Me gusta idealizar, ha de ser bonito tener dioses o creer en algo.
Por absurdo que suene lo que más me ha llevado a sentir una experiencia teológica es la música, por eso me gusta escucharla sin conocer a las personas que la hacen, la música por la música solamente, en su pureza, pues si conozco al artista mi ideal de perfección se viene abajo, el ser humano es tan imperfecto que desdibuja las más bellas sinfonías.
marzo 02, 2010
Alguna vez una sabia mujer me dijo que era preferible sentir el dolor de haber nacido a ni siquiera haber llegado a ser. Nacer es doloroso, dijo esa sabia mujer, pero es más doloroso y aburrido no haber respirado jamás ese dolor. Finalmente todo es gratis, son gratis los madrazos, son gratis los besos, son gratis las cervezas y los días.
Payaso

Morías en vida, robabas para dar de comer a quienes apenas sobrevivían en las alcantarillas de aquella ciudad amurallada de miseria, de asfalto.
Te vi aquella noche cubierto de color y de alegría, con tus enormes zapatos que pateaban al mundo y su realidad sombría.
Te vi bajar bañado de luna al sótano del aquel bar de mala muerte, hace ya algunos ayeres que te vi en esa frontera violenta. Cuando llegaste los destellos de tu dicha iluminaban el zacasonapan tan lleno de desgracia y desventura.
Paseabas en tu triciclo rayándole la madre al mundo, metías algunas monedas al tocadiscos y bailabas con toda tu altura y delgadez, le bailabas a la vida disfrazado de alegría.
Pero tus ojos ocultaban algo.
Me enamoró la chispa que le imprimías a ese caverna en ruinas y me hacías reír con tus ocurrencias; yo di por hecho que eras globito pérez-osito, payaso siempre, payaso feliz, payaso de veinticuatro horas; pero un día te vi tal como eras y eras oscuro, cansado de vivir, mirada cabizbaja, vestido de negro con el peso del dolor sobre tus espaldas.
Y de repente te volviste una fantasía, te me disolviste en el humo de tu cannabis…para siempre.
Te vi aquella noche cubierto de color y de alegría, con tus enormes zapatos que pateaban al mundo y su realidad sombría.
Te vi bajar bañado de luna al sótano del aquel bar de mala muerte, hace ya algunos ayeres que te vi en esa frontera violenta. Cuando llegaste los destellos de tu dicha iluminaban el zacasonapan tan lleno de desgracia y desventura.
Paseabas en tu triciclo rayándole la madre al mundo, metías algunas monedas al tocadiscos y bailabas con toda tu altura y delgadez, le bailabas a la vida disfrazado de alegría.
Pero tus ojos ocultaban algo.
Me enamoró la chispa que le imprimías a ese caverna en ruinas y me hacías reír con tus ocurrencias; yo di por hecho que eras globito pérez-osito, payaso siempre, payaso feliz, payaso de veinticuatro horas; pero un día te vi tal como eras y eras oscuro, cansado de vivir, mirada cabizbaja, vestido de negro con el peso del dolor sobre tus espaldas.
Y de repente te volviste una fantasía, te me disolviste en el humo de tu cannabis…para siempre.
enero 20, 2010
Frente serena

Señor de antaño y suspiro lento,
O danzase al gemido del viento
Frente serena que la arena del tiempo no acaricia,
porque tu vejez impávida la llevas dentro
y es que la vejez es morir a destiempo,
de la anacronía del tic tac de la tiricia.
tu rostro oculta la paz que no conoce este mundo,
como si en esa sien llana cantase el pájaro quieto
una melodía de despedida al invierno taciturno.
O danzase al gemido del viento
un tango de Gardel en el desierto.
Frente serena ante una urbe hostil,
lisa y amplia, de paz inquebrantable, de marfil.
lisa y amplia, de paz inquebrantable, de marfil.
Serenidad que se desliza lentamente,
escabulléndose entre el mar sinuoso de la muerte.
Frente serena que la arena del tiempo no acaricia,
porque tu vejez impávida la llevas dentro
y es que la vejez es morir a destiempo,
de la anacronía del tic tac de la tiricia.
Frente serena bañada de montaña, de rocío, de madrugada;
el lamento mudo de los valles vaga libre por el yermo,
y el claro de luna es testigo ciego y alegre de tu calma,
mientras la insondable noche resbala en el peñón silente del abismo.
!Llueve! montañés de piel de roca,
frente serena ríe y llora,
y su sangre se trastoca, toca y convoca
a unirse al sereno plúmbeo del ocaso,
entonando al fuego que fusiona
unas coplas al ritmo de dos copas
cuando dos viajeros andantes se apasionan
al fervor de la lluvia de marzo.
frente serena ríe y llora,
y su sangre se trastoca, toca y convoca
a unirse al sereno plúmbeo del ocaso,
entonando al fuego que fusiona
unas coplas al ritmo de dos copas
cuando dos viajeros andantes se apasionan
al fervor de la lluvia de marzo.
enero 12, 2010
No me resigno a mis muertos

Dicen que lo que se puede racionalizar y asimilar, entonces es posible de olvidar.
La falta de comprensión implica no poder organizar las ideas ante un suceso.
Todavía no comprendo la muerte ni quiero ni deseo comprenderla, me rehúso a hacerlo porque comprenderla implicaría aceptarla y sentir resignación.
!No me resigno!, no me resigno a tu partida, jamás lo haré porque mi cabeza no puede racionalizar que una persona tan hermosa haya desaparecido de la faz de la tierra por siempre, no quiero ni pretendo olvidarte.
¿Acaso no es cruel que todo un día en la tierra no haya nadie que te piense?
¿No es tristísimo que nadie se acuerde de tu olor, de tu llegada en aquellas tardes de invierno, de tu risa?, o de esos domingos de José Alfredo y ponche de café.
¡Cuánto anhelabas vivir!, ¿escucharías acaso mis promesas aquella noche gélida de hospital en la que me esperabas sólo a mi para irte siquiera más tranquilo?, que mano tan fría, que extraños tus ojos ya vacíos, cuál sería tu último pensamiento.
¡No!, no te olvido porque no es justo, y me duele que a veces se me olvide sentir lo que se siente saber que existe un padre, envidio y suspiro por un abrazo de esos.
Y me da rabia sentir que por mi boca jamás se volverá a emitir la palabra –padre-, que su calidez me esté vetada por siempre, ahora estoy incompleta.
Y me disculpo por expresarme y ensuciar con estúpida prosa aquello que es inefable…
enero 03, 2010
A palín
Te vi pequeño y te adopté, eras grotesco en tu abandono pero así te acogí en mis brazos, te acompañé en tu crecimiento y a diario te daba de beber; me complacía al mirar esa piel salada que al tocarla se volvía de una aspereza dulce.
Pasaba el tiempo y yo te alimentaba de amor y cariño a pesar de la cautela y el sigilo que guardabas con todo aquello ajeno de ti y que observabas como leve amenaza; te envolví en el calor más absoluto aun cuando algunas veces me hiciste sangrar y llorar en tu sacra inocencia.
