras quienes las provocábamos seríamos las culpables y la “conciencia” podía haber acabado con nosotras, pero no teníamos escrúpulos, éramos la unidad de la maldición, una amistad que no se rompería jamás, ni con la más infernal de las tragedias aun trazada por nosotros, delineada con intención y causa.

Fuimos a una gran iglesia, había muchísima gente, algunos dormidos, otros en presencia física mas no espiritual, el nuevo papa daba un sermón y sus ojos brillaban con la lascivia de la perversión de un anticristo, moviendo sentimientos de masas y creando conmoción y fanatismo.
A fin de cuentas toda esa ola de sucesos macabros no terminaría jamás, nosotras éramos simples títeres de alguna sociedad que gusta de jugar con los cerebros débiles, pero les salimos más perras de lo que imaginaban y nuestras tragedias no nos movieron ni un pelo, aquí seguimos no Jude?, igual de frescas que antes, seguimos brindando aun a pesar de conocer el mundo, lo enfrentamos y sabemos lo que se esconde tras de él.