Llegó el momento en que ya no cabías en tu pequeña casa y aunque me dolió verte partir tuve que dejarte ir. Te mostré el mundo y en un último abrazo te solté de mi mano para que crecieras, al principio parecía que morías; ¿extrañabas acaso el calor del hogar en el que te acogí?, ¿echabas de menos mis pequeñas y disparatadas charlas?...
Creciste caóticamente y en esa locura que esbozaba tu sombra emanaba una belleza etérea que salpicaba mis días de alegrías.
Pasaba el tiempo y yo te alimentaba de amor y cariño a pesar de la cautela y el sigilo que guardabas con todo aquello ajeno de ti y que observabas como leve amenaza; te envolví en el calor más absoluto aun cuando algunas veces me hiciste sangrar y llorar en tu sacra inocencia.
Llegó el momento en que ya no cabías en tu pequeña casa y aunque me dolió verte partir tuve que dejarte ir. Te mostré el mundo y en un último abrazo te solté de mi mano para que crecieras, al principio parecía que morías; ¿extrañabas acaso el calor del hogar en el que te acogí?, ¿echabas de menos mis pequeñas y disparatadas charlas?...
Creciste caóticamente y en esa locura que esbozaba tu sombra emanaba una belleza etérea que salpicaba mis días de alegrías.
Ahora el mundo estaba a tus pies, ahora te estirabas a la vida y tus mejillas volvían a rebosar de un rosa tierno. Me resigné a tu partida y a saber y creer que afuera estarías mejor, que harías amigos y tostarías tu piel al calor del sol abrasante de esta tierra cálida; por las mañanas salía a contemplar tu galanura enamorada y en las tardes de ventiscas arenosas tu cuerpo danzaba gracioso al compás de los acordes tristes de un desierto que se sabe seco y que sucumbe a la melancolía de esos atardeceres pintados de un azul-púrpura.
Y en una de esas contemplaciones en las que quería resolver los enigmas del universo en una espina, en las que la fragancia de tu piel me envolvía perdiéndome en los misterios del por qué, le dimos la bienvenida al invierno con aroma de café.
Y te miraba deslumbrada cuando el frío rocío se confundía con tus lágrimas verdes de olor a salvia…
Y me saludabas fresco haciéndole una reverencia a la quietud del alba…
Y me daba cuenta que me sonreías enigmáticamente; te admiraba… tú lo sabías y flirteabas con esa gracia y ese garbo con que el invierno te vistió.
Hoy sigo contemplándote en secreto porque sé del pudor que alimenta tu tibia desnudez, y sé que a pesar de que el mundo ahora es tuyo me sigues queriendo a tu manera, lo sé porque de vez en cuando mis caricias provocan tu infantil vanidad y unas gotas de rojo escarlata se confunden con el soberano verde de tu clorofila, ...lo sé porque los años han pasado y sigues fiel a mi en cada tarde que se viste de gris.
diciembre 10, 2009
Reconciliándome con el cosmos

!Cuán sabio es el tiempo, pero a veces qué lento!
!Cuán triste y horrible es ser egoísta y celoso!, ser presa de paranoias y de sentimientos o deseos que se vuelven lastre cuando no dejamos ir.
!Qué pesar es vivir pendiente de salvaguardar lo propio!, cuando nada es de nadie, !nada es de nadie! la posesión nos posesiona y nos diluye en un ser que no logramos reconocer.
Soberbia, orgullo enceguecido y dignidad, !sentires que se vuelven lastre y nos arrastran por calles empedradas!.
El amor es libertad, una vez que se deja de ser quien uno es por convertirnos en ideal de los demás las cadenas vuelven; no es posible amar sin ser completamente honesto consigo mismo y con nuestros más anhelados sueños, suprimir nuestra persona en honor a otra es construir un castillo...sí, castillo de naipes sobre arena.
Me he reconciliado con el cosmos y he observado que es hermoso, que nunca fue un monstruo, que incluso es musical, que tiene armonía y amor para dar, que no tiene el ceño fruncido sino puramente magia y esplendor.
diciembre 03, 2009
noviembre 26, 2009
Las sorpresas de la vida

“La amistad, el reflejo más grande del amor humano”
¿Acaso nos hemos puesto a pensar alguna vez en esas pequeñas coincidencias que suceden y que cambian el curso de nuestra vida?
¿Hemos considerado o reflexionado sobre la circunstancia, el día, la hora exacta?
La mosca que pasó y que nos hizo voltear.
La cáscara de PLÁTANO con la que no resbalamos.
Aquella bendita pereza de esperar cinco minutos más durmiendo y luego encontrarse con una concatenación de eventos que desencadenan un sin fin de sorpresas.
El cabello que nubló nuestra vista por aquel preciso segundo en aquel amanecer, en el que no pudimos ver la galanura de aquel sol pleno de esperanza.
Acaso hemos olvidado ya aquella pizza que salió del horno lista para compartir en el preciso momento para que esa silla se vaciara en el minuto exacto de aquel reloj humano, y que después se llenara ocupando un lugar tan especial en la vida de alguien.
Hemos quizá considerado aquel apretón de manos que le dio un giro a nuestra cotidianidad.
Aquel lapsus de sinceridad que estremeció nuestro corazón para crear una gran amistad.
Ese beso tierno, reconfortante y cálido que rozó nuestra mejilla como enviado por un ángel (diciendo ¡aquí estoy hija!).
La carcajada que nos curó el alma de la tristeza más abismada.
Y esa voz que estremece y embelesa con cada palabra.
A veces somos puros prejuicios, vemos y no vemos, nos quedamos con la pura cascarita de la fruta, la cubierta de la paleta de mango y no el sabor a mango, saboreamos el chocolate y no la nuez.
¿Cuántas probabilidades existen de encontrar un alma afín, alguien que respire a nuestro ritmo y que ría al unísono?.
Volvamos la vista atrás y pensemos en aquellos azares y eventualidades que nos regalaron la bendición de contar con un amigo.
La amistad es aquello que hace de la pesada losa de la cotidianidad una existencia cálida.
Es ese sentir que un ser afín a nuestra propia naturaleza comparte este tiempo-espacio, que ve a través de nuestros ojos, que siente a través de nuestra piel y late al ritmo de nuestro corazón.
¡Quisiera decir que la cotidianidad es tan mágica!,
¡Que las coincidencias y azares de esto que llamamos existir son grandes tesoros!
¡QUE ESAS SORPRESAS son precisamente los últimos resquicios de lo que todavía podemos decir que es GRATIS!.
¡Qué belleza no saber qué pasará mañana!
¡Cuán hermoso no saber el minuto ni la hora exacta del día de nuestra muerte!
¡Cuánta magia el enfrentarse a la incertidumbre de un nuevo amanecer!
¡Qué alegría descubrir que en este momento respiramos y somos concientes del amor que implica la amistad!
En este momento concluyo que no hay pureza y alegría más BENDITA que el amor de la amistad.
Alégrense compañeros porque citando a una naciente amistad les digo: "life is a joke".
Y citando a otra amiga...¡Y todavía amanece gratis!...
noviembre 22, 2009
noviembre 08, 2009
De los sueños
Ha llegado el momento, momento de tomar decisiones, romper paradigmas, quebrar moldes de cotidianidad que aletargan y frustran. Es tiempo de seguir un sueño, de cabalgar hasta alcanzar ese sol.
La vida se nos escurre de las manos y no es posible que por meras convenciones y estatutos institucionales nos anclemos a lo rutinario del mismo camino por los próximos 50 años de nuestra estancia por este planeta.
Si la existencia no se torna emocionante, llena de novedad, de aprendizajes, entonces ¿qué hacemos aquí?
Para estar cómodos, con una casa elegante y comida en el refri asegurada para toda la vida no hace falta esforzarse mucho.
Pero el esfuerzo que implica dejarlo todo por seguir los sueños es a veces más fuerte que uno mismo.
Implica desarraigarse, cortar cordones umbilicales, trabajar duro y sudar, pasar hambres, a veces ni siquiera comer, decirle adiós a la familia, implica soledad y nostalgia abrasante, pero también involucra crecer espiritualmente y sentir y creer que se puede.
Es una la vida, no luchar por nuestros más arraigados sueños equivale al suicidio.
La vida se nos escurre de las manos y no es posible que por meras convenciones y estatutos institucionales nos anclemos a lo rutinario del mismo camino por los próximos 50 años de nuestra estancia por este planeta.
Si la existencia no se torna emocionante, llena de novedad, de aprendizajes, entonces ¿qué hacemos aquí?
Para estar cómodos, con una casa elegante y comida en el refri asegurada para toda la vida no hace falta esforzarse mucho.
Pero el esfuerzo que implica dejarlo todo por seguir los sueños es a veces más fuerte que uno mismo.
Implica desarraigarse, cortar cordones umbilicales, trabajar duro y sudar, pasar hambres, a veces ni siquiera comer, decirle adiós a la familia, implica soledad y nostalgia abrasante, pero también involucra crecer espiritualmente y sentir y creer que se puede.
Es una la vida, no luchar por nuestros más arraigados sueños equivale al suicidio.
Ese club
Cariño, amistad, manos sinceras, apoyo, familia, pizza, risas, atenciones, sabiduría, galletas, sodas, arco iris de personas, cenas de risas que hacen que me duelan las mejillas, hermanas nuevas, sorpresas hermosas, historias asombrosas, filatelia, Hermosillo, señores de mi respeto, maestros míos, sopa de tortilla, campanitas, semaforitos, cultura, abrazos que nos hacen temblar, un beso en la mejilla que envuelve en cariño, humanos de mi corazón.
octubre 30, 2009
Sentirse extraña, fuera de perspectiva, cansada, como sin alma o algún peso que me amarre al piso, ...sí, así es, siento mi espíritu ligero, como si literalmente anduviese volando por los aires sin un hilito que me jalara al mundo real.
Duele un poco, pero también se siente hermoso, desparramarme en los cielos con arrojo y soñar y no querer sucumbir a ese sueño, y sentir que me ahogo de tanto viento, sentirme seca, sin saliva ya..., como si esta realidad fuese sólo una ficción, como si el mundo se tornase caricatura en este instante, y se me diluye, se me escurre de las manos, no puedo asirme a nada.
Cuan extraño, quizá de verdad la realidad que en estos momentos vivo sea la más real jamás percibida por mi, pero siempre me encuentro entretenida. Quizá... esta ficción sea la verdad más cruda, sin adornos de cotidianidad y gente, y voces humanas lindas que al susurrar construyen un puente para no perdernos en el abismo incesante de la nada.
Ni siquiera me da por ir por unas cervezas, ..., iré por un six. Esta vez me lo merezco.
octubre 24, 2009
!La gloria!
Momentos antes...
Adrenalina, sentirse niña, reír como chiquilla, un espiritu que rebosante sabe que puede y se quiere comer al mundo en dos mordidas.
!No sé que mujer estuvo ahí!, frente a esos humanos, pretendiendo ser graciosa; pero sé que fue una que se dijo implacable: !o todo o nada!, jamás medias tintas, y aquella timidez que alguna vez la envolvió se diluyó entre risas...
!Ganó!, la primer victoria de su vida, un laurel que la enfrentó a si misma, en una lucha perenne con sus miedos, un trofeo que representa la pasión que se le imprime a lo que nos apasiona.
!Ganó!, y sí... !ganó tanto!...
octubre 11, 2009

Cuando he pasado por los panteones, he podido observar que varias tumbas dicen fechas de vida cortas, y supongo que son muertes casuales, accidentes, enfermedades tempranas, muertes de cuna, y arguyo ¿no seré yo una de esas tumbas de abril en un futuro?, en la que esté colgado un juguetito, olvidada por el dolor. ¿Cuándo moriré?, qué año, qué día, qué momento exacto, qué circunstancia…¿cuáles serán mis últimas palabras?...
Tan sólo soy un cuerpo finalmente, tengo conciencia pero esa conciencia surge de otro órgano más, finalmente soy riñón, apéndice, sangre y materia animada. Finalmente por más que abstraigo todo lo único que creo vale la pena es el amor, si fuera sólo cuerpo y necesidades fisiológicas quizá el aburrimiento hubiera sido mi circunstancia, mi día, mi hora exacta…, mis últimas palabras...pero el amor, el más abstracto de todos los abstractos me regala sueños y esperanzas.
Sin calcetines

¿Dónde estás viejito que nunca fue viejo?
¿Qué dice el frío estridente de tu tumba?
¿Qué te susurra el silencio sepulcral?
¿No te irritan los carros que pasan sin cesar aledaños a tu refugio sin nombre?
¿No te molesta que no te visite?¿No te dice nada que tu tumba esté abandonada y repleta de follaje?
¿Qué te dice una cruz de madera de la más corriente?... una cruz color de marfil, pero de olor a fosa común.
¿Cómo sientes esa soledad bohemia?
¿Qué se siente estar encerrado en un féretro? y todavía no te ponen calcetines, y todavía te untan cemento, y todavía te echan tierra, y todavía te colocan lozas, y todavía te regalan flores, y todavía te insertan cruces, y todavía te siembran pasto, y todavía te construyen un mausoleo para que no salgas, para que no te asomes, para que no te muevas ni se te ocurra poner un pie en el cementerio; para asegurarnos de que los muertos no nos acaricien los pies y ni se les ocurra entrar a nuestros sueños, para que se queden en su lugar, en el abandono, en la lluvia más triste, lluvia de panteón que en conjunción cantan una poesía a la tragedia humana.
Y no te visito para no recordarte, porque me dueles todavía, porque parece que fue ayer que te di la mano por última vez en la historia de todo este espacio-tiempo, y que te canté las golondrinas sin remedio, y me sigues doliendo… y me tomo una copa de vino por ti, y sigo aquí, en este mundo, creciendo, amaneciendo, comiendo, durmiendo.
Y sigo pensando que cuán bello haberte conocido, recordar de vez en cuando que alguna vez tuve padre y que era una chiquiona y que me adorabas y era tu princesa.
Cuan curioso sentir la identidad, la raíz, la mano que te guió, y que nadie puede superar, y que nadie te puede igualar jamás, porque toda la patafísica contenida en este boom que tuvo que suceder para que tú fueras, para que estuvieras aquel día del niño del 48, fue milagro; porque te quiero y te recuerdo siempre y a pesar de que estés tan lejos, en el tiempo-espacio suprimido, te recuerdo. Me dueles padre, te extraño. Mi viejito que nunca fue viejo.
* imagen tomada prestada de blog: http://el-llanto-del-afilador.lacoctelera.net/
octubre 06, 2009
Castillo de naipes
Qué bonito es construir castillos de magia, de amor y de ternura,
Cuán bello es poner carta sobre carta, poquito a poco,
Con esfuerzo y pasión, y luego…
y luego llegar hasta al tope sublimado,
con cosmos, con calma, con silencios
y que un grito lo sofoque todo,
y que de un grito conturbado se caiga el mundo
de un soplido, ¡que bonito!
Y luego... y luego volver a comenzar carta por carta...
Cuán bello es poner carta sobre carta, poquito a poco,
Con esfuerzo y pasión, y luego…
y luego llegar hasta al tope sublimado,
con cosmos, con calma, con silencios
y que un grito lo sofoque todo,
y que de un grito conturbado se caiga el mundo
de un soplido, ¡que bonito!
Y luego... y luego volver a comenzar carta por carta...
Poema
1,2,59,68,75,78880000,125,45266v
4mfghsgthf dn ñoiwru
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¿Acaso no es perfecto y bello?, ¿acaso no tiene sonoridad y una fonética melodiosa?
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¿Acaso no es perfecto y bello?, ¿acaso no tiene sonoridad y una fonética melodiosa?
septiembre 22, 2009
¿Cuando pasó?
Extraño la casa de la abuela, en aquella colonia vieja en la que Tijuana era otra, la pancho villa…, !qué niñez la mía!, qué recuerdos tan hermosos que hasta quisiera bloquearlos para no morir de nostalgia; los planes de chicles con mis primos, las trampas de caca de gallina que solíamos colocar a lado de la puerta, esperando pacientes que alguien las pisara y nuestra recolección de mierda valiera la pena.
Los días de muerto llevando flores al panteón donde yace mi abuelo, un abuelo que nunca conocí, esa angustia que nos daba el observar tumbas roídas por el tiempo, semiabiertas, de un abandono total, como si la existencia fuese nimia, ¿o lo es?, quizá así yaceremos en unos 100 años si bien nos va.
¿Qué fue de esa casa en donde 12 hermanos convivían entre ruidos y peleas, entre café y chistes de cocina?, ¿dónde quedaron esos niños?, esos primos que hoy algunos yacen en la cárcel, otros sumergidos en las drogas, en la prostitución, ¿qué tenía la pancho villa que destruyó aquella generación?.
He vuelto a pasar por ahí y sólo quedan ruinas de la casa de la abuela que emanaba calor y hogar; he pasado y se me aflije el corazón de ver a mis tíos y tías, !son piltrafas!, la casita se ha vuelto un picadero, a mi abuela Elvira no le gustaría ver en qué se convirtió ese santuario de amor que antes era, ¿quién podría decir que hace 20 años allí se cocinaba el mejor arroz, que siempre había frijoles y agua para café?, signos de cualquier hogar.
Qué rápido crecí, cuán poco dura la vida, pareciese que ayer mi abuela Elvira me decía “!que grande estás!” cuando tan sólo tenía 10, ¿cuál es la transición?, ¿cuándo dejé de tener 10 y me convertí en la Miriam de 27?, juro que no lo vi venir.
!Ay!
Cuánto muere la gente, no me puedo hacer la occisa, me duele que la gente muera, me duele porque duele la añoranza, porque es aniquilante pensar que jamás se volverá a disfrutar de un chocolate a mordiscos, o de esos segundos de agua fría que me guarda irónicamente el boiler cuando afuera está a cuarenta y regocijarnos en ese poder que nos confiere estar vivos, de alcanzarlo todo, de encontrar lo impensable, de toparnos con casualidades misteriosas y patafísica al alcance de todos.
Me duele pensar que estas manos que hoy veo lozanas y fuertes algún día se marchitarán y se convertirán en alimento del polvo, me duele en mi egoísmo, en estos sentires que no dejo de sentir y que tanto me gustan, me duele en mis sueños raros, me duele en mi boca a la que tanto le gusta degustar, me duele en mi alma a la que tanto le gusta ser. Se me hace difícil pensar que algún día dejaré de jugar spider, o de rascarme cuando tengo comezón, o de tomarme una cerveza bien helada porque me la merezco.
Me duele sentir que a mis 27 mucha gente ya se me fue y se me sigue yendo, y me seguirá doliendo a pesar de saber que es un proceso natural y que somos insignificancia y efervecencia; a pesar de ser conciente de mi animalidad y mis adentros me duele, porque me gusta la vida, porque no me cansa respirar ni oler, ni comer, ni amar.
septiembre 19, 2009
5 minutos de cajita
Y sí..., definitivamente volvería a vomitar las veces que he vomitado, pasaría otra vez por las mismas angustias, me enfrentaría a las mismas horas de hastío, tedio y absurdos que viví cuando joven; de nuevo andaría en bicicleta por esa Tijuana salvaje y sudaría otra vez aquel sinuoso florido; repetiría todo lo que hasta hoy he vivido por pasar una tarde a tu lado.
...!el amor es, existe o si no para qué, por qué y cómo! toda esta existencia nimia, vacía, tan llena de sangre, de órganos blandos, de excreciones y conceptos que se diluyen en la nada ha valido la pena, lo ha valido porque verte reír y esperar ansiosa una señal de tí ha valido la pena, ha valido la pena sentir ese frío y tocar esa nieve por verte una tarde de domingo y nada más...
Los adentros

Somos sangre, sangre contenida en vasos, somos apéndice y riñón, sudor y secreción, cartílagos y ganglios; un contenedor de órganos que funcionan con una cadencia musical. Me tomo una copa de vino que se me desdibuja cuando pasa por la epíglotis, luego se asoma a la faringe, tráquea, esófago y se dispersa en los jugos gástricos; luego mi riñón filtrará las sustancias provenientes del torrente sanguíneo, pasará por la uretra y se convertirá en orina. Alguna vez pensé que cuál era el sentido de introducir alimentos a la boca si estos desaparecerían en el río incesante de la mierda.
Heridas que no sanan
-Cuáles son las decisiones que nos marcan?, -cuándo fue el cuándo?, -dónde fue el dónde?, -qué posición guardaba el cosmos respecto de mi?, -cuándo esa carcajada de niña fue disminuyendo a una mera convención?, -cómo nos vemos desnudos de sí?, qué tiene nuestra condición humana que nos fractura?
julio 29, 2009
Oda a la Tijuana mía

Voy en camión, cargando una pesada mochila a mis espaldas, con un soundtrack de Bowie y observando atenta los cambios que sufre mi ciudad, voy andando los caminos que ya recorrí, pero ahora con otra mirada… la mirada de una ausente.
Respiro el viento fresco y mi espíritu se infla de un orgullo hasta ahora desconocido, de una raíz que siento muy mía.
Respiro el viento fresco y mi espíritu se infla de un orgullo hasta ahora desconocido, de una raíz que siento muy mía.
Voy viajando caminos de baches, observo transeúntes agotados cargados de tiempos perdidos en una parada del tranvía; voy en medio de conductores desesperados por los malos trazos de la ciudad y las largas vías que no acaban, continuas mejoras que nunca terminan por abrir caminos más ligeros; miro sus rostros de cansancio y desesperación ante una ciudad que aman con violencia y obsesión y que los traga asfixiándolos en una dinámica de amor impetuoso.
Veo colisionar una metrópoli, puedo oler el hedor a la miseria, la urgencia que consume la vida en un pestañeo; empero voy en ese camión inmensamente feliz, cargando mi pesada mochila, sudando, transbordando, hambrienta …, con los múltiples cláxones y mentadas de madre que van tejiendo una hermosa melodía en mi mundo rosa de mi Tijuana hermosa y me sigo sintiendo feliz, porque nací en algún lugar, porque tengo recuerdos, porque tengo parientes y amigos en una ciudad fronteriza que puedo caminar a mi manera, en la que tengo mis atajos, mis propias rutas bien sabidas…, y cuando un forastero me pregunta una dirección puedo contestarle qué taxis, qué bulevares, qué calzadas puede tomar, le puedo relatar su historia porque es mía; y asimismo, cada plaza, cada cerro, cada eterno recoveco viejo y sucio, cada callejón y sus tragedias los asumo míos.
Ella tiene un perfume muy peculiar y un rostro que reconozco y en el que me reconozco…, y parece que la patraña de la identidad sí existe y que tengo una, aquella misma de la Tijuana mía, de su centro, de su zona, sus esquinas, de esos bares que parecen no reconocer el tiempo, de sus calles tan llenas de sangre, de sus brazos refugio de todos y por todos mancillados.
Tijuana baila, Tijuana reza, Tijuana canta y es incansable, lo huelo en la estela que deja ese viento tan de todos y de nadie.
La indepe, el floris, la 4ta, el panteón jardín, el mariano, módulos, otay, el centro, la zona, playas, el insurgentes, la 5 y 10, el aguacaliente, el díaz ordaz, la ermita, los pinos, la presa, el latinos, el presi, el guaycura, el mirador, la cárdenas, la pancho villa, la Altamira, el ruby, el fundadores, la 9, la 3ra, la 1ra, la constitución, niños héroes, la revu, la madero, la rápida, el río, la cacho, el miraflores, el info, la línea, ruta 1 de playas, ruta 2 de playas, la liber, la postal, la jauja, el niño y sigue creciendo…
julio 28, 2009
A Gogol
Lo vi morir, fue algo irreparable, todo estaba bien dos segundos antes, pero un ataque de locura lo hizo disparar y fue contraatacado, todavía recuerdo esa imagen lenta, agónica, burlona, de unas balas que cambiarían nuestros destinos para siempre.
Cuando ya no hay vuelta atrás, cuando de súbito nos es arrebatado un amor y en el absurdo llamado tiempo un segundo antes era, y un segundo después jamás será, se siente la pesada loza de un presente vuelto pasado en un instante. Un instante jamás comprendido, antinomia de la muerte y de la vida.
Cuerpo inerte, de sangre ahogado, cuerpo que se lleva mis recuerdos…, yo me quedo con los suyos. Lo vi morir y todavía recuerdo ese dolor innombrable, una agonía inefable que llevo a cuestas. Las lágrimas parecían absurdas ante tal suceso, no pude llorar, mi vista se perdió entre la gente, el dolor me carcomió por dentro…y por fuera, sólo un grito ahogado me acompañó en ese amargo pesar.
Y que no me digan que la vida sigue, que no me den dos palmaditas en la espalda haciéndome creer que no estoy sola cuando siento que ya no tengo ojos, se han secado; ya no tengo lengua, me la he tragado; ya no tengo oídos, renuncio a ellos; ya no tengo olfato, todo se ha vuelto de un café-gris y de un olor nauseabundo que no merece la pena sentir.
Quién en veinte siglos o más que tiene la especie humana deambulando por esta tierra reunirá lo que te conformaba, cada detalle, cada broma, cada travesura infantil, cada beso.
Perder a un ser amado por la estúpida violencia merece mi desprecio y hace que me de asco la especie humana. A veces me avergüenzo de ser terrestre.
julio 16, 2009
El elevador
Estaba en un hospital, me subí a un elevador y presioné un botón rojo, este se soltó de lo que lo detenía haciendo un estrepitoso ruido y me llevó hacia los pisos de abajo, más abajo de lo real.
Abrí la puerta del elevador forzándolo con las manos y vi que no había rastro de alguna forma de vida humana, todo lucía brillante, con un verdor primitivo y el aire se respiraba pesado de tan limpio; había ruido de selvas, silencios desiertos, pisadas gigantes, quizá alguno que otro dinosaurio que no vi y variadas especies sin fin. La vida brotaba del agua, los árboles se movían con una cadencia natural, sin represión alguna, no había tala, las ramas se esparcían entrelazándose con otros árboles milenarios y se formaba un cielo verde, de entre las ramas se asomaban tenuemente unos rayitos de luz que derramaban magia. Yo andaba borracha y el miedo hizo estragos en mí, pues me sentía encerrada en un mundo al que no pertenecía, aun a pesar de ser totalmente libre tal como la utopía primitivista que había añorado años antes.
A pesar de que la curiosidad hacia presa de mi, decidí retroceder y no dejarme atrapar por la belleza de esa tierra extraña y tan mía, tan de nadie que me ahogaba de tanta libertad. Regresé al elevador y presionar ese botón rojo para que me sacara de tan profundo hoyo en el espacio y tiempo, y sin decidir mi destino el elevador me llevó hacia arriba. El elevador se estacionó de golpe en un asentamiento nazi y al salir fui a escondidas a cubrirme con un camisón blanco, pues estuve desnuda cuando descendí hasta lo que parecía ser el principio de los tiempos; logré robarme unos zapatos blancos y descubrí que seguía en el hospital de donde originalmente había partido.
De repente me vi auxiliando a algunos heridos de la segunda guerra mundial, veía suásticas adornando las paredes, los techos de las casas, banderas con la terrible imagen del ideal que causaría el holocausto no sólo judío, sino de incontables seres humanos. Me encontraba horrorizada de no entender el idioma, de no estar al tanto de los primeros auxilios y de que me descubrieran tarde o temprano; me sentía perdida, hundida en un tiempo-espacio ajenos a mi conciencia, a mis recuerdos.
Cuando inicié la curación de un soldado nazi que había perdido un brazo, quise quitarle las vendas y por un momento sentí que se me volcaba el mundo y un torbellino arrasó con mi mente sometiéndola a un mareo delator y un vomito injustificable. Lo que me salvó fue que el soldado estaba sedado y entre el alboroto no muchos se percataron de mi existencia, entonces decidí subir al elevador, pensando que cualquier lugar era mejor que estar en Auschwitz. El elevador subió y subió, hasta perder la cuenta de las horas que transcurrieron para llegar a ese opaco lugar, tan lleno de claros tranquilos, el viento corría leve, suavecito y una brisa fresca lo inundaba todo, aun sin escuchar el ruido del viento mis oídos percibían una melodía adormecedora, apaciguante y penetrante hasta el alma.
Desde esa alta cumbre blanca se observaba el mundo y estaba dividida por un sin fin de objetos de todas las épocas, hechos por el ser humano; llamó mi atención tanto objeto ajeno a mi conocimiento y comencé a hurgar entre los materiales, al llegar al tope descubrí que del otro lado de estos objetos no había nada, sino un precipicio que conducía al vacío…, mis ojos se saltaron y me alejé como si me hubieran puesto enfrente de las llamas del infierno, de entre los objetos logré observar discos, muebles, ropa, pergaminos, libros y zapatos, sentí que los objetos tenían vida propia, pues al tocar cada uno de ellos me hacían ver incontables imágenes y sentires en un corto segundo, sentí un miedo descomunal pero la atracción hacia lo desconocido me atrapó y caminé como autómata hasta encontrar unas zapatillas cafés que me puse sin pensar y sentí cómo esa fuerza escondida se apoderó de mi, cual si un trozo de la esencia del poseedor original se impregnara por todo mi cuerpo y pensar.
Las zapatillas parecían pertenecer a la década del 40, ya dentro de mi habitaba la energía de una mujer judía, me sentí desesperada y no comprendí a la raza humana, una tristeza infinita colmó mi ser y el hambre causó un deterioro notable en mi cuerpo, la cara se marchitó, las venas se traslucían en mi piel agrietada por los trabajos forzados, los ojos hundidos casi no distinguían el entorno y la amargura de haber perdido dos niños en Polonia me dejó devastada. Sentí el sabor amargo y atierrado de las ratas sancochadas que nos daban de comer, pedazos de rata cruda y maloliente eran la única esperanza de salir con vida, todo fue inútil; mi vida se tornó miserable y vacía, pero no sé de dónde me brotaron fuerzas y seguí corriendo, como si ese horizonte blanco me gritara en el corazón que si seguía encontraría a mis hijos perdidos; el blanco enceguecía mi perspectiva pero a pesar de los tropiezos y la sangre en mis rodillas ante ese mundo áspero del cielo, seguía corriendo con la fuerza de una mujer débil que es movida por los hilos de la voluntad más férrea. Me fui encontrando con gente muy muerta, todos iban corriendo y parecía que esa sería su eternidad.
Más adelante me volví a trepar a la barda para mirar la tierra y un calor inesperado me asfixió, bajé un poco y observé ropa antigua y un par de discos llamaron mi atención, los introducí a la bolsa, después un junkie gringo que se había pasado con una sobredosis de heroína me atacó y revisó mi mochila, estaba obsesionado con Boy George y pensó que había robado los discos de vinil de Culture Club que tanto habían marcado su vida, me puse un momento junto a él y decidí ayudarle a recuperarlos, los buscamos entre ese montón de objetos de todas las épocas del hombre hasta que los hallamos, y al tocarlo comencé a sentir el sinsabor de la soledad, las ansias de drogarme y de estar siempre en un estado mental alterado, comencé a sudar frío y a sentir un dolor calcinante, grande dolor…
Seguía ebria y corriendo con las zapatillas de la dama judía…, estando muy cansada alcancé a visualizar con mis lastimados ojos el blanco de un elevador, no dudé en subirme y éste me llevó a una colonia de la ciudad de Tijuana, era la época de Octubre y llegué a una fiesta de Halloween y encontré mucha gente del pasado, a la primera que vi en la puerta de esa casa oscura fue a Mary, me dio un abrazo muy fuerte, diciéndome que no me había visto en años, sentí tristeza de saber que había estado aletargada tantas décadas, seguía ebria y no estaba disfrazada, la fiesta llegaba al final de una etapa. Observé barriles de cerveza vacíos, botes y basura por todos lados y supe que hubo un concurso de disfraces, ese concurso lo ganó mi amiga Mónica, me dijo con tono indiferente que su disfraz lo había comprado y que no le importaba haberlo ganado, era un disfraz de la mosca (película).
En esa fiesta alcancé a ver un par de hombres que por su aspecto parecían de otra época, llevaban boina y sus pantalones cortos colgaban de unos tirantes, traían puesto un saco café y gastado por los años, corrí tras de ellos sintiendo un alivio y ellos correspondieron mi abrazo, me había convertido en esa madre judía tan sólo para reencontrar a esos niños otra vez, me quedé con mis zapatillas del cielo para toda la vida.…
julio 14, 2009
julio 10, 2009
Spider

Tengo una rara afición por el Spider, considero que tal es mi vicio que mis records son los siguientes:
VICTORIAS: 436
DERROTAS: 1748
PORCENTAJE DE VICTORIAS: 19 %
No obstante reto a alguien a que supere mi record de menos manos, he hecho 90, cuando un jugador principiante lo menos que puede hacer son 140, un jugador medio 120, un jugador algo experto 100 o 95 manos, pero yo pude hacer felizmente 90 y me siento orgullosa aunque a la vez me frustra no poder romper mi propio record, tengo testigos. Es decir, he logrado 1210 puntos. Reto al mundo a que me quite mi trono. Mi clave fue la alegría, una cerveza helada y ser osada al arriesgar la perfección y facilidad que implica un partido de un solo palo completo contra la posibilidad de lanzar cuatro palos completos y el azaroso destino de que se me formen líneas de tres cartas ordenadas, lo cual me ahorra manos.
Nota: una vez lanzando cuatro palos completos el vicio no puede volver la vista atrás y la osadía se vuelve una droga, por tal razón he perdido 1748 veces, dado que el azar está más a favor de la derrota que de mi especial y único record de 90 manos que estoy segura pocas personas en el mundo podrían lograrlo.
Esta noche
2:11 am, una botella de vino blanco, ahora sigue el vino tinto, "In the arms of Sleep" de Smashing Pumpkins, la prepa, si no escuchara me daría un balazo, no escuchar para mi equivale a no sentir, así lo siento. Cubierta por un soundtrack (me gusta la sequedad en la boca que produce el vino tinto), sin la música la vida se vuelve nimia, difusa.
Sueños
En realidad la vida es muy corta, ¿cuando fue que me hice adulta?, ya no tengo 14 años y me siento de 12, pero tengo 26, que raro, que un número determine tantas cosas, no me gusta. Quiero ser yo sin convenciones. Cuando era más joven pensaba que llegaría muy lejos, creía que alcanzaría a realizar mis sueños y creo que lo estoy logrando, pero no son sueños de éxito y del ansiado “be the best”, creo que mis sueñitos son alcanzables porque no son en base a un “i want to conquer the World”, son simples, sencillitos y pequeños, como dice mi amiga Gaby… ¿quién dijo que el mejor de los mundos posibles es el del éxito, la fama, el dinero, una buena casa, un buen esposo (aunque ya lo tengo)?
El mejor de los mundos es el que a diario me he venido inventando desde pequeña, es el que más me gusta, es el que roba mis sueños, y qué tal si mi mejor de los mundos posibles es ordeñando vacas, o peinando viejecitos, o cortando cabello y haciéndola de psicóloga con los clientes.
He aquí los sueños que ya he cumplido antes de los 30. (Mas los que me he de inventar en el camino).
1-Universidad terminada (Lic. en Filosofía).
2-Diplomado en estudios de género en educación.
3-Maestría en Educación campo Formación Docente. (Cursándola)
4-Aprender a bailar salsa bien a bien. (me falta ganar un concurso)
5-Ir a Cuba antes de que Fidel muera (con mi Kekito).
6-Ser amiga y novia por siempre de mi Kekito.
7-Ser más libre de pensamiento (en esas ando).
8-Plantar un árbol.
9-Tirarme del Bonji.
Lo que me falta
1- Doctorado en Filosofía del S. XX.
2- Ser deportista de por vida (atletismo, patinaje y ciclismo)
3- Recorrer la Baja en una combie floreada junto a mi Kekito.
4- Regalarle un Maverick azul y pasear por la Baja con puras oldies aca… machín.
5- Bajar cinco kilos y ahí permanecer.
6- Comer hongos alucinógenos en Oaxaca con el amor de mi vida.
7- Tener un Datsun o Volvo rosita 69 al 75.
8- Ser cantante en un café.
9- Tener una panadería integral que tenga puros cuadros oldies, mesitas y rock & roll con Kekito.
10- Tener un huerto de rosas.
11- Hacer una banda chila, como de surf o algo así… con mi Kekito.
12- Ir a recorrer México de mochilazo con él… o quizá en una Combie.
13- Ir a Liverpool “The Cavern”, conocer a Ringo Starr y Sir Paul MCCartney, darles la mano, un abrazo y las gracias.
14- Escribir un libro, editar uno solo, que esté listo para reproducir pero antes de eso quemarlo y regocijarme en ello.
15- Ganar un concurso nacional de oratoria.
16- Cantar en el df with the band.
17- Vivir la experiencia de un sonidero en Tepito bailando cumbia y salsa cuidada por los NANA PANCHA.
18- Alcanzar a ver cuando el imperio caiga y ser parte de una revolución.
19- Vivir lo suficiente estando sana, quizá 104 años, pero al lado del amor de mi vida (me rehuso a creer y a querer vivir si no tengo un espíritu con quien compartir este camino).
junio 29, 2009
Si mañana muriese
No haría más nada, tan sólo te recordaría, pensaría en el preciso momento en que decidí estudiar filosofía y en el preciso instante en que luchaste para ir a buscar tu sueño a Tijuana a pesar de tener al mundo en tu contra; pensaría en la vez que me animé a pedirte un plumón y me senté a tu lado, lo que propició que aquella noche de rock & roll decidiera ir contigo a esa fiesta, en la cual conversamos hasta el amanecer, recordaría la noche en que dormí en tus brazos y me pediste tiernamente un beso; luego me transportaría al ejido Xiquilpan y a aquel amanecer de diciembre cuando te dije o me dijiste que si quería ser tu novia, sentiría ese frío y el calor de tu beso, pues todavía escucho los peces y tengo presente ese sol de alborada que tornó de un azul/amarillo mi recuerdo.
Si mañana muriese no haría más que pensar en cuánto te extrañaba cuando vivía en aquella ciudad fronteriza y que fue mi dulce hogar por veintitantos años; releería todas las cartas que me escribiste con el arrebato y el frenesí de un enamorado; recordaría Guadalajara y cada uno de sus parajes, desde mi colitis nerviosa por preocuparme sobre qué hablaríamos largos diez días, hasta aquella casa vieja y nuestras borracheras tan llenas de melodía.
Todavía huelo el perfume de aquella rosa y siento las semillitas del agua de chía que jamás había probado y me conseguiste no sé a que hora de la mañana en aquella Guadalajara de los dos, todavía recuerdo el brillo de tus ojos cuando supimos que estaríamos juntos por siempre.
Si mañana muriese sin duda recordaría el día de nuestra boda y el momento de poner la huella, ¡cuánto me temblaba el pulgar y el alma por saberme eternamente tuya!; recordaría mi vestido blanco, el frío de diciembre, tu hermoso traje negro, esa mirada, mi voz quebrantada cuando te canté, aquel poema, escucharía “Feelings” una y otra vez, recorrería ese camino de pétalos que me esperaba aquella noche, te besaría…. te besaría.
Si mañana fuese mi último día sobre esta tierra tan mía, recordaría la espera, sentiría el frío de la nieve cuando cerraron la Rumorosa y la noche se volvió perenne en espera de verte; inmortalizaría nuestra fiesta personal en aquel patio cubierto de luna; pensaría en aquellas caminatas por la Habana vieja y me cansaría de nuevo, olería la tierra mojada por esas lluvias torrenciales que inundaban de felicidad nuestras almas, la de aquellos chiquillos bailarines y descalzos que no necesitaban más que ver al cielo danzar en relámpagos y truenos que para ellos era cadencia y armonía, compás y melodía.
Pensaría en lo mucho que te amo, en las noches de box, cacahuates y gaseosas, en que adoro hacerte cajita para protegerte de tus malos sueños, me reiría sin parar por tus locuras… y te extrañaría, pero haría conciencia de que en este mundo incierto, de una obsolescencia inusitada y tan falto de certezas, pude conocer el amor y la amistad en alguien como tú, haría una reverencia al cosmos por propiciar que la materialidad que nos posee chocara coincidiendo en universo, vía láctea, planeta tierra, continente americano, México, Baja California, Tijuana-Mexicali, lenguaje castellano, Filosofía, edad aproximada, siglo correcto, tu hombre, yo mujer (¡aunque si fueses un conejo dientón te amaría!).
Si mañana muriese te buscara y te diese un beso en la mejilla, acurrucándome en tus brazos hasta el final… ¡que muerte tan dulce! …si mañana muriese.
junio 28, 2009
Lo que me da miedo:

Estar físicamente viva en lo profundo del mar y perderme del grupo de buzos, contar con poco aire y darme cuenta que estoy resbalando cada vez más en un hoyo infinito del cual no regresaré; llegar a tocar el verdadero fondo del mar en esa oscura y gélida soledad misteriosa, donde se pueden sentir los millones de años de evolución o quizá darse cuenta de que no hemos evolucionado nada y que el tiempo sigue siendo una patraña inventada por el hombre (¡ahora sí!... el hombre). Y que al prender el pequeño faro de mi traje de buzo me de cuenta de que con ese insignificante foquito puedo vislumbrar un mundo desconocido, de flora y fauna que nuestra tabla taxonómica no puede clasificar,
…y sentir que cada vez me hundo más…,
Escuchar el ruido blanco, el ruido escalofriante del silencio estridente y que se me revienten los tímpanos; saberme desnuda de metrópoli, sentirme vacía de 911, decirle adiós al mundo que fue mi hogar sin un adiós corporal, sentir que jamás escucharé Happiness is a warm gun, despedirme de un mundo humano que a pesar de su barbarie ha sido mi cobijo, lo único que me abraza a pesar de sus secuestros, pedofilia, narcomasacres, felonías, injusticias, genocidios, holocaustos, guillotinas, santo oficio, quema de aquelarres, caritas de niños en los cartoncitos de leche, hambre, miseria, muerte, cáncer, sida, dengue, a pesar de que todo acontecimiento se mida con la vara del dólar, a pesar … amo esta tierra con abandono y sentiría la tristeza más intensa si me hundiese para siempre en lo negro de la mar.
Quizá si fuese a parar al triángulo de las bermudas, donde varias dimensiones temporales chocan en una energía que aun no podemos comprender y pudiese observar a los desaparecidos, tal vez me alegraría compartir con alguien esta angustia. Lo único que se ha podido acercar a este sentir es un capítulo de la serie de Star Trek en donde la nave enterprise se encuentra con un planeta tierra idéntico al de nosotros, planeta abandonado donde nuestra raza yace en extinción y cuando entran a la adolescencia mueren, mas cuando son niños pueden vivir por siglos en ese estado.
Relato de un día feliz
Todo empezó con unas enchiladas de mole y zacatlán, la tarde era de una belleza multicolor, la tarde... era muy joven. Fuimos a sentarnos a la placita y a platicar de tonterías, jugamos gato, jugamos jueguitos del celular, comimos nieve de chocolate y sentados en una banquita comíamos también gente muy graciosamente. En nuestro recorrido pudimos observar un grupo de adolescentes emos bailar, finalmente los sacó un policía; nos topamos a un payaso mal vestido que nos dio tema de conversacion sobre los trajes y el tipo de maquillaje que se ve más elegante, !porque ser payaso es un arte!, incluso hay convenciones a nivel nacional sobre payasadas...
Después se llegó la hora, entramos al cine a ver la película de Star Trek, y en ese momento se abrió un parteaguas en mi vida, la serie la vi ya siendo adulta, y yo creo que el haberla conocido antes de morir ha sido uno de los mejores regalos que me has dado, esa película siendo de acción me hizo llorar, soy privilegiada al poder apreciar tal obra de arte y de una profunda filosofía.
!Gracias keks! por compartir tu vida conmigo.
junio 18, 2009
Tan sólo un sonido
Me gusta la idea de la distancia, de no saber jamás quién eres, de dónde vienes, a dónde vas, de no conocer los perfiles inventados para formar identidades inventadas. Me gusta saber que puedes ser hombre, mujer, viejita, niña de doce años, ensueño, desvarío, un código binario que puedo decodificar por misterios patafísicos de actividad eléctrica.
Me gusta saber que no te conoceré jamás, que existes y que no es necesario hacerlo, cuánto individualismo el de mi tiempo, cuánto ego flojo e indiferente de lo que sucede o no sucede.
Que lindo es compartir el puro ser, como Lennon y Ono algún día lo hicieron.
Que buena sinceridad la tuya, de seguro eres libre de victimizaciones producto de una educación telenovelera de Televisa, cosa de la que yo estoy llena, pues lloro en graduaciones, bodas, xv años, anuncios de altruismo, teletón, juguetón, en los finales holliwoodenses de películas de amor, en las finales de fútbol, lloro por que murió Ritchie Valenz, lloro por el Titanic, lloro… y sigo llorándole a mis muertos.
Pero ha de ser lindo deconstruirlo todo hasta lograr abstraerse y pensar en el absurdo, como cuando se repite varias veces un nombre, miriam, miriam, miriam, m i r i aa m, miri, miria, miriam, mi, hasta que pierde todo sentido y se vuelve sonido puro. La realidad no existe, que lindo no conocerte, incluso me gustaría no saber tu nombre, pues leerte y sentir esta conexión binaria/eléctrica es mucho más que saber que un grupo de consonantes definen tu ser en un sonido. J u l i e t a.
junio 13, 2009
Toques cerebrales

Aquella madrugada me encontraba elaborando un proyecto de oratoria y declamación y mi pensamiento estaba acelerado, las ideas vagaban en mi cerebro de un lugar a otro, le di cuerda a las neuronas y cuando el cansancio me venció y me estaba quedando dormida, mi cuerpo sentía una pesadez inusitada pero mi mente seguía bailando imparable y justo en el momento en que la conciencia desaparece y llega el vacío de pensamiento del sueño, mi mente dio un vuelco: sentí una electricidad en mi cabeza que me despertó, hizo un ruido que todavía recuerdo con terror, pude percibir con los ojos cerrados una luz cegadora, sentí dolor al momento del electroshock, mi cabeza se calentó y por aproximadamente 4 eternos segundos pensé que me volvería demente, que se cayó mi sistema, que tronó la máquina.
El electroshock es literal, es la primera vez que lo experimento.
junio 04, 2009
Oda a mi ego triste
¿Será que debí haber nacido en otra galaxia?, ¿será que es más cómodo el vacío de mi antes de nacer?, ¿qué pasa con el mundo si yo no estoy?, ¿es acaso que mi presencia en este tiempo es nula?, ¿he cambiado la vida de alguien?, ¿he sido especial para alguien?, ¿mi egoísmo no me deja ver?, ¿he modificado la estructura del planeta para bien?, ¿he hecho sonreír a alguien?, ¿me conozco?, ¿por qué estoy triste y escuchando a Belanova?, ¿dónde quedó mi mundo rosa?, ¡quiero un mundo de caramelo!, ¿por qué todo parece tan nulo?, ¿quién soy?, …¿soy?, ¿estoy?, ¿por qué tengo enfrente de mi a Chewie?, ¿por qué Paul y John, Yoda y R2D2 me miran atentos?, ¿cómo puedo ser Miriam?, ¿por qué no soy Sarita, Ada, Luna, Paz?, ¿en qué le beneficia al cosmos mi presencia?, ¿es emocionante estar conmigo?, ¿soy una persona que se pueda amar?, ¿quién me extraña?, ¿quién me recuerda?, ¿quién sueña conmigo?, ¿quién se embelesa con mi perfume?, ¿quién quiere reír conmigo hasta morir?.Me deshago a pedacitos, me diluyo en el tiempo, me traga este hoyo negro y me vuelvo antimateria, se me desdibuja este ego presuntuoso y fantoche, me vuelvo simulacro, quimera, ficción, entelequia, sueño, ensueño, ofuscación y apariencia.¿Así se sentirá un viejito?. ¿Será otro PMS más?
mayo 28, 2009
La playa fúnebre
Nos encontrábamos en playas de tijuana, la playa estaba cubierta por multitudes de personas, había música y algarabía, mi madre se encontraba en esa vaivén humano; de repente una gran ola arrasó con la gente y hubo cientos de desaparecidos, entre ellos mi madre.Yo lloraba buscándola desesperada, corría de un lado a otro viendo cuerpos ahogados, buscando aunque sea algo que me diera una pista de su paradero, más adelante la tarde vino a recubrir la tristeza que había en aquella playa fúnebre, luego de llorar imparablemente, se comenzó a hacer una rueda en lo que quedaba de playa y todos tomados de la mano comenzaron a entonar la canción "We are the world"; cuando observé tal evento mi piel se erizó, me di cuenta de que estaba viviendo una pesadilla pues al acercarme pude corroborar lo que de lejos parecían bultos de cuerpos sin vida, !cientos de cuerpos yacían apilados en medio de la muchedumbre!, me sobresalté y salí corriendo a seguir buscando desdesperanzadamente a mi madre. Metros más adelante y ya sin el aliento de la energía me fui resignando a perderla, mas al acercarme a una caseta donde se encontraban los baywatchers, pude ver que ahí se encontraba mi mamá, sentada, desolada, esperándome, buscándome, creyendo lo mismo que yo, sintiendo la amargura de saberme perdida, de perder el único lazo que ancla a esta tierra, el de una madre y un hijo.
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